Capítulo 5: Llamado de los primeros discípulos. Milagros de Jesús

redes-pescaContenido

Parte 1: llamamiento de Simón, Jacobo y Juan (v 1-11)

La gente se agolpaba para escuchar hablar a Jesús, por lo que se subió a la barca pesquera de Simón Pedro, y comenzó a enseñar desde allí. Una vez que terminó de enseñar, le pidió a Simón que salga con la barca al mar. Simón contestó que habían estado trabajando toda la noche y no había podido pescar nada, pero sólo porque Jesús lo pedía, él lo haría. Y así salieron al mar y cuando lanzaron las redes, pescaron tantos peces que las redes se les rompían. Cuando vieron esto llamaron a sus compañeros que estaban en la otra barca para que vengan a ayudarlos. En ese momento Simón reconoció que estaba delante del Señor y le pidió que se aparte. Jesús contrastó este pedido con otro. Le pidió que lo siga y a partir de ese momento sería un pescador de hombres, así lo siguieron él, su hermano Andrés y sus socios Juan y Jacobo, los hijos de Zebedeo.

Parte 2: Jesús sana a un leproso (v 12-16)

Jesús estaba caminando por el pueblo cuando se presenta ante Él un hombre cubierto de lepra. Este le dijo -Si quieres, puedes limpiarme-.

-Si quiero – Le contestó Jesús mientras lo tocaba – ¡Queda limpio!

Al instante no tenía lepra. Jesús le pidió que no le contase a nadie, pero su fama se extendía cada vez más y multitudes se acercaban a Él para ser sanados. Por su parte, Él solía apartarse para orar.

Parte 3: Jesús sana un paralítico (v 17 – 26)

Otra conocida historia de sanidad de Jesús. Mientras enseñaba, unos hombres traían en una camilla a un paralítico. Como no podían entrar por la puerta del frente, subieron al techo del lugar y quitando algunas tejas bajaron al paralítico para ponerlo delante de Jesús. Al ver la Fe de ellos, Jesús lo perdonó de sus pecados. Los fariseos pensaban que Jesús estaba blasfemando, ya que sólo Dios puede perdonar pecados. Pero Jesús sabía lo que pensaban y reveló así que Él tiene autoridad para perdonar pecados en la tierra. Luego le dijo al paralítico que se levante y ande, y así lo hizo. Todos quedaron maravillados por este acto.

Parte 4: Llamamiento de Leví (Mateo) (v 27-32)

Jesús se fijó en un recaudador de impuestos llamado Leví, que estaba sentado en la mesa donde cobraba. Le dijo que lo siguiera. Leví dejó todo y lo siguió. Luego ofreció a Jesús un gran banquete en su casa y había otros recaudadores de impuestos y otras personas. Los fariseos les reclamaban que estaban comiendo con pecadores (Los recaudadores de impuestos eran considerados traidores, ya que trabajaban para el imperio romano. Eran tenidos en cuenta como uno de los peores tipos pecadores de la época). Jesús les dice que no son los sanos los que necesitan al médico, sino los enfermos. No vino a buscar a los justos, sino a los pecadores para que se arrepientan.

Parte 5: La pregunta sobre el ayuno

Le preguntaron a Jesús por qué sus discípulos no ayunan. Él contestó que los invitados a una boda no pueden ayunar mientras el novio está con ellos. Cuando el novio se vaya el novio ellos ayunaran. Luego les contó la parábola del vestido roto y de los odres viejos con vino viejo

