Basta de Engaños

No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino sólo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios e hicimos muchos milagros?” Entonces les diré claramente: “Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!” Mateo 7:21-23 (NVI)

¿Es posible servir a Dios y no ser conocido por Él? Este aterrador pasaje ha logrado dejarme pensando: ¿Seré yo quién en ese gran día diré “Señor, Señor” y seré rechazado? Llegando al climax del sermón del monte, Jesús lanza esta tremenda realidad: Es posible vivir en un engaño espiritual.

A lo largo del sermón, Jesús explica cual es la actitud de un verdadero cristiano, y la compara todo el tiempo con la actitud hipócrita y perversa de los fariseos. Estos hombres, grandes estudiosos de la Ley de Moises, se dirijían en la vida con una religión superficial, que sólo les daba prestigio y honra delante de los hombres. Creían ser tan buenos y que por lo tanto merecían el favor de Dios. Los cristianos tenemos una gran facilidad para ensañarnos contra estos señores. Pero no nos damos cuenta que así de fácil caemos también en su pecado.

Nos hemos acomodado a una religión superficial, en la que realizando ciertos ritos, como congregarnos en alguna Iglesia, leyendo un poco la Biblia y haciendo buenas obras, creemos ser salvos. Nos enseñan que por repetir una secuencia de palabras listo, ya tenemos a Jesús en nuestro corazón. Este tipo de enseñanzas contribuyen a que el engaño espiritual sea aún mayor. Tendemos a leer este pasaje como algo para los demás, pero el Señor dejó estas palabras para que nosotros podamos reflexionar en nuestra actitud y podamos poner a prueba nuestras motivaciones ¿Qué te parece si reflexionamos juntos en ellas?

  • Vemos que Jesús dice que aquellos que a quienes Él no reconocerá ese día, le llamarán “Señor, Señor”. Es muy sencillo llamar a Jesús Señor. Lo realmente

    Nadie que esta nadando tranquilo en un lago grita “¡Salvenme!”. Es la persona que se esta ahogando la que grita desesperadamente por ser salva

    difícil es cederle el Señorío de nuestra vida. La famosa oración de Fe que con tanta prisa hacemos orar a las personas, logra que personas que no han sido regeneradas crean que son salvas. Nos apresuramos tanto en lograr que las personas reciten la celebre oración, que no nos preocupamos por explicarle lo que realmente significa. Una vuelta le preguntaron a Francis Schaeffer “¿Cómo le predicarías el evangelio a un hombre moderno en un viaje de una hora de tren?”. Él contestó “Pasaría 45-50 minutos hablando de lo negativo, mostrarle realmente cual es su dilema – que esta moralmente muerto. Luego tomaría 10-15 minutos para predicarle el evangelio. Creo que nuestro trabajo evangelistico y personal hoy en día no es claro, simplemente porque estamos muy ansiosos por llegar a la respuesta sin que la persona se de cuenta cual es la verdadera causa de su enfermedad, la culpa moral (no sólo culpa psicológica) delante de Dios” Nadie que esta nadando tranquilo en un lago grita “¡Salvenme!”. Es la persona que se esta ahogando la que grita desesperadamente por ser salva

¿Reconociste que sos un pecador que ha rechazado el amor y la autoridad de Dios y por lo tanto te encontras condenado delante de Él?¿Reconoces que no hay nada que puedas hacer para ser salvo?¿Te arrepentiste de los pecados que cometiste?¿Estás listo para confiar en Jesús quien sufrió y murió porque vos te encontrabas condenado delante de Dios?

  • sino sólo el que hace la voluntad de mi Padre: ¿Me estas diciendo que la salvación se alcanza por obras? No, definitivamente no. Te estoy diciendo que si verdaderamente creiste en Jesús, esto es en su obra y en sus palabras, la Fe salvadora producirá las obras en tu vida. Cuando nacemos de nuevo, reconocemos que no tenemos nada que traer a la mesa. Gritamos y clamamos para ser salvos a Dios que nos recibe en su misericordia y gracia. Al ser regenerados, nos encontramos con el Dios Creador del universo. Esto produce un cambio en nuestra vida. No pueden pasar años y años de “creyente” y nuestra vida sigue siendo la misma de siempre. Al encontrarnos con Dios y ser regenerados, ocurren cambios inmediatos, somos justificados delante de Dios, reconciliados con Él y adoptados Él como hijos, y además cambios a largo plazo, esto es la santificación, que incluye el abandono del pecado y el perfeccionamiento del fruto del Espíritu en nuestra vida (Gálatas 5:22-23)

¿Tuviste un encuentro genuino con Dios?¿Ha cambiado tu vida desde que decidiste seguir a Cristo?

  • ¿No profetizamos en tu nombre y en tu nombre expulsamos demonios e hicimos muchos milagros?: Como vemos, es muy posible creer que estamos sirviendo a Dios y no ser realmente conocidos por Él. Esta debe ser nuestra prioridad. Aseguremonos de nuestra salvación. Procuremos tener un verdadero encuentro con Dios. Es posible obrar y no ser salvo, pero es imposible ser salvo y no obrar. Si estas obrando para ser salvo, procurá hacer lo contrario. Clama a Dios en este mismo momento, arrepintiendote de esto y busca tu salvación. Vas a ver que las obras de la salvación son verdaderas obras de amor, no obras de quien quiere saldar una deuda.
  • Entonces les diré claramente: “Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!”: ¡Qué tremenda cosa para oír en aquel día! No creo que sea algo que vos o yo querramos oír. Dios considera como inicuo el trabajo que hacemos si no somos realmente salvos. Entonces, en lugar de pensar en los demás al oír este pasaje, examiná tu corazón. Deja que Dios ponga a prueba tu vida a través de este pasaje y experimentá el gozo que el Espíritu Santo produce en tu interior, el cual afirma nuestra salvación

El ejercicio de probarse a si mismo no es malo, es incluso algo recomendado por el mismo apóstol Pablo en 1 Corintios 11:28 y 2 Corintios 13:5. Sabemos, por las oraciones escritas en los salmos, que David hacía esto, pidiendo a Dios que examine su corazón, que ponga a prueba sus motivaciones(Salmos 139:23-24). La Biblia dice que debemos ocuparnos nuestra salvación con temor y temblor (Filipenses 2:12). Estos son los medios que Dios nos provee para tener seguridad de nuestra salvación. No es que haciendo estas cosas estemos trabajando para ser salvos, sino que lo hacemos para asegurarnos de que somos salvos.

Te animo a que hoy estes poniendo a prueba tu corazón. Pedile a Dios que esté examinando. Hacete las preguntas anteriores. Es mi oración que si nunca tuviste un encuentro con Dios, hoy Él llegue a tu vida y tengas un nuevo nacimiento. Y si ya tuviste ese encuentro en el pasado, mi oración es que reafirmes tu fé y salgas con nuevas fuerzas para servir apasionadamente a aquel que cuando te encontrabas muerto en tus pecados, se acercó, dió su vida para que puedas renacer y tener una eternidad disfrutando su amor por siempre.

Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

2 comentarios en “Basta de Engaños

    1. Hola Geovany:

      ¡Muchas Gracias por tu mensaje! Para ser discipulado, lo que tenes que hacer es buscar una iglesia donde puedas congregarte. Busca un verdadero seguidor de Cristo que viva cerca de tu casa, cuya vida demuestre un verdadero compromiso con Dios y él/ella va a poder enseñarte a seguir a Jesús. Seguramente él/ella se congregue en alguna Iglesia y va a poder invitarte a ir a la Iglesia. Seguí leyendo las Palabras de Jesús y aprendé de ellas.

      Saludos

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