Solteros: Cuando la Paciencia Empieza a Agotarse

Seguimos adelante con este mensaje para aquellos que aún están esperando al amor de su vida. En la publicación anterior vimos la importancia de entregarle nuestras preocupaciones a Dios y de enfocarnos únicamente en buscar cumplir su voluntad en nuestras vidas (si no lo leíste aún, podés hacerlo ingresando acá). Ahora vos podés venir y decirme: “Fede, estoy enfocándome por completo en las cosas de Dios, y cada día crezco más en él, pero el tiempo pasa y pasa, y nada… todo sigue igual”. A estas situaciones nos referimos cuando decimos que la paciencia empieza a agotarse. Confiamos en Dios, pero no vemos respuestas, y comenzamos a dudar de sus promesas… ¿de verdad Dios prometió que si buscamos primeramente su reino lo demás nos vendría por añadidura?

Es curioso notar que en la Biblia, alguna vez, alguien hizo una pregunta similar…

Génesis 3:1 – La serpiente era más astuta que todos los animales del campo que Dios el Señor había hecho, así que le preguntó a la mujer: —¿Es verdad que Dios les dijo que no comieran de ningún árbol del jardín?

El diablo es astuto, y se aprovecha de nuestra impaciencia para hacernos dudar de las promesas que Dios nos hizo. “¿Es verdad que si buscan primeramente el reino de Dios, todo les va a venir por añadidura? ¿Están seguros que quiso decir eso? ¿Y por qué están solos todavía?”, son algunas de las cosas que él nos mete en la cabeza para desviarnos de los propósitos del Señor.

Por eso es importante que resistamos al diablo (Santiago 4:7) y confiemos plenamente en las promesas de Dios, sabiendo que él es fiel, y que todo tiene su tiempo bajo el cielo (Eclesiastés 3:1). Esperemos con paciencia…

Y ya que hablamos de que tenemos que tener paciencia para que el Señor nos muestre quién es la persona adecuada para nosotros, quiero que veamos la historia de alguien que la tuvo y que fue bendecido por eso. En la otra publicación sobre este tema te conté sobre la segunda historia de amor humano de la Biblia que más me gusta; ahora vamos a analizar la primera… ¿Los protagonistas? Isaac y Rebeca.

Todo comienza cuando Abraham le pide a Eliezer, su siervo de mayor confianza, que vaya a la tierra de Ur a buscar una esposa para Isaac (Génesis 24:3-4) y que la lleve hasta Canaán; Isaac no debía ir bajo ninguna circunstancia a aquella ciudad caldea (Génesis 24:6). Eliezer tenía miedo de no lograr encontrar que la mujer adecuada quisiera ir con él (Génesis 24:5), pero su amo lo tranquiliza, mostrando una plena confianza en Dios (Génesis 24:7-8). Dicho esto, el siervo emprende su viaje.

Eliezer no debía llevar consigo a la primera mujer que se le cruzara en el camino, sino que ésta tenía que cumplir tres características fundamentales: Debía ser servicial, hospitalaria y, además, pertenecer a la parentela de Abraham. Rebeca cumplió la primera ofreciéndose a dar de beber a los camellos, tarea que podía llevar incluso un par de horas; cumplió la segunda invitando a Eliezer a quedarse en su casa; y cumplió la tercera por ser nieta del hermano de Abraham. La última prueba que debió pasar esta muchacha para mostrar que era una digna esposa para Isaac fue la de abandonar a su familia para partir a la tierra de Canaán.

Esté capítulo tiene muchísimo jugo para sacar. En este caso, me gustaría que nos enfoquemos en alguien que no entra en escena hasta el final del capítulo: Isaac. Para este entonces, él tenía alrededor de cuarenta años (no era ningún chiquilín). Es interesante notar que él nunca perdió la paciencia, confiando en que Dios le permitiría conocer a la mujer idónea para él. Podría haberle agarrado la desesperación por casarse y haberlo hecho con cualquier mujer de la tierra de Canaán, pero aun así, siguió esperando en el Señor a pesar de que el tiempo pasaba y pasaba. Eliezer había salido a buscar una mujer para él, y seguramente todos los días caminaba por el campo pensando en qué pasaría si el siervo de su padre no encontraba a nadie; ¿dónde estaba la muchacha que Dios había preparado para él? Hasta que finalmente, la que debe haber sido una de sus tantas caminatas se vio interrumpida por la llegada de una comitiva (Génesis 4:63). Ahí estaba Dios cumpliendo su promesa; presentándole a la chica que le tenía preparada para él.

¡Cuántas cosas nos enseña esta historia! En primer lugar, nos enseña a buscar a alguien que realmente nos potencie en nuestra relación con Dios a partir de su manera de vivir. No debemos desesperarnos si tardamos en encontrar a esa persona, sino que debemos descansar en que Dios quiere lo mejor para cada uno de nosotros. Buscá una persona a quien puedas admirar por la forma en que Dios obra en su vida. En segundo lugar, vemos que Isaac esperó pacientemente a pesar de que el tiempo pasaba; qué bueno que sería para nosotros que, mientras esperamos a que Dios nos presente a la persona con la que vamos a compartir el resto de nuestra vida, podamos enfocarnos al cien por cien en nuestra relación con el Señor. En tercer lugar, podemos confiar en que si realmente necesitamos casarnos, como vimos en la publicación anterior, Dios ya envió a su Eliezer para que vaya a buscar a esa persona y para que, cuando menos lo esperemos, pase a formar parte de nuestra vida; Isaac no esperaba encontrarse con Rebeca ese día a esa hora, pero Dios le tenía preparada una gran sorpresa en ese paseo.

Descansemos en el Señor. Entreguémosle nuestra carga y dejemos que él haga su obra a su tiempo. Perseveremos en oración y busquemos solamente agradarlo a él. Todo lo demás, vendrá por añadidura si somos pacientes.

¡Dios te bendiga mucho!

Fede Sinopoli

Fede Sinopoli

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

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Fede Sinopoli

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Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

2 comentarios en “Solteros: Cuando la Paciencia Empieza a Agotarse

    1. Muchas gracias por tu comentario, Mireya. Nos alegra haber sido de bendición para tu vida, y esperamos poder seguir siéndolo a partir de las cosas que su vimos.
      ¡Dios te bendiga mucho!

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