Personajes principales

  • Jesús: El ministerio de Jesús comienza a crecer, su fama expandirse y cómo escoge a sus primeros seguidores, Simón Pedro, Andrés, Juan, Jacobo y Leví Mateo
  • Simón: Hijo de Jonás, a quien Jesús llamaría Pedro. Era pescador. Fue llamado por Jesús para ser su discípulo luego de la pesca milagrosa
  • Andrés: Hijo de Jonás, hermano de Simón y compañero de oficio. Fue llamado por Jesús para ser su discípulo luego de la pesca milagrosa
  • Juan: Hijo de Zebedeo. Sería el escritor del Evangelio de Juan, las cartas de Juan y Apocalipsis. Era pescador y socio de Simón y Andrés. Fue llamado por Jesús para ser su discípulo luego de la pesca milagrosa
  • Jacobo: Hermano de Juan. Hijo de Zebedeo. Junto con su hermano serían llamado Boanerges, hijos del trueno, por su fuerte carácter. Fue llamado por Jesús para ser su discípulo luego de la pesca milagrosa
  • Leproso: Un hombre con lepra que acude a Jesús para ser sanado. Finalmente es sanado por Él
  • El paralítico y sus amigos: Unos hombres que llevaron a un paralítico para ser sanado. Jesús a ver la fe de ellos perdona sus pecados y sana al hombre de su parálisis
  • Fariseos: Miembros de una secta judía ultra legalista. Criticaban las acciones de Jesús y siempre buscaban la forma de hacerle caer
  • Mateo Leví: Era un cobrador de impuestos que sería llamado por Jesús para ser su discípulo. Al ser llamado deja todo al instante y lo sigue.

Versículo elegido

V 5. —Maestro, hemos estado trabajando duro toda la noche y no hemos pescado nada —le contestó Simón—. Pero como tú me lo mandas, echaré las redes.

Palabras clave

Pesca milagrosa, lepra, pecado, perdón, sanidad, parálisis, amigos, primeros discípulos

Referencias

El llamamiento de Pedro y sus socios junto con el llamamiento de Mateo son relatados en los otros evangelios.

Ver el Plan de Redención

Vemos a Jesús comenzando su ministerio realizando obras maravillosas, mostrando la voluntad de Dios para todos nosotros, mostrando destellos del diseño original de Dios para la humanidad, donde la enfermedad y el pecado no existen. Vemos el carácter humilde y de amor de Jesús en el llamamiento de sus discípulos, hombres que se reconocían como pecadores, no personas justas. Nos deja entrever la misión de Jesús de llamar a los pecadores a que se arrepientan, a ser salvos y libres del pecado.

Enseñanza

Hay muchas enseñanzas que pude obtener de este gran capítulo. Seguramente haya muchas más de las que yo pude obtener.

Confiar en la Palabra de Dios

Es por esto que elegí el v. 5 (Lucas 5:5) como el que me marcó. Veo como Pedro, un pescador de oficio le da argumentos válidos a Jesús de lo ilógico de su propuesta de ir a lanzar las redes. Ya cansado de haber trabajado toda la noche sin poder pescar nada, tranquilamente podría haber decidido irse a descansar, pero como Jesús lo mandó, él fue y echó las redes. La pesca milagrosa es un gran ejemplo a seguir. No importa que tan cansados estemos, no importa que no veamos los frutos, si el Señor nos dice en su Palabra que hagamos algo, lo mejor que podemos hacer es ir y hacerlo. En la obediencia está la bendición(Deuteronomio 28:1-14).

Jesús quiere limpiarnos

Cuando Jesús toca al leproso para ser limpio, Él dice “Quiero”. Dios nos ama y quiere que seamos limpios. Dios quiere que seamos libres del pecado. La lepra en la Biblia un símbolo del pecado y lo impuro. Somos impuros delante de Dios. Nuestros cuerpos son esclavos del pecado y no podemos por nosotros mismos liberarnos de su opresión. Pero Jesús quiere que seamos salvos, Él nos toca con su mano de amor para darnos libertad. Él da su vida en la cruz para pagar por todas nuestras maldades. La voluntad de Dios es que seamos salvos. Lo único que hay que hacer es acudir a Él como hizo el leproso y pedirle que tenga compasión de nosotros.

La intercesión

La historia de los amigos que llevan al paralítico delante de Jesús me enseña lo importante que es la intercesión y la amistad para Dios. Por la fe de los amigos, Jesús decide perdonar sus pecados y sanarlo ¿Oro por mis amigos que están en dificultades?¿Qué hay de aquellos familiares que todavía no conocen a Dios?¿Oro por ellos?¿Los llevo delante de Jesús? Cortante como espada de dos filos es la Palabra, mostrandome en donde estoy fallando y en que cosas tengo que mejorar. Tengo que dejar de preocuparme tanto por mi mismo e interceder por mis amigos.

