Nehemías y un Llamado a la Oración

“Llegó Jananí, uno de mis hermanos, junto con algunos hombres de Judá. Entonces les pregunté por el resto de los judíos que se habían librado del destierro, y por Jerusalén. Ellos me respondieron: «Los que se libraron del destierro y se quedaron en la provincia están enfrentando una gran calamidad y humillación. La muralla de Jerusalén sigue derribada, con sus puertas consumidas por el fuego.» Al escuchar esto, me senté a llorar; hice duelo por algunos días, ayuné y oré al Dios del cielo.” Nehemías 1:2-4 (NVI)

Luego de haber sido invadidos por Babilonia, los israelitas del reino de Judá fueron llevados cautivos a distintos lugares del imperio. Las murallas de Jerusalén y el templo que Salomón había edificado a Dios fueron destruidos. Tiempo después el imperio Persa invadió Babilonia y todo el territorio pasó a mano de los persas. Bajo el dominio persa, se le permitió a los judíos volver a Jerusalén para reconstruir el templo y poder adorar a Dios. Hubo dos camadas de israelitas que volvieron, la primera liderada por Zorobabel, por medio de un edicto del Rey Ciro y la segunda liderada por el sacerdote Esdras, con permiso del rey Artajerjes, pero nadie había reconstruido las murallas de Jerusalén. Por lo tanto, los israelitas estaban expuestos a cualquier tipo de ataques de sus enemigos. Es en contexto en el que comienza la historia de Nehemías.

Si queres, antes de leer el devocional, podes leer la guía de estudio de Nehemías 1-2 haciendo click acá: El llamado a la acción de Nehemías

Es muy llamativa la reacción de Nehemías ante esta noticia. Imaginate tu reacción cuando recibís malas noticias. Yo estuve pensando en mi reacción. Probablemente me ponga triste o me enfurezca. Tengo una forma de ser que en seguida esta pensando en soluciones. La lógica se apodera de mi, intento por mis propios medios pensar en como puedo solucionar este problema que se me presentó. Convengamos que esta es una actitud muy de nuestro siglo ¿No es así? Ante cualquier situación, creemos tener muchos recursos para solucionar nuestros problemas. Pensemoslo a nivel ministerial. Tenemos estratégias, programas evangelísticos, reuniones temáticas, departamento de comunicaciones, departamento de marketing. Dejamos de lado el recurso más importante que tenemos: El poder del Espíritu Santo y la oración. Somos autosuficientes y ese es nuestro error. Miremos la reacción de Nehemías:

  • me senté a llorar: Nehemías expresa toda su pasión por esta mala noticia. Sabemos por pasajes siguientes (Nehemías 6:11, Nehemías 13:25) que Nehemías no era ningún flojo. Es más, se lo ve como un hombre de mucho valor, coraje, determinación y lleno de recursos. Sin embargo al enterarse de esta noticia se entristeció demasiado. Él era un funcionario del Rey Artajerjes de Persia en ese momento (Neh. 1:11), con lo cual uno puede suponer que no estaba pasando un mal momento en su vida, pero la pasión que sentía por su pueblo y su Dios lo movió. Él sabía muy bien que era lo que estaba en juego. La Gloria y el Nombre del Señor eran difamados por los pueblos de los alrededores. Con las murallas destruidas, el pueblo del Único Dios verdadero estaba indefenso ¿Quién iba a creer en un Dios que no se preocupa por cuidar a su propio pueblo? Me hace repensar, cuando fue la última vez que sentí tanta pasión por la Gloria de mi Dios
  • Ayuné y oré al Dios del Cielo: Lo siguiente fue orar. Increíble. Ayunó y oró al Señor. Es una hermosa oración.

