No Perdamos de Vista Nuestra Conducta

Hoy tuvimos la cena del Señor en Asamblea Cristiana y, durante el mensaje que trajo el pastor Daniel Grasso, Dios me recordó algo importante:

 Deja que el malo siga haciendo el mal y que el vil siga envileciéndose; deja que el justo siga practicando la justicia y que el santo siga santificándose (Apocalipsis 22:11 NVI)

Soy una persona muy práctica. Todo el tiempo me enfoco en hacer. No creo que sea algo malo. Pero creo que se convierte en algo malo cuando por hacer descuido otras áreas de mi vida y mi discipulado, como por ejemplo, la santidad.

El Señor es un Dios santo y por lo tanto exige que sus hijos sean santos(Levítico 11:44). En la Biblia esta muy claro que sin santidad no podremos ver a Dios (Hebreos 12:14). Por último, es cierto que seguimos contendiendo con el pecado mientras vivimos (Romanos 7:15-17).

Sabiendo todo esto, es de vital importancia no sólo obrar y practicar la justicia y trabajar para extender el reino de Dios, para que todos los pueblos sean alcanzados por el evangelio y el fin de los tiempos venga, sino que Jesús mismo nos manda a que sigamos santificandonos.

La santificación y la práctica de la palabra de Dios son el resultado de haber sido salvos, no la razón por la cual somos salvos

 Es muy importante tener siempre presente que Dios pretende que seamos santos mientras hacemos todo lo que él nos pide que hagamos. Las dos cosas son necesarias. Puede que haya personas que se dedican toda su vida a santificarse, pero no obran y puede haber personas que obran todo el tiempo, pero no prestan tanta atención a la santidad. No quiero que se malinterprete. No estoy diciendo que hay que hacer todas estas cosas para ser salvo. No hay nada que podamos hacer para ser salvos. Somos salvos por gracia (Efesios 2:8-9). La santificación y la práctica de la palabra de Dios son el resultado de haber sido salvos, no la razón por la cual somos salvos. Sólo el sacrificio de Cristo nos justifica y nos reconcilia Dios.

No podemos por nuestras propias fuerzas vencer al pecado que esta en nosotros. Pablo entendía muy bien esto, es más, tenía una gran conciencia de su pecado. Lo cierto es que cuanto más cerca estamos de Dios, más conciencia tenemos del pecado que hay en nosotros. Estamos rotos por dentro. Nuestra fuerza de voluntad esta rota. Por eso Pablo exclama “¡Soy un pobre miserable! ¿Quién me librará de este cuerpo mortal?” En Romanos 7:24 (NVI). Enseguida da gracias a Dios, por medio de Jesús. A través del sacrificio de Jesús, Dios condenó al pecado en la naturaleza humana (Romanos 8:2-4). El apóstol explica que por medio del Espíritu podemos dar muerte a los malos hábitos del cuerpo (Romanos 8:12-13). Si leemos bien, Romanos 8:12 comienza “Por lo tanto”, dandonos a entender que nuestra obligación de santificarnos es consecuencia de nuestra salvación, y que gracias a nuestra salvación dada por gracia, es que tenemos al Espíritu Santo en nosotros, quien produce en nosotros su fruto y da muerte a los malos hábitos de nuestra naturaleza pecaminosa.

No podemos por nuestras propias fuerzas vencer al pecado que esta en nosotros

Dediquemos tiempo a la oración para que el Espíritu Santo obre en nuestra vida, dandonos victoria sobre nuestro pecado, para que podamos vivir en el Espíritu como dice Romanos 8:1-3: No hay condenación para los que estan en Cristo Jesús. Que el fruto del Espíritu Santo se manifieste y se perfeccione en nosotros, de forma que vivamos y andemos según el Espíritu, no según la carne y nuestras pasiones. Estas quedaron crucificadas cuando fuimos alcanzados por Jesús. (Gálatas 5:22-25).

Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

2 comentarios en “No Perdamos de Vista Nuestra Conducta

  1. ES UNA GRAN BENDICION PARA MI VIDA CADA ESTUDIO QUE HE ESTADO LEYENDO, DIOS LE BENDIGA Y SIGA DIOS DANDO PALABRA A SU VIDA PARA QUE SIGA COMPARTIENDO…SALUDOS.

    1. ¡Hola Nora!¡Muchas gracias por tu comentario!¡Esperamos que Discipulado Cristiano siga siendo de bendición para tu vida y que puedas compartir lo que aprendas con más personas!¡Bendiciones!

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