Lo que todo predicador debe saber

Llegando al final de la carta a los efesios, Pablo, luego de mencionar la importancia de llevar puesta toda la armadura de Dios para hacer frente a las artimañas del diablo, menciona una última herramienta para nuestra batalla: la oración. Es así que en el versículo 18 alienta a los creyentes a perseverar en sus oraciones en todo momento. Sin embargo, el mensaje relacionado a la oración no termina allí, sino que se extiende dos versículos más, que nos hablan mucho del carácter de un líder y predicador dentro de la iglesia. Leamos…

Efesios 6:19-20 – Y oren también por mí. Pídanle a Dios que me dé las palabras adecuadas para poder explicar con valor su misterioso plan: que la Buena Noticia es para judíos y gentiles por igual. Ahora estoy encadenado, pero sigo predicando este mensaje como embajador de Dios. Así que pidan en oración que yo siga hablando de él con valentía, como debo hacerlo.

Pablo les dice a los cristianos de Éfeso que deben orar por todos los creyentes, pero continúa su pedido diciéndoles que oren de manera especial por él. ¡Qué lindo gesto de humildad que nos muestra! Hoy vivimos en una época donde pareciera que los pastores y líderes de nuestras congregaciones no tienen ninguna necesidad, y nunca necesitan un mensaje de aliento o que los demás nos acerquemos a orar con ellos. Sin embargo, este pasaje demuestra lo contrario; como la responsabilidad de aquellos que ocupan puestos de liderazgo es más grande, más todavía deben buscar ser sostenidos por la oración de los otros creyentes. No tiene sentido que no pidan oración por soberbia, por considerarse superiores, así como tampoco tiene sentido que no pidan oración por humildad, por querer poner primero siempre las necesidades de los demás. Si te toca estar en un puesto de liderazgo, te animo a que puedas tomar el ejemplo de Pablo y pedirle a otros que oren por vos, y si no, te aliento a que puedas acercarte a los líderes de tu congregación para orar por ellos y llevarles un mensaje de parte del Señor; ellos también lo necesitan.

Es interesante notar de qué se trata el pedido de oración que hace Pablo. Él estaba preso en Roma, por lo que lo primero que se nos ocurre que podría llegar a querer de parte de Dios sería su libertad, pero esto no es lo que pide. Él sabía que si estaba preso era porque el Señor lo necesitaba en ese lugar para llevarles el mensaje a ciertas personas; es así como pasaba todo el tiempo hablándoles de Jesús a los que lo visitaban, a los guardias y también a los otros presos. Aprovechaba al máximo cada momento oportuno para la gloria de Dios. (Efesios 5:16) Como su único objetivo era predicar el evangelio, no necesitaba estar libre para cumplirlo. Pero sí había dos cosas que necesitaba, y que quiero que analicemos:

  • En primer lugar, necesitaba claridad de palabras: A veces queremos transmitir el mensaje de salvación a las personas, pero lo hacemos en “idioma evangélico”, lo que hace que sólo alguien con estudios teológicos profundos pueda llegar a entendernos. Si queremos transmitir las buenas nuevas, debemos pedirle al Señor que nos ayude a hacerlo de forma clara y simple, usando ejemplos que le permita a los demás entender lo que estamos comentando. Después de todo, este era el método que aplicaba Jesús cuando utilizaba sus parábolas. Pablo pedía oración para que él pudiera mostrarles a todos las buenas noticias con simpleza, a pesar de que el plan de Dios es misterioso y difícil de comprender para la mente humana. Yo viví esto en carne propia cuando, estando en la plaza, me dispuse a conversar de Dios con tres jóvenes. En ese momento, no tuve mejor idea que comenzar a hablarles de la doctrina de la trinidad. Creo que no hace falta que comente demasiado acerca de la cara que pusieron, ¿no? En ese momento no hablé con la claridad de palabras que debía haber tenido.
  • En segundo lugar, necesitaba valentía: Pablo menciona que está en la cárcel, donde seguramente las condiciones no eran las mejores. Todas estas cuestiones podían provocar en él dos cosas: En primer lugar, que callara el mensaje. Es decir, que dejara de hablar de Cristo por temor a represalias y que tratara de amoldarse al lugar donde estaba para pasar desapercibido. En segundo lugar, podían causar que él predicara sólo la parte del mensaje que a los demás les gustaría oír, pero como se dice habitualmente, la mitad de la verdad no es verdad, sino que es mentira. Pablo, a pesar de las circunstancias, si quería cumplir con el llamado que había recibido, debía predicar con denuedo a todo aquel que se le cruzara, sin importarle las consecuencias que eso podía tener para su vida. Por eso pide a sus hermanos que oren por él, para que el Señor le conceda la osadía necesaria para hacerlo. De la misma manera, nosotros debemos pedirle a Dios que nos dé esta valentía para transmitir el mensaje del evangelio a los demás; que el Espíritu nos mueva a animarnos a contar las verdades de Dios a aquellos que se pierden, sin importar si eso nos va a llevar a ser dejados de lado o a pasarla mal.

John Stott dice que un predicador que tiene claridad de palabras pero que no predica la totalidad del mensaje, es como un lugar iluminado donde no hay nada interesante para ver. De igual forma, un predicador que cuenta todo el mensaje, pero no lo hace con claridad, representa un paisaje hermoso que no se puede disfrutar por estar a oscuras. De ninguna de estas dos maneras se puede transmitir correctamente el evangelio.

Es sumamente importante que pidamos a Dios que nos ayude a hablar con claridad de sus verdades, y a predicar la totalidad del mensaje con valentía, sin importar las consecuencias que eso puede llevar a traer. No tenemos que hacerlo con nuestra propia fuerza, sino que debemos entregarnos a Dios como personas poco elocuentes y cobardes, para que entonces él pueda obrar por medio nuestro con todo su poder.

¡Dios te bendiga!

Fede Sinopoli

Fede Sinopoli

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

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Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

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