Viviendo con Problemas

Hay momentos en la vida en que uno no sabe para dónde ir. Momentos en los que todo se nubla. Lo que fuimos construyendo, hoy vemos que está cuesta abajo. Las piernas no nos responden, y el corazón pide a gritos una solución. La vida torna un tinte gris, y más allá de alguna sonrisa que podamos conseguir, no tapa la tristeza y la necesidad de respuestas ante los problemas que se van amontonando.

Los que amamos a Dios tenemos en la biblia muchas citas que nos ayudarán a soportar pruebas, dificultades y desafíos que nos encontramos en la vida, ya sea por cosas que no podemos controlar como así también por errores nuestros. Sin embargo, somos humanos y hay tiempos en que, como ya mencioné, se nos hace todo complicado.

En mi vida me he topado con muchos desafíos, con varios problemas difíciles de resolver. Desde la pérdida de un familiar, la separación física con alguien que amas, problemas de salud familiares que se prolongan en el tiempo u otros temas complejos. Sabes, es verdad, yo confío y creo en Dios, pero también tengo mis debilidades, y como no encuentro respuestas recurro a la queja o simplemente al interrogatorio a Dios, queriendo saber el porqué de las cosas que me suceden. Como si yo estuviera en condiciones de exigirle a Dios, o si yo tuviera algo para recriminarle.

Hay momentos de oración en los que le pido a Dios incansablemente respuestas, incluso sabiduría para entender. Uno sabe que en los momentos más difíciles la gente se suele acercar más a Dios. A veces nos termina pasando que al no encontrar respuestas rápidas, nos desorientamos, desvanecemos y perdemos la brújula y los estribos, pudiendo ser esto causas de tomar posteriormente malas decisiones. Y tengamos cuidado con esto, hay cristianos de los no problemas, sí, ante un problema que los sacuden de donde están parados, desaparecen y así comienzan a tener problemas en su relación con Dios. Cristianos que dejan de servir a Dios y son absorbidos por las preocupaciones.

Los hijos de Dios no debemos ser así. Debemos entender el fin de las pruebas y de los problemas, no estos en sí. Nuestros pasos están guiados por Dios mismo, y él quiere lo mejor para sus hijos.

“El Señor dirige nuestros pasos, entonces, ¿por qué tratar de entender todo lo que pasa?” (Proverbios 20:24 NTV)

Cuando dejamos que Dios actúe, y presentamos nuestras angustias y necesidades, entonces comprenderemos que Dios dirige nuestros pasos y que sus planes son buenos para nosotros, por lo que no hace falta entenderlo, sino más bien confiar en Dios y esperar en él. Las pruebas están dentro del plan de Dios y de su propósito para nuestras vidas.

“Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza.” (Jeremías 29:11 NTV)
  • José entendió esta verdad. Por ejemplo: él fue vendido como esclavo y luego puesto en la cárcel injustamente.
    • “Y vio su amo que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano.” (Génesis 39:3 RVR 1960)
    • José tuvo prosperidad en tiempos de prueba. Dios estaba con José y lo utilizó aun en los peores momentos, y fue de bendición a los demás a través de sus pruebas. Fue vendido como esclavo pero llegó a gobernar todo Egipto. José entonces entendió cuál era el plan de Dios a partir del problema que tuvo: “Ustedes pensaron dañarme, pero Dios lo pensó para bien: salvar la vida de mucha gente” (Génesis 50:20 NTV).

¿Qué hubiera sucedido en José si hubiera sido un Cristiano de los no problemas, aquel que se hubiera rebelado a Dios y separado de él, qué hubiera abandonado la carrera? Sin embargo, el plan de Dios es perfecto:

“Amados hermanos, cuando tengan que enfrentar cualquier tipo de problemas, considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho porque ustedes saben que, siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse. Así que dejen que crezca, pues una vez que su constancia se haya desarrollado plenamente, serán perfectos y completos, y no les faltará nada. Si necesitan sabiduría, pídansela a nuestro generoso Dios, y él se la dará; no los reprenderá por pedirla.” (Santiago 1:1-5 NTV)
  • Moisés soportó una vida de problemas “porque tenía la mirada puesta en la recompensa” (Hebreos 11:26). Moisés entendió que el Mesías, que Jesús, era mayor riqueza que los tesoros de Egipto.
  • El apóstol Pablo dijo :
“Nuestros problemas presentes son bastante pequeños y no durarán mucho tiempo. ¡Sin embargo producen para nosotros una gloria inmensamente grande que durará para siempre!” (2 Corintios 4:17.) Saliendo de Derbe, donde fue apedreado por predicar el evangelio, y volviendo a otras ciudades dice la biblia que “Allí visitaron a los que habían creído en Jesús, y les recomendaron que siguieran confiando en él. También les dijeron: «Debemos sufrir mucho antes de entrar en el reino de Dios».” (Hechos 14:22 NVI)

Conclusión

“Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.” (Salmos 23:4 RVR1960)

Vara y Cayado. Vara instrumento de disciplina. Cayado para guiar.

En la vida cristiana habrá problemas, muchos, pero si vamos sujetos a la vara del Buen Pastor que nos disciplina y a su cayado que no nos permite salir del camino, simplemente será como caminar con los ojos cerrados y confiando que es Dios quien nos lleva y no nosotros que nos podemos meter en problemas.

Yo creo que Dios nos prepara para una vida con propósito bajo su guía y que sus planes son perfectos. Y muchas veces no entendemos por qué sucede esto o aquello, muchas veces decimos “¿por qué a mí Dios?”. Nuestra salida fácil es el enojo, es cargar a Dios de culpas y alejarnos de Él. Yo no entiendo a veces los problemas que me suceden, pero llegué a comprender que Dios permite que estas cosas sucedan primero para nuestro bien, y segundo para ser de bien a los demás. Dios te quiere usar para ser de bendición a muchos. Pensemos que nuestras pruebas pueden servir para ayudar a otros que puedan pasar por lo mismo. Permanezcamos en Dios, y anhelemos nuestra corona que Jesús tiene preparada para nosotros, prosigamos a la meta sabiendo que en Cristo todo lo podemos, y que él siempre nos va a sostener.

¡Amén!

Facundo Vanni

Facundo Vanni

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Soy un seguidor de Jesús, "común y corriente". Trabajo, estudio y otras cosas de la vida. Me encanta escribir. Por lo general escribo poesía y también me gusta pensar devocionales, reflexiones, predicaciones y demás formas de comunicar las verdades de Jesús.

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