¡Feliz Día de la Biblia!

El Salmo 119 es el el capítulo más largo de toda la Biblia. No creo que esto sea casualidad. Este salmo es la auto exaltación de la Biblia como la Palabra de Dios. Todo este salmo habla de lo importante que es la Biblia para nuestra vida. Es claro que a Dios le importa demasiado que nosotros meditemos, comprendamos y amemos su Palabra. La Palabra de Dios nos enseña quién es Él, nos enseña quienes somos nosotros, cuál es nuestro propósito en el mundo. Es nuestro manual de vida, la guía en nuestro camino. Por eso debemos meditar en ella. A continuación se enumeran una serie de puntos claves del Salmo 119 hablando de la Palabra de Dios.

La palabra de Dios nos hace felices y nos completa

El Salmo 119 comienza con la frase: “Dichosos los que van por caminos perfectos, los que andan conforme a la ley del SEÑOR.” (Sal. 119:1). Es una afirmación: Sean muy felices los perfectos de camino, es decir los que “andan” en la Palabra de Dios. Se refiere a los que practican su Palabra y no se apartan de ella ni a derecha ni a izquierda. Debemos ser felices por andar en los caminos de Dios, sabiendo que esto es lo que nuestro creador, que nos ama con amor eterno, quiere. El andar en la Palabra de Dios nos trae gozo y nos permite tener una comunión íntima con nuestro Señor. A esto el Salmista lo refiere diciendo: “Me he gozado en el camino de tus testimonios, más que de toda riqueza.” (Sal. 119:4). No hay otra cosa que traiga tanto gozo y felicidad al alma como la Palabra de Vida de Dios. Llena nuestra vida de bendiciones inimaginables. “Estas bendiciones tuve porque guardé tus mandamientos.”(Salmo 119:56).

La palabra de Dios nos guía en el camino y nos guarda del mal

La Palabra de Dios es comparada a una linterna que nos ayuda a caminar en un mundo de oscuridad donde no veríamos por donde andamos si no la sostenemos bien alto.

“Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.” (Sal 119:105). La Palabra nos ayuda a ver verdaderamente lo que no podríamos ver de otra manera. Nos enseña que detrás de los placeres y vanidades que ofrece el mundo no hay nada más que perdición. El tener esta linterna siempre a mano nos ayuda a no tropezar con ninguna roca del camino. “En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.” (Salmo 119:11). La Palabra nos limpia y endereza nuestro caminar por un lugar seguro.

“¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.”(Salmo 119:9).

La Palabra nos juzga y con amor nos endereza. “Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; Mas ahora guardo tu palabra.” (Salmo 119:105)

“Consideré mis caminos, Y volví mis pies a tus testimonios.” (Sal 119:59)

La palabra de Dios es nuestro alimento espiritual

El apóstol Pablo, El rey David, Daniel el profeta y el mismo Señor Jesús se refirieron a la Palabra de Dios como el alimento de nuestra alma. Si no alimentamos nuestra alma, esta empieza a tener problemas de salud y hasta enfermarse y, con el pecado, llegar a morir espiritualmente. Por eso es importante que nos alimentemos de la Palabra del Señor en todo tiempo. El Salmo 119 compara a la Palabra de Dios a una comida deliciosa.

24 Pues tus testimonios son mis delicias

    Y mis consejeros.

92 Si tu ley no hubiese sido mi delicia,

    Ya en mi aflicción hubiera perecido.

97 !!Oh, cuánto amo yo tu ley!

    Todo el día es ella mi meditación.

103 !!Cuán dulces son a mi paladar tus palabras!

    Más que la miel a mi boca.

En la palabra de Dios debe estar nuestra confianza

La Palabra de Dios es verdadera y por eso podemos confiar en ella. Tiene poder y puede calmarnos de toda ansiedad, depresión y dolor. No debemos tardar en poner nuestra confianza en la Palabra y ponerla por práctica.

25 Abatida hasta el polvo está mi alma;

    Vivifícame según tu palabra.

28 Se deshace mi alma de ansiedad;

    Susténtame según tu palabra.

60 Me apresuré y no me retardé

    En guardar tus mandamientos.

La palabra de Dios nos da sabiduría e inteligencia

La Palabra de Dios es la fuente de toda la sabiduría. En ella podemos encontrar consejo y auxilio para nuestro caminar en esta vida. Sus juicios son justos y cortantes como espada de doble filo. Ante ella podemos juzgar todos los asuntos de nuestra vida y ser aconsejados por ella.

34 Dame entendimiento, y guardaré tu ley,

    Y la cumpliré de todo corazón.

104 De tus mandamientos he adquirido inteligencia;

    Por tanto, he aborrecido todo camino de mentira.

La Palabra de Dios debe ser de lo que nosotros más hablamos

La Palabra de Dios debe estar siempre presente en nuestra vida. Nuestra vida debe reflejar lo que en ella está escrito. Y debemos hablar de ella a todos, para que todos puedan ser alcanzados por la gracia de Dios. Si meditamos continuamente en la Palabra de Dios ella comenzará a residir en nuestra boca, “ Porque de la abundancia del corazón habla la boca”.

43 No quites de mi boca en ningún tiempo la palabra de verdad, porque en tus juicios espero.

46 Hablaré de tus testimonios delante de los reyes, y no me avergonzaré;

Gracias Señor por habernos dado el regalo hermoso de tu Palabra. Enseñanos a amarla, a meditar en ella cada día. Tu Palabra nos guíe y transforme.

¡Feliz día de la Biblia!

Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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