La Paradoja del Pesticida

Lucas 4:13 – Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo. (RVR)

Un término muy utilizado en el ambiente de las pruebas de sistemas informáticos es “la paradoja del pesticida”. ¿En qué consiste? Simplemente hace referencia a la situación que se da en las tareas agrícolas, donde al utilizar un determinado pesticida, se asegurará que los cultivos estén libres de insectos por un tiempo. Sin embargo, no se podrá permanecer toda la vida usando el mismo plaguicida, ya que los insectos irán haciéndose más resistentes a éste. Es así que necesitaremos utilizar un nuevo pesticida para lograr combatir al enemigo y evitar que acabe con los cultivos. Este ciclo se continuará dando por siempre; a medida que los insectos van adquiriendo capacidades de resistencia a los químicos, los agricultores utilizarán nuevas sustancias para proteger sus plantaciones.

Mientras estudiaba acerca de esta paradoja, me venía a la mente una situación que se dio en el nuevo testamento: el momento en que Jesús fue tentado por Satanás en el desierto. El diablo intentó engañarlo usando sus artilugios, pero el Señor, que es santo y sin mancha, supo cómo contrarrestar los ataques de este enemigo. Jesús era tan humano como nosotros al momento de ser tentado y se le presentó ante sí una tentación muy superior a lo que cualquiera de nosotros podría haber soportado. A pesar de todo, el Señor se mantuvo en los caminos del Padre, demostrando así que él es Dios.

Lo interesante de todo esto es que, para derrotar al diablo, Jesús no se bastó simplemente de su opinión. No indicó que él pensaba tal o cual cosa, y que por eso no iba a hacer caso a Satanás. El arma que tuvo Jesús para derrotar al enemigo es la misma que nosotros tenemos a disposición hoy en día: la palabra de Dios. El Señor respondió a las tres tentaciones citando distintos fragmentos de la escritura que se oponían a lo que el diablo pretendía.

Si queremos evitar sucumbir ante las tentaciones y los placeres de la carne, debemos aprender y estudiar la palabra de Dios.

La enseñanza que podemos obtener de todo esto es que, si queremos evitar sucumbir ante las tentaciones y los placeres de la carne, debemos aprender y estudiar la palabra de Dios, usándola como un espejo que nos ayude a ver las fallas que tenemos, y a discernir qué cosas son agradables a Dios. Tal como lo fue para Jesús, la palabra debe ser nuestra defensa frente a los ataques del enemigo. Es por eso que es fundamental buscar conocerla más y más. En la antigüedad un soldado de infantería sería bastante inútil si no supiera usar su espada; estaría vulnerable a cualquier ataque del enemigo. Eso mismo sucede con nosotros si no nos dedicamos a alimentarnos de la palabra.

¿Qué tiene que ver la paradoja del pesticida en todo esto? Que, como dice Lucas, el diablo se apartó de Jesús por un tiempo, para luego volver a la carga contra él. Lo mismo sucede con nosotros cuando logramos superar una tentación; Satanás buscará nuevas maneras, aún más ingeniosas de hacernos caer. Es en base a esto que debemos reconocer la importancia de no dejar de aprender cada vez más de la palabra de Dios, porque sino nuestro pesticida dejará de surtir efecto contra el enemigo. Debemos crecer en conocimiento de la palabra y en nuestra relación con Dios para poder enfrentar a un enemigo que intentará golpearnos cada vez con más fuerza.

¡Dios te bendiga!

Fede Sinopoli

Fede Sinopoli

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

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Fede Sinopoli

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Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

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