« SEÑOR, Dios del cielo, grande y temible, que cumples el pacto y eres fiel con los que te aman y obedecen tus mandamientos, te suplico que me prestes atención, que fijes tus ojos en este siervo tuyo que día y noche ora en favor de tu pueblo Israel. Confieso que los israelitas, entre los cuales estamos incluidos mi familia y yo, hemos pecado contra ti.  Te hemos ofendido y nos hemos corrompido mucho; hemos desobedecido los mandamientos, preceptos y decretos que tú mismo diste a tu siervo Moisés. Recuerda, te suplico, lo que le dijiste a tu siervo Moisés: “Si ustedes pecan, yo los dispersaré entre las naciones: pero si se vuelven a mí, y obedecen y ponen en práctica mis mandamientos, aunque hayan sido llevados al lugar más apartado del mundo los recogeré y los haré volver al lugar donde he decidido habitar.” Ellos son tus siervos y tu pueblo al cual redimiste con gran despliegue de fuerza y poder. SEÑOR, te suplico que escuches nuestra oración, pues somos tus siervos y nos complacemos en honrar tu nombre. Y te pido que a este siervo tuyo le concedas tener éxito y ganarse el favor del rey.» Nehemías 1:5-10 (NVI)

Primero reconoce la grandeza y la fidelidad de Dios. Luego intercede por Israel, confesando el pecado del pueblo. Le ruega que se acuerde de su pacto y que cumpla su promesa de hacerlos volver a la tierra que Él les había dado para habitar. Por último, se resuelve a confiar en la soberanía de Dios para poder ganarse el favor del Rey de Persia.

Nuestra generación esta despertando de a poco a un cristianismo que impactará al mundo. No tengo dudas. Pero si hay algo en lo que todavía tenemos que aprender es a confiar en el poder de la oración y el Espíritu Santo. Nuestra cultura nos absorbe y nos olvidamos de las cosas fundamentales ¿Para qué voy a orar para que el Señor añada a los que se salvan a la iglesia? Para eso está el

Necesitamos volver a la oración antes de poner manos a la obra

 departamento de evangelismo ¿Para qué voy a orar para que Dios nos de los recursos necesarios? Para eso esta el área de finanzas. No quiero decir que no debemos prepararnos o utilizar nuestros recursos. Pero no debemos limitar el accionar de Dios a nuestra imaginación y conocimiento. El poder de Dios esta a nuestra disposición. Recordemos lo que dijo Jesús cuando nos enseñó a orar.

Pues si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!” Lucas 11:13 (NVI)

El Señor nos esta diciendo ¿Necesitan dinero? Tomá, te doy el banco. ¿Necesitas conocimiento? Te doy la sabiduría ¡Necesitamos recursos y tenemos a nuestro favor al creador de los recursos! ¡El Señor ciertamente nos va a ayudar y a bendecir cuando estemos trabajando para la Gloria de su Nombre!

Necesitamos volver a la oración antes de poner manos a la obra. Y lo necesitamos porque ese es el plan de Dios para cualquier tipo de actividad que vayamos a emprender, para cualquier situación. Es por eso que el apóstol Pablo decía que “oremos sin cesar” (1 Ts. 5:17) o “presentemos todo en oración” (Filipenses 4:6). Dios cuenta con que su pueblo ore a Él. En este mundo de gran necesidad espiritual y material, los hijos de Dios somos llamados a conmovernos por las personas necesitadas. Sobre todas las cosas, somos llamados a conmovernos por la extensión de la Gloria de Dios. Llevar el nombre de nuestro Dios a aquellos que todavía no lo conocen para que puedan invocarlo y ser salvos, para que comprueben que Jesús es el Señor, el Dios verdadero. Aprendamos del ejemplo de Nehemías.

Te invito a que sigas leyendo Nehemías y puedas aprender mucho de su increíble historia.

Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

2 comentarios en “Nehemías y un Llamado a la Oración

    1. ¡Hola Malvis!
      Para ver nuestros posts podes seguirnos en nuestra página de Facebook: facebook.com/discipuladocristiano.org
      Si queres descargar la guía de estudio de estos capítulos de Nehemías, hace click en el siguiente link: El llamado a la acción de Nehemías

      ¡Esperamos que este mensaje haya sido de bendición para tu vida y que puedas estar compartiendo el evangelio con más personas!

      ¡Bendiciones!

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