Pero yo os digo: Lo que dejó Cima 2016

El viernes volví de Bell Ville, Córdoba, después de pasar casi una semana en el campamento Cima 2016, el cual llevó el nombre “Pero yo os digo”, haciendo énfasis en estas palabras dichas por Jesús en su discurso del sermón del monte para establecer un contraste entre seguir sus enseñanzas y seguir lo que la cultura nos ofrece. Durante estos días pude compartir un tiempo con hermanos de varias provincias de Argentina, así como también con hermanos de otros países. Fue una gran experiencia, y me sirvió para conocer mucho más a Papá. Por eso, quería compartir con vos lo que vivimos en esos días…

Noche Cima

Todas las noches, los acampantes y voluntarios nos reuníamos para alabar y adorar juntos al Señor, teniendo cada una de ellas un enfoque a un tema en particular. Vamos a ver juntos cada uno ellos:

  • Pero yo os digo: Dichosos: Ingresamos al salón donde hacíamos las reuniones y nos encontramos con que cada silla tenía un cartel que indicaba que ella estaba especialmente reservada. ¿Venían muchos invitados importantes? ¿Qué significaba eso? Simplemente, demostraba que cada uno de nosotros somos dichosos por ser hijos de Dios. Es por eso que debemos despojarnos de todo lo que nos hace fuertes, para pasar a depender completamente del Señor y de sus promesas. (Mateo 5:3-12)
  • Pero yo os digo: Ilumina: El salón estaba todo a oscuras, y en él se representaba un pueblo que deseaba vivir de esa manera, alejados de la luz. En medio de las tinieblas de este mundo, Jesús nos llama a ser luz, para así poder traer claridad sobre la maldad que hay en las personas y que todos puedan reconocer su necesidad de salvación. (Mateo 5:14-16)
    El lugar estaba a oscuras, pero todos lo iluminamos encendiendo nuestra luz:
    ilumina
  • Pero yo os digo: Yo Soy: Al entrar al lugar de reuniones, había chicos que nos saludaban en distintos idiomas. Llegamos a los asientos, y descubrimos que había un pequeño pergamino en cada uno de ellos. Éste contenía el nombre de algún grupo étnico que no tiene una traducción bíblica en su idioma (en mi caso, “Mutus” de Venezuela). En total hay unas 1600 lenguas sin Biblia, y en esa reunión, oramos individualmente por más de 500. Reconocimos la importancia de buscar que la palabra sea accesible a todos los pueblos, y que todo el mundo pueda leer a Jesús diciendo: Yo Soy. (Lucas 16:9)
  • Pero yo os digo: Con Sinceridad: En la entrada nos recibieron tres personas: Un amigo, una abuela y un pastor. La idea era mostrar las diferentes formas en que reaccionamos ante cada uno de ellos. Luego, nos dieron una carta de parte de Dios para nosotros. Tendemos a actuar de tal o cual manera para sentirnos aceptados y para agradar a los hombres, pero Dios nos llama a dejar de lado eso y a buscar agradarlo sólo a él. Tenemos que asegurarnos de tener las motivaciones correctas para poder llevar una vida cristiana en íntima relación con Dios. (Mateo 22:37-39)
  • Pero yo os digo: Testifica: Después de un día súper cargado, en el que anduvimos de un lado para el otro con el propósito de llevar a cabo la “operación Cima”, de la cual voy a hablar más adelante, tuvo lugar una reunión distendida donde quienes querían pasaban y compartían sus testimonios de lo vivido. Oramos por cada una de las personas con las que compartimos el mensaje de salvación en la ciudad de Bell Ville, y también la agradecimos a Dios por el privilegio que nos da de poder ser testigos de él. (Hechos 1:8)
  • Pero yo os digo: Hágase mi Voluntad: Durante toda la tarde estuvimos viendo publicidad sobre “El arte de vivir”, un seminario, liderado por “el maestro”, que prometía a las personas el poder cumplir con todos sus sueños. Al ingresar en el lugar de reunión, “el maestro” estuvo hablando, pero luego salió a la luz que todo era una farsa. Por sus frutos lo conocieron… De la misma manera, nosotros, como discípulos de Jesús estamos llamados a dar un fruto conforme al Espíritu que habita en nosotros, haciendo así la voluntad del Señor. (Mateo 7:15-20)

Plenarias Generales

Durante la mañana, luego de hacer un poco de ejercicio físico y de desayunar, arrancábamos el día con una plenaria que apuntaba a alguna característica asociada a los discípulos de Cristo…

  • El discípulo y el ser: Jesús quiere que nosotros, como sus discípulos y embajadores, tengamos un caracter que nos permita representarlo adecuadamente en este mundo. En 1 Samuel 8:20, los israelitas reclaman “ser como ellos”; Jesús nos llama a mostrar un caracter diferente al de las personas que no lo conocen. (Mateo 6:8)
  • El discípulo y la redención: Jesús nos llama a arrepentirnos, a dejar todo a un lado y seguirlo, porque el ya pagó el precio por nuestra salvación. Debemos entender cuál es el camino de nuestra redención, para entonces comprender el camino que debemos tomar para seguir al Señor. (Mateo 4:17-20)
  • El discípulo y la gracia: Si hay algo que distingue al cristianismo de otras religiones es la gracia; ese perdón inagotable que nos lleva a ser aceptados por Dios a pesar de que fallemos una y otra vez. Y como portadores de la gracia, debemos asegurarnos de llevarla a aquellas personas que no la tienen. (Juan 11:25-26)
  • El discípulo y la gloria: Dios es celoso, y quiere que entreguemos nuestra vida por completo para glorificarlo a él. Somos sus hijos y nuestro propósito como tales es ser un reflejo de su gloria para que otros puedan conocerlo. (Juan 15:8)
  • El discípulo y las riquezas: Como hijos de Dios, no debemos aferrarnos a las riquezas de este mundo, sino ponerlas a disposición del Señor para que él las use según su voluntad, y para que así podamos recibir las bendiciones espirituales prometidas para aquellos que se entregan por completo a hacer su voluntad. (Mateo 6:19-21)

