El Matrimonio que Dios Quiere: La Santificación Mutua

Hace casi dos años, en la medida que crecía en el Señor, me empecé a dar cuenta de que quería dedicarle tanto tiempo como me fuera posible. Eso me llevó a hacerme una pregunta: ¿El matrimonio no sería una pérdida de tiempo? ¿No terminaría haciendo que yo pudiera dedicarle menos tiempo a las cosas de Dios? A partir de ese momento, empecé a pedirle al Señor que me muestre si el celibato era para mí, y si de esa manera iba a poder cumplir con mi deseo de entregarme al máximo a hacer su voluntad. La realidad es que la respuesta de Dios me sorprendió y me hizo aprender muchas cosas respecto al matrimonio. Papá me dijo: “Yo voy a poner en tu vida a una persona que te va a acercar a mí mucho más de lo que vos podrías acercarte individualmente”. Es decir, Dios me estaba prometiendo presentarme a una persona al lado de quien yo podría crecer y conocer mucho más de Dios, que permaneciendo soltero.

Ésta es una promesa que Dios me hizo a mí, lo que no implica que sea igual para todo el que lea esto. Y mientras escribo, sé que esa promesa todavía no se cumplió, pero descanso en el Señor sabiendo que sus tiempos son perfectos.

Esa etapa me llevó a reflexionar bastante sobre cuestiones matrimoniales, y hoy quiero compartirles algunas cosas sobre las que Dios me habló…

1 Corintios 7:14 – Porque el esposo que no es creyente se hace santo por la unión con su esposa creyente, y la esposa que no es creyente se hace santa por la unión con su esposo creyente. (PDT)

En este versículo, Pablo nos da su opinión de por qué un cristiano casado con alguien que no cree en el Señor no debería divorciarse (Aclaro: Este caso supone que la persona creyó estando ya casada). Aunque voy a orientar este mensaje a matrimonios cristianos, sí quería hacer una aclaración sobre esto: Acá habla de cómo un esposo, al ser creyente, santifica a su esposa cuando ésta no es creyente (y viceversa). Esto no quiere decir que la esposa va a ser salva, porque la salvación sólo puede venir por medio de la fe y el arrepentimiento, y es algo totalmente personal. A lo que hace referencia es a cómo alguien que no cree, al estar con alguien que sí cree, termina siendo influenciado de manera positiva por esa persona. Cómo alguien que cree puede manifestar el amor de Dios en su vida, de tal forma, que toda persona que vive con él, aunque no crea, va a ser santificada. A esto se refiere la Biblia cuando habla sobre ser luz para alumbrar la oscuridad, y que esa oscuridad también termine convirtiéndose en luz (Efesios 5:13-14). Si mostramos el verdadero amor de Dios en nuestra vida, muchos van a empezar a verse influenciados por nuestro comportamiento, y eso puede llevar a que esas personas acepten al Señor (incluso un esposo/a no creyente).

Hasta acá la explicación inicial del versículo. Pensarás qué tiene que ver este versículo, si voy a orientar el mensaje a matrimonios creyentes. Bueno, para entenderlo tenemos que ir un poquito más en profundidad sobre esto. Si un esposo creyente santifica a una esposa no creyente (y viceversa), ¡cuánto más un esposo creyente va a santificar a una esposa creyente (y viceversa)! Porque si estando enemistados con Dios, somos santificados por la otra persona, cuánto más se van a santificar el uno al otro y a influenciar de forma positiva habiendo sido reconciliados con él. Y eso me lleva a una de las grandes claves de un matrimonio como Dios quiere…

ESPOSO, ESFORZATE DÍA A DÍA PARA QUE TU ESPOSA PUEDA ESTAR MÁS CERCA DE PAPÁ

ESPOSA, ESFORZATE DÍA A DÍA PARA QUE TU ESPOSO PUEDA ESTAR MÁS CERCA DE PAPÁ

De eso se trata; de no luchar simplemente para que yo mismo pueda crecer espiritualmente, sino de alentarse y motivarse mutuamente, para que en todo tiempo puedan ir a aguas cada vez más profundas juntos. El amor es una decisión, no un sentimiento, y es la decisión de hacer todo lo mejor no para mí mismo, sino para la otra persona. Es la completa abnegación que nos lleva a negarnos a nosotros mismos y dar todo nuestro ser para que nuestro/a compañero/a pueda llegar a la altura de Cristo. Por eso quiero alentarte a que ores junto a tu esposo/a, y uno por el otro, que no tengas vergüenza en compartirle versículos, predicaciones, canciones y mensajes que Papá te dé, sino que puedas entender que eso es parte de ayudarse en el crecimiento. Motivalo/a a seguir adelante en este difícil camino que es la vida cristiana, pero que por difícil que sea no significa que no valga la pena lucharla en el nombre de Jesús. Si uno flaquea en su fe, que el otro lo levante, apoyándose mutuamente todo el tiempo y todos los días para que puedan seguir creciendo en el Señor.

