Relaciones Laborales

El foco central de la carta que Pablo escribió a los efesios está en la conformación de una nueva sociedad conformada por nuevas criaturas; es decir, por personas cuyas vidas fueron transformadas por Cristo. Es así que el apóstol va describiendo, a lo largo de la misma, distintos comportamientos que deberíamos tener, como verdaderos hijos de Dios, en nuestras relaciones. En este caso, vamos a ver de qué manera quiere el Señor que sean nuestras relaciones laborales, siendo estas las últimas indicaciones que Pablo da sobre las relaciones interpersonales de esta sociedad santa.

Leamos…

Efesios 6:5-8 – Esclavos, obedezcan a sus amos terrenales con respeto y temor, y con integridad de corazón, como a Cristo. No lo hagan sólo cuando los estén mirando, como los que quieren ganarse el favor humano, sino como esclavos de Cristo, haciendo de todo corazón la voluntad de Dios. Sirvan de buena gana, como quien sirve al Señor y no a los hombres, sabiendo que el Señor recompensará a cada uno por el bien que haya hecho, sea esclavo o sea libre. (NVI)

Efesios 6:9 – Y ustedes, amos, correspondan a esta actitud de sus esclavos, dejando de amenazarlos. Recuerden que tanto ellos como ustedes tienen un mismo Amo en el cielo, y que con él no hay favoritismos. (NVI)

Es interesante notar que este pasaje pretende mejorar las relaciones entre amos y esclavos, pero en ningún momento se menciona algo relacionado con la abolición de la esclavitud. ¿Por qué? Esto es porque, sencillamente, la idea de esclavitud que había en aquel tiempo era bastante diferente a la que tenemos hoy en día. La esclavitud era más bien un estatus social, y no tenía que ver con una cuestión racial. Si bien no lo indica específicamente, la relación bíblica establecida entre amos y esclavos que fueran hermanos, terminaría decantando en su liberación. Es así como sucede con Filemón y su esclavo Onésimo, tal como Pablo lo indica en su epístola. De todos modos, hablar de este tema demandaría un análisis mucho más profundo, el cual no es la idea de este devocional, donde me gustaría que podamos analizar las implicancias que tiene este pasaje para nuestra vida.

Esta relación entre amos y esclavos, podemos proyectarla a lo que sería la relación entre empleados y empleadores hoy en día, y ahí es donde vamos a encontrar un mensaje de parte de Dios para nuestras vidas.

1- Los deberes de los empleados.

En el pasaje que abarca los versículos del 5 al 8, encontramos: tres indicaciones, cada una de las cuales está asociada a una comparación, y una consecuencia por haber seguido esas indicaciones. Así que vamos a analizar las implicancias de cada una de ellas:

-Obedecer a sus jefes con respeto e integridad: Tenemos que tener respeto por quienes están a cargo nuestro en los lugares donde trabajemos; sean buenos o malos, siempre que lo que nos pidan esté a nuestro alcance y no esté fuera de la voluntad de Dios, debemos obedecerlos. Y trabajar con integridad de corazón; es decir, como hijos de Dios, no debemos ser partícipes en cuestiones injustas e incluso ilegales, sino que debemos obrar con integridad, sinceridad y llevando siempre la humildad de Cristo.

¿Cómo tenemos que trabajar? Como si trabajáramos para Cristo.

-No trabajar bien sólo cuando nuestros jefes nos ven, para ganarnos su favor: Como cristianos tenemos que trabajar bien todo el tiempo, porque no es nuestro objetivo agradar a las personas, sino que todo lo hacemos para glorificar el nombre del Señor. Sea que nos controlan todo el tiempo, o sea que tenemos libertades, tenemos que estar todo el tiempo trabajando con integridad, porque Dios nos está mirando y se regocija cuando así lo hacemos, haciendo uso de los talentos que él nos dio. No tenemos que ser como muchas personas, que aprovechan cuando sus jefes no los controlan para dejar de trabajar, porque nosotros no trabajamos para nuestros jefes, sino que lo hacemos para la gloria de Dios.

¿Cómo tenemos que trabajar? Como empleados de Cristo.

-Trabajar de buena gana: Es habitual que vayamos desganados al trabajo y que queramos hacer el menor esfuerzo posible. Sea que disfrutemos lo que hacemos, o no tanto, como humanos siempre preferimos estar tranquilos descansando. Sin embargo, Dios nos alienta a dejar a un lado nuestro mal humor y nuestro desgano, indicándonos que debemos trabajar con entusiasmo.

¿Cómo tenemos que trabajar? Como quien trabaja para el Señor y no para los hombres.

Con todas estas cosas nos estamos negando a nosotros mismos y estamos llevando un buen testimonio como hijos de Dios, para nuestros compañeros y jefes que no conocen al Señor. Es por eso que tenemos que esforzarnos por ser buenos empleados. Y, además, recibiremos la promesa de recompensa que Dios le hace a aquellos que obran conforme a su voluntad.

2- Los deberes de los empleadores.

Así como los empleados deben respetar y trabajar con entusiasmo para sus jefes, ellos deben corresponder esa misma actitud. No deben amenazar a sus empleados con castigos, ni tratarlos con inferioridad. Después de todo, más allá de la posición que tenga cada uno en una empresa, todos vamos a ser juzgados por Dios a su tiempo, y ahí no va a valer que hayamos ejercido tal o cual cargo, ni tampoco todos los títulos universitarios que pudiéramos haber obtenido. Todos somos iguales a los ojos del Señor, porque él no tiene favoritismos ni tampoco hace acepción de personas.

Conclusión:

Es interesante notar que Pablo no pone el foco sobre los derechos que cada una de las partes puede reclamar, sino que se centra en sus obligaciones. Hoy en día, vivimos en una sociedad donde se reclama mucho por los derechos que tiene cada una de las partes, pero cuesta bastante que las personas se esfuercen por cumplir con sus obligaciones. En la nueva sociedad establecida por Dios, que es la iglesia, el foco no está en lo que podamos recibir, sino en lo que podemos hacer, y es por eso que se señalan las obligaciones de ambos lados.

¡Que Dios nos ayude a ser empleados y empleadores conforme a su voluntad, para así bendecir a cada una de las personas que trabajan con nosotros!

Fede Sinopoli

Fede Sinopoli

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

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Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

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