Operación Cima

Después de varios días planificando cómo llevar este evento a cabo, llegó el día miércoles, cuando todos los acampantes y voluntarios saldríamos a las calles de Bell Ville para ir a llevar el mensaje de salvación a la ciudad. Nos distribuimos en diferentes grupos: algunos fueron al hospital, otros al geriátrico, otros a diferentes plazas y lugares de interés. Estuvimos toda la tarde hasta el anochecer haciendo juegos, coreografías, conversando con la gente, y sobre todo compartiendo de la alegría que tenemos adentro nuestro desde que conocimos a Jesús. Bell Ville es un pueblo que últimamente sufrió bastante por causas naturales, lo que llevó a que los ánimos generales no sean los mejores. A partir de esto surgió la idea de “Algaravida”, con el fin de mostrar el amor de Dios a cada una de las personas que viven en aquel lugar. En coordinación con las iglesias locales se llevó a cabo un trabajo excelente, y que sin dudas fue de bendición para todos los que tomaron parte. La iglesia que va a buscar a los que se pierden… de eso se trata, ¿no?

No desperdicies tu vida

A lo largo del campamento, fuimos acompañados por un material representado por el libro “No desperdicies tu vida” de John Piper. Si bien todavía me faltan algunas páginas para terminarlo, te lo recomiendo como lectura obligada para tu vida. En él, el autor nos enseña a enfocarnos en vivir y morir por la causa de Cristo, teniendo como único propósito en nuestra vida el glorificar a Dios en todo momento. Con ello, nos alienta a hacer a un lado todas esas cosas de nuestra vida que pueden terminar distanciándonos del Señor y haciéndonos perder valioso tiempo que podríamos usar para vivir para la gloria de su nombre. Dice el autor: «Te diré lo que es una tragedia. Te mostraré cómo desperdiciar tu vida. Piensa en esta historia publicada en la revista Selecciones, en febrero de 1998, que habla de una pareja que “se retiró antes de tiempo dejando sus empleos en el nordeste del país cuando él tenía cincuenta y nueve años, y ella, cincuenta y uno. Ahora viven en Punta Gorda, Florida, donde viajan en su yate de diez metros de eslora, juegan al softball y recolectan caracoles en la playa…”. Imagínatelos ante Cristo en el gran día del juicio: “Mira, Señor. Mira los caracoles que jutamos”. Esa esa la tragedia.»

Conclusión

Después de pasar esa semana en Córdoba, conociendo más al Señor, son muchas las cosas que me llevo. En primer lugar, motivación y nuevas fuerzas para volver a mi iglesia local y a mi vida cotidiana con el objetivo de poner en práctica todo lo aprendido. En segundo lugar, a la gente que conocí durante estos días; es muy lindo cómo podés estar en contacto con personas de un montón de lugares tan diferentes, y que el amor de Cristo fluya entre esas relaciones que se van generando. En tercer lugar, el trabajo de quienes se ofrecieron de voluntarios, disponiéndose al máximo para hacer que quienes fuimos como acampantes disfrutemos y nos enfoquemos en lo que Dios tenía para decirnos. En cuarto lugar, los testimonios de los misioneros, que me ayudaron a tener una idea mucho más realista y palpable de lo que se vive estando en pueblos no alcanzados y donde la iglesia es perseguida.
Cima me brindó ese empujoncito que venía buscando en mi vida espiritual para poder comprometerme al máximo con el llamado que Dios tiene para mi vida, y sé que puede hacer lo mismo en tu caso. Por eso te aliento a que, si podés, el próximo año no lo dudes y puedas disfrutar de esta hermosa experiencia de la mano de Papá.
Podés encontrar más información sobre el ministerio que organiza estos campamentos, Movida, en su página.

Salmos 133:1-3 – ¡Qué maravilloso y agradable es cuando los hermanos conviven en armonía! Pues la armonía es tan preciosa como el aceite de la unción que se derramó sobre la cabeza de Aarón, que corrió por su barçba hasta llegar al borde de su túnica. La armonía es tan refrescante como el rocío del monte Hermón que cae sobre las montañas de Sión. Y allí el Señor ha pronunciado su bendición, incluso la vida eterna. (NVI)

Este salmo habla de cuando todos los israelitas se reunían en Jerusalén. ¡Qué bien que describe lo que vivimos en Cima! Todos juntos, gente de distintas provincias y países, reunidos en el solo lugar con el único fin de adorar a Dios.

Le doy gracias al Señor por esos días que pude compartir con todos esos hermanos, y te animo a que puedas dejar que Dios también impacte tu vida en el próximo.

¡Dios te bendiga!

Fede Sinopoli

Fede Sinopoli

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

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Fede Sinopoli

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Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

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