Analicemos la Gran Comisión

smallgroupJesús le dejó una misión a sus discípulos. La misión es hacer discípulos de todas las naciones. Vamos a leerlo para poder analizar un poco de que se trata la gran comisión:

Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo:

—Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo. (Mateo 28:18-20 NVI)

  • El versículo 19 dice: “Por tanto/Por lo tanto”. Quiere decir que todo lo que dice en ese versículo es consecuencia de lo que Jesús dijo antes ¿Qué dijo antes?
    • Jesús tiene dominio sobre todo lo que pasa, es por eso que podemos estar seguros de que cuando embarcamos la misión de hacer discípulos no nos va a pasar nada que Dios no quiera que pase.
    • Jesús nos asegura que nuestra no es en vano si leemos el final de Apocalipsis, una multitud incontable de gente de todas las naciones adora a Dios por toda la eternidad.
    • Él es el Dios creador del universo, que renunció a todo y se humilló para poder salvarnos, es por eso que luego el Padre lo exaltó a lo sumo (Filipenses 2:6-11).
  • Vayan y hagan discípulos de todas las naciones: Nuestra misión no sólo involucra nuestro barrio, nuestros compañeros, sino que involucra a todas las naciones. La palabra que usa Jesús originalmente es “etnia”. Dios quiere que todos los grupos étnicos sean alcanzados para que su nombre sea conocido en todas las culturas y la estrategia para lograrlo es hacer discípulos. Creando una red de discípulos vamos a ir alcanzando a todas las naciones. Como vimos en posts anteriores Hay al menos 6500 grupos étnicos que no han sido alcanzados, donde el nombre de Jesús no es glorificado y se estan perdiendo. (http://discipuladocristiano.org/2015/10/19/la-obligacion-hacia-los-no-alcanzados/)
  • Bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo: Nuestro Dios es uno(Dt 6:4). Podemos ver que “el nombre” está en singular y Padre y del Hijo y del Espíritu Santo son tres personas. Se ve en este versículo la Trinidad de Dios, un único Dios, formado de tres personas y cada persona usa “el nombre”, es decir, son totalmente Dios. Podemos también ver que el bautismo es una señal de que una persona acepta ser discípulo de Jesús.
  • Enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes:
    • ¿A quién hay que enseñarles? ¡A los nuevos discípulos!
    • El Señor manda a enseñar a los nuevos discípulos todo lo que Él mandó. Eso quiere decir que hay que conocer lo que Él enseña para poder enseñarle a los demás. Es por esto que es muy importante leer y estudiar la Biblia, teniendo en cuenta que el objetivo no es obtener conocimiento, sino poder enseñarle a otros.
    • ¿Cómo podemos enseñar a los nuevos discípulos a obedecer lo que Jesús nos mandó? No podemos. Al menos, no podemos solos. Si estamos haciendo discípulos, tenemos que leer la Biblia con ellos, compartir nuestra vida, ser ejemplo para ellos. Preocuparnos por su crecimiento y sobre todo orar para que el Espíritu Santo toque sus corazónes. Los mandatos de Jesús implican cambios radicales en nuestra vida y estos son imposibles de llevar a cabo si Dios no esta en nosotros.
    • Al haber hecho nuevos discípulos, ellos también tienen que cumplir con la misión de Jesús. Por lo que el crecimiento de la Iglesia debería ser algo constante y a través de este crecimiento poder ir alcanzando nuevos grupos y nuevas naciones. Hay Iglesias en las que su tasa de crecimiento es igual a la tasa de nacimientos de sus miembros. Esto no es lo que pasaba en la iglesia primitiva, en la que “El Señor todos los días añadía a los que habían de ser salvos” (Hechos 2:47)
  • Les aseguró que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo: Jesús nos promete estar con nosotros para siempre y en cualquier lugar del mundo en el que estemos, mientras cumplamos su misión.

¿Cuándo termina la misión?

Jesús también dijo que el fin de los tiempos va a llegar justamente cuando el evangelio haya sido predicado a todo pueblo y nación (Mt. 24:14). No sabemos bien cómo considera Jesús que el evangelio se predicó a todas las naciones, pero sabemos que el fin no llegó y que por lo tanto la tarea no está terminada, por lo tanto debemos seguir predicando y haciendo discípulos.

¿Estoy preparado para hacer discípulos?

Esta pregunta es tramposa. En cierto sentido ninguno está preparado para esto. Pero la verdad es que si estamos dispuesto a hacer y decir todo lo que Jesús nos pide, quiere decir que estamos listos. Podemos ver esto en los discípulos de Jesús, sólo bastó que Jesús les diga “seguime” para que dejen todos y comiencen a hacer todo lo que él les decía. El apóstol Pablo dice en 1 Corintios 1:26-27 que Dios elige a lo que para el mundo considera no preparado para sus planes, además en 2 Corintios 12:9 Dios mismo le dice al apóstol que su poder se perfecciona en la debilidad. Ser discípulos de Cristo implica aprender más de Él y poder enseñar todo lo que aprendimos a los nuevos discípulos.

¿Sabiendo todo esto, qué implicancias tiene esto en cómo encaramos el discipulado?

Sabiendo todo esto, cambia totalmente nuestra visión del discipulado:

  • Lo que aprendemos no es sólo para nosotros, sino para enseñar a otras personas.
  • Debemos no sólo predicar el evangelio, sino también hacer discípulos, involucrando a las personas en nuestra vida, involucrandonos en la vida de los demás, amándolos.
  • Vemos nuestra vida como un ejemplo para los nuevos discípulos. Sabiendo que no sólo debemos santificarnos porque es lo que a Dios le agrada, sino que también porque los discípulos van a estar viendo nuestra vida.
  • Dios nos quiere usar para llevar a cabo su plan de salvación para las naciones que no fueron alcanzadas por el evangelio aún.
  • Estamos listos para enseñar todo lo que aprendamos de la Palabra de Dios a los demás, con nuestras palabras y acciones.

Si te interesó este material, podes compartirlo en la web. También si queres compartirlo en tu discipulado, grupo pequeño o célula, podes usar nuestra guía para discipulado en este link: Para qué venimos al discipulado.

Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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