Los discípulos de Cristo

Jesús llama a sus primeros discípulos en este capítulo. Que impactante debería ser la vida de Jesús para que un hombre deje todo y lo siga automáticamente, con el sólo hecho de escuchar la palabra “Seguime”. Nadie sigue a otra persona porque sí. La vida de Jesús debía impactar en los demás de una forma que no puedo imaginar. Aunque si puedo ver a lo largo de la historia, como muchos seguidores de Jesús tuvieron vidas tan impactantes como la del maestro. Grandes predicadores, siervos, cuyo legado aún sigue en este mundo. Los primeros discípulos tuvieron vidas impactantes que producían que otros los siguieran. Así también sucedió con muchos seguidores de Cristo durante toda la historia como Martin Luther King Jr., quién luchó por la igualdad de los derechos en Estados Unidos usando métodos no violentos, William y Catherine Booth, fundadores del Ejército de Salvación, etc.

Algo curioso acerca de los discípulos de Cristo es que eran hombres de distintas vidas. En este capítulo vemos que cuatro de ellos eran pescadores. Un quinto sería cobrador de impuestos. Jesús podría haber llamado a cualquiera de los fariseos que se sabían de memoria la Ley de Moisés y los profetas, pero por algún motivo llamó a estas singulares personas. Me sorprende la reacción de Jesús cuando es cuestionado acerca de sus compañías. Él dice que vino a llamar a los pecadores, no a los justos ¿No somos todos pecadores acaso? Jesús sabía esto tan bien como nosotros. Él se compara como un médico que viene a ayudar a los enfermos. Para ser ayudados por un médico, es necesario reconocer que estoy enfermo, de otra manera no tendría necesidad de ir al médico. Así, es necesario que reconozca que soy pecador y que necesito ser libre del pecado. Si no creo ser pecador, no necesito ser salvo. Pero Jesús quiere que reconozcamos nuestro pecado. Luego de la pesca milagrosa, Pedro se postró y dijo “Señor alejate porque soy un pecador”. Me imagino a Jesús sonriendo y diciendo “Arriba Pedro, yo te perdono, vamos que yo te voy a hacer pescador de hombres”. Así imagino que es la conversión para cada ser humano. Ese momento milagroso luego de la confesión, en el que Jesús nos dice que nos perdona y nos va a transformar.

El apóstol Pablo se da cuenta de este detalle acerca de los discípulos que Dios elige cuando dice: “Hermanos, consideren su propio llamamiento: No muchos de ustedes son sabios, según criterios meramente humanos; ni son muchos los poderosos ni muchos los de noble cuna.”(1 Corintios 1:26). Esto es, sigue diciendo, porque Dios elige a lo humilde del mundo, para exaltarlo, es porque Dios elige a lo necesitado del mundo. Si no siento necesidad de Dios, no nos vamos a acercar a Él y no puedo ser salvo por Él. Luego está el caso de Mateo. Considerado por los Judíos como un traidor, como el peor de los pecadores, al escuchar a Jesús, dejó todo y lo siguió. Es curioso que en el libro de Lucas y Marcos, en el episodio de su llamamiento, Mateo es llamado con su otro nombre no tan común, Leví. Esto no ocurre así en su propia versión de los hechos. Hay quienes suponen que Lucas y Marcos utilizaron su otro nombre, ya que no querían asociar su nombre más común a su antigua vida de pecador y publicano, por respeto a su hermano. Mateo por su parte no se avergüenza de reconocerse a sí mismo como aquél cobrador de impuestos a quien Jesús llamó. En su propio escrito, se llama así mismo Mateo y Publicano. Él sabía muy bien de donde Jesús lo había llamado y como había sido transformado por Él. Este es otro gran ejemplo de humildad y reconocimiento de la necesidad que tenemos de Dios.

Mi suposición es también que existía envidia en estos llamados maestros de la Ley al ver a los discípulos de Cristo. Pero ellos nunca reconocieron su pecado y su necesidad de ser salvos, es por eso que no creyeron en Cristo. Pablo fue un fariseo muy celoso de la Ley de Moisés, así y todo reconoció su pecado y fue utilizado por Dios en gran manera para expandir el evangelio por todo el mundo conocido hasta el momento.

Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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