La Salvación Viene del Señor

Todo lo que es bueno y perfecto es un regalo que desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre, quien creó todas las luces de los cielos. Él nunca cambia ni varía como una sombra en movimiento. Él, por su propia voluntad, nos hizo nacer de nuevo por medio de la palabra de verdad que nos dio y, de toda la creación, nosotros llegamos a ser su valiosa posesión.

Santiago 1:17-18 (NTV)

Leyendo el primer capítulo de Santiago, me encontré con este interesante pasaje. Al leerlo, no pude hacer otra cosa más que mostrar mi admiración y adorar a Dios. Este pasaje me ha mostrado la bondad y la soberanía de Dios de una forma hermosa.

  • Todo lo bueno viene de Dios: El hizo todos los astros. El hizo esta hermosa e increíblemente majestuosa creación y además nos creó a nosotros, seres capaces de contemplarla y maravillarse. Esta creación es un regalo de Dios para cada uno de nosotros. El propósito de la creación es la de mostrar la gloria de Dios en toda su extensión. El propósito del hombre es la de maravillarse y encontrar la satisfacción en Dios y magnificar su gloria, siendo un representante de Dios en la creación. Por eso Dios los bendijo y les dijo “multipliquense”(Génesis 1:28). Estos dos propósitos son en realidad dos caras de la misma moneda. Nuestra ofensa es el rechazar nuestro deber de glorificar y agradecer a Dios (Romanos 1:18-21). A pesar de no reconocer a Dios, su gracia alcanza a todos los hombres, ya que “para buenos y malos llueve y sale el sol” (Mateo 5:45)
  • Él nunca cambia ni varía como una sombra en movimiento. Dios es. Cuando reveló su nombre a Moises, le dijo “YO SOY EL QUE SOY”(Éxodo 3:14). Este es el nombre que luego se traduce como YO SOY y más adelante en todo el antiguo testamento se traduce como Jehová la versión Reina Valera o como SEÑOR (todas mayúsculas) en otras versiones como la NVI, aunque se cree que la pronunciación más acertada sería Yahvé. Dios es existencia pura. Él es. Infinitamente existe y no hay nada fuera de Él (1 Reyes 8:27). Sostiene todos los astros, planetas y cada organo de tu cuerpo. Él no puede cambiar, porque Él siempre existió de la forma que es. No llegó a ser de una forma. Él simplemente es y la creación es la expresión de su existencia. Es por eso que podemos descansar en la bondad y el amor de Dios. Porque no va a cambiar su amor hacia nosotros y mantendrá todas sus promesas
  • Él, por su propia voluntad, nos hizo nacer de nuevo: Dios es soberano. Él es libre de hacer lo que quiere. Dios es soberano incluso sobre la salvación (Romanos 8:29-30). Él por su propia voluntad nos hizo nacer de nuevo. Él tomó la iniciativa en nuestra salvación. No voy a mentir. Existe un misterio en lo que respecta a nuestra salvación. Dios es soberano sobre ella, pero requiere que nosotros nos arrepintamos y creamos. Esta es una decisión real que debemos tomar y por la cual somos responsables. Pero debemos ser humildes y reconocer que nada escapa de su control(Romanos 9:20). Es más si no fuera por su intervención divina, no podríamos jamás buscarlo, ya que la misma Biblia nos dice “Nadie busca a Dios” (Salmos 14:1-3)
  • Por medio de la Palabra de verdad que nos dio: El medio por el cual somos salvos es la Palabra de Dios. “La fe viene como resultado por el oír el mensaje y el mensaje es la Palabra de Cristo” (Romanos 10:17 NVI). Es por eso muy importante la predicación del evangelio. Ésta predicación debe ser completa, sin dejar fuera las partes menos agradables, ya que la verdadera fe es resultado de haber comprendido bien el evangelio. Porque como dice Pablo antes “No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación de todos los que creen” (Romanos 1:16). El evangelio es central y nuestra vida debe estar basada en él, ya que por esa palabra somos salvos. Muchos problemas presentes en las congregaciones se deben a falsas conversiones que son producto de mala predicación del evangelio. Estas falsas conversiones pueden ser mortales en la vida de las personas, causando decepciones y el final alejamiento de la fe. Podemos darnos cuenta de estas falsas conversiones ya que no hay un cambio genuino en la vida de las personas. Hablamos más de este tema en nuestro post Basta de Engaños. Querido hermano, la Palabra de Dios es fundamental en nuestra vida. Es por medio de ella que Dios nos salvó, ya que al oír el evangelio fuimos salvos. Por eso estudiemosla, compartamosla. No podemos avergonzarnos del evangelio. Es como haber encontrado la cura para el cancer y no publicarla en ningún lado. No fuimos salvos para eso. Fuimos salvos para la adoración a nuestro Dios. Y ésta adoración no es completa hasta que cada pueblo adore a nuestro Dios. Por eso de nuevo te animo ¡Compartí el evangelio!
  • De toda la creación, nosotros llegamos a ser su preciosa posesión: Éste es el cumplimiento de las profecías hechas por Malaquías cuando el Señor dijo “Serán para mi especial tesoro, dice el SEÑOR de los ejercitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve.” (Mal. 3:17 RV60) y a Jeremías cuando El Señor le dijo “Pondré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.” (Jeremías 33:32-34 NVI). El Señor ha actuado. En la encarnación, Dios se reveló en Jesús y en la cruz nos compró con su sangre. Es por eso que somos su más preciosa posesión. Por el altísimo costo con el que nos compró. Le pertenecemos a Dios. Conduzcamonos como quien pertenece a otra persona. Como quien depende de un amo. Vivamos para servir a Dios, no creamos que Dios es quien nos va a servir. No es un genio mágico que va a cumplir todos los caprichos carnales que queremos, Santiago lo dice claramente: “Y cuando piden, no reciben porque piden con malas intenciones, para satisfacer sus propias pasiones.” (Santiago 4:3 NVI). Debemos renunciar a esas pasiones. Este es el resultado de la verdadera fe. La Bibla nos manda a que nos conduzcamos con temor, ya que el precio con el que fuimos comprados es muy alto (1 Pedro 1:17). Este no es un mal temor. El miedo nos muestra donde está el límite. Usemos este miedo para ayudarnos a vivir dentro de los límites que Dios quiere para nuestra vida. Esto es el principio de la Sabiduría (Provervios 1:7). Dios nos amó tanto y nos hizo su más precioso tesoro. Respondamos a ese amor renunciando a nuestra maldad y abrazando al autor de nuestra salvación ¡La salvación es del SEÑOR! (Jonás 2:9)

Te invito a que estes orando en este día para que las verdades que Dios nos muestra en este increible pasaje esten penetrando en lo más profundo de tu corazón. La Salvación es del SEÑOR. Humillemonos delante del Dios Soberano. Reconozcamos que si no fuera por su intervención, nosotros jamás podríamos buscarlo. Agradezcamos nuestra salvación que es un regalo de amor y misericordia y actuemos en consecuencia de la misma. Compartamos el evangelio. En su amor Dios quiere usarnos a nosotros para llegar a otras personas y que la adoración sea completa, y toda lengua, pueblo y nación alabará al Señor Dios soberano ¡Que Dios te bendiga!

Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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