Del Dicho al Hecho…

roadAsí dice esta conocida frase: “Del dicho al hecho hay un gran trecho”.

Popularmente se refiere a que muchas cosas son más fáciles de decir que de hacer. Muchos estarán de acuerdo conmigo al decir que es muy sencillo recitar el sermón del monte, pero no es nada sencillo llevarlo a la práctica. Es más, la única persona que pudo vivir toda su vida de acuerdo con todos los enunciados del sermón fue su mismo predicador; Jesús. No quiero desanirmar a nadie diciendo esto, aunque puede sonar desalentador. Lo cierto es que a pesar de que no podemos pretender ser perfectos, debemos esforzarnos en ser transformados día a día. La semana pasada leí varios versículos y en distintas reuniones y predicaciones el tema parecía ser consistente: Hay que poner en práctica lo que creo. Dios me estuvo hablando en especial manera a través del pasaje que se encuentra en Santiago 1:19-27.

Una de las cosas que más me interesó de este pasaje es que Santiago dice: “No se contenten sólo con escuchar la palabra, pues así se engañan ustedes mismos. Llévenla a la práctica.”

Me encanta la lectura. Me gustan mucho las novelas, los thrillers, los cuentos. Pero también me gusta mucho leer libros Cristianos. Muchas veces me ayudan a entender mejor los pasajes de la Biblia o simplemente me gusta conocer otros puntos de vista acerca de distintos temas. Dios me mostró por medio del pasaje de Santiago que no tengo que concentrarme sólo en leer y aprender de la Palabra. Me estaba engañando a mi mismo al hacer esto. Me alegraba tanto leer y aprender nuevas cosas acerca de Dios, acerca de como quiere Dios que yo viva. Entendiendo lo que Dios quiere para mi vida, que puse mucho foco en aprender. No esta mal aprender de Dios, pero es necesario llevar a la práctica todo lo que voy aprendiendo. Es por eso que no tiene que bastarme el haber “oído” o leído. Tengo que buscar aplicaciones prácticas de lo que oigo y leo. Acá es cuando el desafío comienza a ser mayor.

Cuando leo la Biblia, en particular el mensaje de Jesús, el nunca usa palabras como “estaría bueno” o “sería lo ideal”, Él directamente nos confronta con nuestra forma de vivir y de pensar. Comencé a leer el libro Radical de David Platt. Él cuenta su experiencia al ponerse a cargo de una mega iglesia y de como estas iglesias viven dentro del llamado sueño americano. El comienza un cambio radical en la iglesia que le toca dirigir, basandose en las enseñanzas de Cristo. Algo que dice en uno de los primeros capítulos de su libro es que “Debemos estar preparados para creer lo que Jesús dice, antes de leer o escuchar lo que dice”. No sirve de nada si nosotros primero escuchamos y luego decidimos si queremos creerle o no. Los que somos cristianos debemos estar preparados para creerle, sabiendo que sus palabras nos van a confrontar con la realidad de nuestra vida. Vamos a encontrar que el costo de seguir a Jesús es más alto del que muchos creen. Pero también tenemos la seguridad de que vale la pena pagar ese costo, por un bien mucho mayor. Basta con leer los ejemplos de aquellos que querían seguir a Jesús y el no dejó si quiera que entierren a su padre o que despidan a sus familiares. Jesús nos pide que entreguemos todo. También podemos leer el capítulo de Hebreos de los heroes de la Fe (Hebreos 11), quienes por Fe en Dios dejaron todo de lado e hicieron lo que Dios les pedía. Dios quiere extender su gracia y su amor a este mundo y nosotros, la Iglesia de Cristo, somos su instrumento. Como la parabola del hombre que encuentra un gran tesoro en el campo y vende todo lo que tiene para comprar aquel campo, así es el reino de Dios. Esta fue la clave de la Fe de aquellos heroes, Abraham, Jacob, Jose, Moises, etc..

Todo esto resonó durante una semana en mi cabeza, y comencé a entender, de a poco, lo que Dios estaba trantando de decirme. No es suficiente con alegrarme en aprender lo que Dios quiere para mi, es necesario vivirlo, experimentarlo, llevarlo a la práctica. En el mismo pasaje, Santiago me dice que soy Bienaventurado, es decir altamente bendecido, si hago esto. Quiero extender la gracia y el amor de Dios, ayudar a quienes lo necesitan, servir a los demás. Quiero perdonar, amar y bendecir como Dios quiere que lo haga. Quiero cada día de mi vida reducir ese “gran trecho” que existe entre el “dicho” y el “hecho”. Cuento con Dios para transformar mi manera de pensar y quiero esforzarme para lograrlo. Como seguidor de Cristo, no tengo excusas.

Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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