Dios te da la persona adecuada para vos; la persona que, como te dije antes, te va a llevar a conocer a Papá a un nivel que no podrías imaginarte por tu propia cuenta.

Tenele paciencia a tu pareja, entendiendo que Dios nunca te da a la persona perfecta ni a la persona ideal, porque sencillamente esa persona no existe. Dios te da la persona adecuada para vos; la persona que, como te dije antes, te va a llevar a conocer a Papá a un nivel que no podrías imaginarte por tu propia cuenta. Es mi deseo que cada vez que mires a los ojos de tu esposo/a puedas reconocer a esa persona que Dios te dio y que eso los lleve a aguantarse y a tenerse paciencia con las cosas que el otro haga mal, con o sin intención. Porque todos tenemos fallas, y tenemos que aprender a ser tolerantes y pacientes por amor (Efesios 4:2), dándole más importancia a las virtudes que a los defectos del otro. Enséñense entre sí a tener un comportamiento cada día más parecido al de Jesús.

A veces esperamos que todo salga color de rosas, pero sabemos que no es así. Por eso los animo a que puedan ayudarse a superar toda dificultad que se les pueda llegar a presentar. Y denle gloria a Dios por los problemas, porque todas las situaciones que tengan que pasar juntos van a hacer que el amor que hay entre ustedes se fortalezca, y eso los va a llevar a conocerse todavía más en profundidad. Lo importante es nunca bajar los brazos y seguir adelante, sabiendo que el Dios creador de todo camina junto a ustedes.

Vos tenés que estar con alguien que te haga mantenerte con los pies sobre la tierra cuando empezás a volar un poco, pero que te ayude y te aliente a ir a buscar tus sueños, a no rendirte y a cumplir el llamado que Dios te dio.

Busquen a Dios juntos para descubrir cuál es el propósito que Papá tiene para ustedes como pareja, y no sólo eso, sino que motívense en el cumplimiento de los propósitos de Dios para sus vidas individuales, cueste lo que cueste. En definitiva, Dios no une personas; Dios une propósitos. Esto es algo fundamental; vos no podés estar con alguien al lado que te vive haciendo comentarios que te desaniman y que te alejan de los propósitos de Dios. Vos tenés que estar con alguien que te haga mantenerte con los pies sobre la tierra cuando empezás a volar un poco, pero que te ayude y te aliente a ir a buscar tus sueños, a no rendirte y a cumplir el llamado que Dios te dio. ¡Eso es amor! Por eso recuerden amarse realmente, y esforzarse por demostrarse amor.

Gary Chapman, en su famoso libro “Los 5 lenguajes del amor”, señala que existen cinco maneras de demostrar amor:

  1. El compartir tiempo juntos y darle tu tiempo a otra persona es amar.
  2. El hacer cosas que te gustan o que no te gustan, pero hacerlo igual para servir a la otra persona es amar.
  3. El decirle palabras lindas y motivantes a la otra persona es amar.
  4. El hacer regalos es amar.
  5. El mostrarse cariño mediante el contacto físico es amar.

Hay gente a la que le gusta que la amen más de alguna de estas maneras que de otras. Por eso está buenísimo que puedan conocerse cada día un poquito más para descubrir de qué forma quiere el otro que le demuestren amor, y esforzarse para que el otro se sienta amado todo el tiempo.

Hasta acá podemos ver una introducción de cómo debe ser un matrimonio conforme a la voluntad de Dios. En la próxima publicación, vamos a estar metiéndonos de lleno en el papel que el Señor le concede al hombre y a la mujer dentro del matrimonio… (podés leerla acá)

¡Dios te bendiga!

Fede Sinopoli

Fede Sinopoli

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

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Fede Sinopoli

Fede Sinopoli

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

4 comentarios en “El Matrimonio que Dios Quiere: La Santificación Mutua

    1. ¡Hola Angelly!
      Muchas gracias por tu mensaje. Esperamos que Discipulado Cristiano pueda seguir bendiciendo tu vida.
      ¡Saludos!

  1. Que Nivel.! Aun no estoy casada pero Ya pronto a eso, y me hace bien leer estas informaciones que son de suma ayuda a Mi Crecimiento.!
    Gracias por su tiempo al escribirlos Hermano..

    1. Lo q pasá en el matrimonio y en un noviazgo es cuándo está de novios no saben como tratarcen los dos ni q darcenel uno al Otro per se casan y al poco tiempo las palabras bonitas se acabaron los detalles se acabaron ésa falta de encontrarse se acabó ya dejan volver todo una rutina ya eso deja de funcionar hay ya no hay nada porque todo lo dejan acabar

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