La Melodía Perfecta

pentagrama– El secreto para alcanzar la melodía perfecta esta en ser uno. – Dijo la pata, quien sabía mucho acerca del libro del cordero.

Me encanta la música. Muchos instrumentos de distintos rangos de notas, distintos tipos de sonidos se unen, formando una canción en la que la armonía se mantiene, a pesar de todas las distintas notas que los músicos ejecutan. No soy ningún estudioso en el tema de la música y solamente hablo de lo poco que se y escucho o leo por ahí. A pesar de eso, cuando una canción es tocada, me asombra como todos los instrumentos cumplen alguna función y tocan distintas notas, sin nunca salir fuera de la armonía, lo que hace que el sonido sea placentero al oído.El viernes pasado, en mi iglesia se estrenó una obra teatral para niños llamada “Los músicos de Daiolet”. En esta obra, sus protagonistas debían unirse, dejando de lado su egoísmo, para lograr un bien común y derrotar a los malvados “2KP”. Al unirse en un mismo sentir, ellos lograron la melodía perfecta, la cual usaron para rescatar al rey, que había sido hechizado por una maldición musical. La obra estuvo hermosa. Me divertí mucho, si bien estaba dirigida para niños, no pude contener la risa en los momentos más graciosos de la obra. Debo admitir mi admiración por todo el trabajo realizado por mis hermanos, ya que toda la producción y dirección de la obra fue realizada por hermanos de la iglesia a la que pertenezco. Dios los utiliza año tras años para alegrar la vida de muchos niños y para transmitirles a estos el mensaje de salvación.

El mensaje de la obra es muy sencillo: “Debemos ser uno para poder lograr nuestros objetivos”. Me da gusto pensar que la obra fue realizada bajo el mismo mensaje que pretende trasmitir. Entre todas las personas que participaron, desde el escritor de la obra, hasta el compositor de las canciones, los escenografos, actores, maquilladores, iluminadores, sonidistas, etc., cada uno trabajó en su propia área de conocimiento, con aquellos dones y talentos que Dios les dió, para poder lograr el objetivo de la obra. Y se puede ver que la misma es resultado de la unidad y el amor con la que se realizó. Me llena de felicidad. Verdaderamente funcionaron como aquellos tres protagonistas, combinando sus talentos para lograr una obra armoniosa y muy linda.

Cuando veo el hermoso resultado de la unidad, me pregunto, ¿Por qué a veces nos cuesta tanto trabajar unidos? ¿Por qué pongo mi propia individualidad por sobre los demás? Sin dudas, esto no es lo que quería Jesús. El Señor, en su última cena con los discípulos oró de la siguiente forma:

Te pido que todos sean uno, así como tú y yo somos uno, es decir, como tú estás en mí, Padre, y yo estoy en ti. Y que ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.

Juan 17:21 (NTV)

Somos el cuerpo de Cristo, no puede el cuerpo estar desunido. No pueden faltarle miembros al cuerpo.

¿Cómo sucede entonces esta desunión? El apóstol Pablo se refiere a este problema en Filipenses 2, cuando dice:

Todos los demás solo se ocupan de sí mismos y no de lo que es importante para Jesucristo

La cabeza del cuerpo es Cristo. A Él debemos seguir. Si hacemos lo que es importante para Él, no hay forma de que podamos estar desunidos. El problema se da cuando seguimos nuestros propios intereses. Con esto no quiero decir que nunca van a existir desacuerdos. Somos seres humanos y a pesar de que vamos camino a la perfección, no la vamos a alcanzar. Lo importante es que podamos resolver estos desacuerdos. Podamos unirnos y apoyarnos unos a otros, para que el cuerpo de Cristo pueda actuar. Sino, el mundo va a ver un cuerpo de Cristo deforme, que no refleja verdaderamente el amor y la gracia del Señor. Si el mismo cuerpo esta enemistado entre sí, no podemos pretender que las personas quieran formar parte de él.

Para resumir esta unidad, mi primo, escritor de la obra, utilizó la frase de Ruperto Meldenio:

En lo esencial, unidad. En lo no esencial, libertad. En todo amor.

Señor, ayudame a dejar de lado mis propios intereses y poder servirte con amor. Amor a vos, amor a mis hermanos y amor a las personas que se pierden sin vos. A entender que debo estar unido a mis hermanos en todo lo que es importante para vos. Poder entender también que podemos tener distintos métodos, pero sobre todo tiene que haber amor.

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Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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