Dios No Quiere Favoritismo

Hermanos míos, la fe que tienen en nuestro glorioso Señor Jesucristo no debe dar lugar a favoritismos.

Santiago 2:1 (NVI)

¿Cuántas veces me he encontrado dandole lugar al favoritismo? Cuando reflexiono sobre mi comportamiento a la luz de la Palabra de Dios me doy cuenta lo malo de mi condición. La tendencia al mal tan fuerte en mi interior. También me doy cuenta que el Espíritu Santo está obrando en mi y que la lucha por matar al pecado toma lugar cada día.

Es increible lo falsos que podemos ser los seres humanos. La palabra favoritismo está cargada de maldad, casi cualquiera (cristiano o no) puede decir que no es correcto hacer favoritismo. Esto es, en parte, porque todos tenemos esa Ley Moral dada por nuestro Creador a cada uno. La misma palabra “favoritismo” nos resulta mala. Sin embargo, cometemos este acto de crueldad incluso dentro de la Iglesia.

Si analizamos el pasaje, podemos ver lo siguiente:

  • Santiago comienza diciendo “Hermanos míos”: Esto quiere decir que se esta dirigiendo a una audiencia cristiana. Si esto sucedía en la Iglesia primitiva, no debemos hacer oídos sordos a estas palabras. Es muy probable que este tipo de  comportamiento se esté dando en nuestra Iglesia, que nosotros mismos lo estemos llevando a cabo, por eso leamos este pasaje para reflexionar sobre nuestro comportamiento
  • La fe que tienen en nuestro glorioso Señor Jesucristo: Aquí esta estableciendo la unidad de la Iglesia. Todos tenemos la misma Fe en un mismo Señor, Jesucristo. Los cristianos somos sus discípulos. Somos el cuerpo de Cristo. Un cuerpo no puede estar dividido. Imaginemos un jugador de fútbol pateando una pelota. Si vemos el movimiento que hace al patear, vemos que con sus ojos miró el arco para seleccionar la trayectoria. Su cadera y rodillas giran para establecer la pocisión y seguir esa trayectoria. La pierna hábil se levanta hacia atras con la altura necesaria para dar un golpe con la fuerza necesaria para lograr la trayectoria del esférico. Los brazos se extienden y se levantan para permitir el equilibrio del cuerpo que se esta sosteniendo en una sola pierna. Todo esto gobernado por el mismo organo, el cerebro. Que increíble es el funcionamiento del cuerpo. Así es como describe la Bibla que la Iglesia debe funcionar (1 Corintios 12:12-25). Cristo, el cerebro, dirige el cuerpo y los miembros colaboran entre sí para lograr un objetivo. Un cuerpo desunido, no puede lograr los objetivos con la misma precisión que un cuerpo que funciona de forma armoniosa. Por eso
  • No debe dar lugar a favoritismos: La última parte del pasaje es clara. Los favoritismos dentro de la Iglesia sólo dan lugar a dolor, rencores, peleas, discenciones, que terminan causando la falta de unidad y esto ocaciona una Iglesia que no crece espiritualmente. Si leemos la frase anterior vemos que la Fe es la que no debe dar lugar a favoritismo. La Fe en la Palabra de Dios debe movernos a aplicarla en nuestra vida, sino esta fe es muerta como Santiago demostraría más adelante(Santiago 2:26). La Biblia es clara para Dios todas las personas son iguales (Rom. 2:11, Ef. 6:9, Col 3:25). Cada uno de nuestros hermanos fue comprado con la misma sangre divina del Señor Jesús. Debemos tener temor de tener en poco el sacrificio del Señor. Si menospreciamos a un hermano, ya sea por sus recursos, por su físico, por alguna de sus características, estamos menospreciando el precio con el cual el Señor lo compró (Santiago 2:5-6). 1 Pedro 1:17-19 (RVR) dice:

 Si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación, pues ya sabéis que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir (la cual recibisteis de vuestros padres) no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.

  • Debemos conducirnos con temor, el temor de no menospreciar la sangre divina de nuestro Señor. No podemos permitirnos está actitud. Recordemos lo que dice también Juan en su primer carta:

Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida porque amamos a nuestros hermanos. El que no ama permanece en la muerte. Todo el que odia a su hermano es un asesino, y ustedes saben que en ningún asesino permanece la vida eterna

1 Juan 3:14-15 (NVI)

  • Las palabras de Juan son fuertes, y esto es porque son Palabra de vida. Si el Espíritu Santo habita en nosotros y fuimos realmente salvos, esta clase de comportamientos deben desaparecer de nuestra vida. El hecho de que perduren a lo largo del tiempo debe levantar alertas acerca de si verdaderamente nacimos de nuevo o no

Querido hermano o hermana, esté es el momento de reflexionar. No permitamos esta clase de comportamientos, que hacen que el Nombre de nuestro Dios sea menospreciado. Cuando sentimos estos deseos en nuestro corazón, recordemos el increible sacrificio del Señor, el sacrificio que hizo en la cruz por cada uno de nosotros. Si este sacrificio significa algo para nosotros, no vamos a permitir el favoritismo en nuestra vida ni en nuestra Iglesia ¡Que el amor de Cristo llene tu corazón y que su Gracia te acompañe!

Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

More Posts

Follow Me:
TwitterFacebook

Comentarios

comentarios

Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *