¿A qué se refiere la Biblia cuando nos dice que debemos permanecer en Jesús?

El que afirma que permanece en él, debe vivir como él vivió.

1 Juan 2:6 (NVI)

Cuando leemos la 1 carta de Juan, bien nos conviene leerla con un dedo marcando la hoja del evangelio escrito por el mismo apóstol. Esto se debe a que muchas frases y verdades se entienden mejor cuando se la compara con frases similares del evangelio del “discípulo amado”. Éste pasaje es un ejemplo claro de lo que acabo de decirte. Si leemos el reconto de Juan de la última cena del Señor con sus discípulos, vemos que el Señor les deja enseñanzas muy profundas acerca de todo lo que iba a venir y de como debían depender del poder de Dios para seguir adelante.

Cuando Juan habla de permanecer en Él, se refiere a lo que Jesús les dijo en el siguiente pasaje:

Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada.  El que no permanece en mí es desechado y se seca, como las ramas que se recogen, se arrojan al fuego y se queman.  Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran, y se les concederá.  Mi Padre es glorificado cuando ustedes dan mucho fruto y muestran así que son mis discípulos.

Juan 15:5-8 (NVI) (Negrita añadida para énfasis)

Primero que nada, vemos que cuando permanecemos en el Señor y Él en nosotros, damos mucho fruto. Esto es esencial. El fruto del Espíritu Santo debe brotar de nosotros, porque estamos pegados a la vid verdadera que es Cristo. No podemos apartarnos de Cristo, porque si lo hacemos seremos desechados, como las ramas que se secan y son lanzadas al fuego.

¿Cómo permanecemos en Cristo? ¿Cómo es que Cristo permanece en nosotros?

Si observas el énfasis que agregué al versículo, vas a ver que las dos frases comienzan igual “El que permanece en mi/Si permanecen en mi”. Pero luego hay un intercambio de Palabras que es utilizado intencionalmente por el Señor. Se cambia a sí mismo por “mis palabras”.

Al momento de aceptar a Jesús como Señor y Salvador, debemos darnos cuenta que no estamos aceptando a un ente o una persona muda. Estamos aceptando a una persona viva que tiene mucho para decir. Estás palabras están escritas en la Biblia y es nuestro deber permanecer en ellas y ellas en nosotros. Cristo dentro nuestro debe estar hablandonos estas palabras todo el tiempo. Para que esto suceda, debemos leer la Biblia. De esta forma vamos a dar frutos, conociendo la Palabra de Dios y permaneciendo en ellas y haciendo que ellas permanezcan en nosotros.

La permanencia no implica sólo el conocimiento intelectual de la Palabra, sino el vivir la Palabra de Dios. Cristo es la Palabra de Dios hecha carne. Al nacer de nuevo, ese Cristo vive en nosotros y nosotros morimos. Por lo tanto esa Palabra se hace carne en nuestra vida y produce la Fe que nos salva. Esa fe es la que luego produce el amor que nos hace obrar y servir a Dios.

Si hoy afirmas ser un cristiano y permanecer en Cristo, viví como Él vivió.

¡Que sus palabras permanezcan en vos para que des mucho fruto y el nombre de nuestro Dios sea glorificado!

Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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