5 Errores Cometidos al Orar

Hay veces que nuestra carnalidad se mete en nuestras oraciones, y eso termina distorsionando nuestra comunicación con Dios. Perdemos el foco y dejamos de orar para nuestro Padre, para empezar a darle más preponderancia al “público” que nos está escuchando. Tenemos que ponernos serios en este asunto y reflexionar sobre la manera en que se están formulando nuestras oraciones, para que podamos corregirlas y entonces sí empezar a honrar a Papá cuando hablemos con él.

1- No oramos, ¡predicamos!

Es muy habitual que se arranquen las oraciones hablándole a Dios, pero de repente, y sin previo aviso, la persona que está orando empieza a dirigirse al Señor como “hermanos”. ¿Se confundió? Para nada… dejó de orar y empezó a predicar. Ahí es cuando se empiezan a citar pasajes bíblicos y se le habla directamente al público, dejando a Dios a un lado. “Hermanos tenemos que hacer esto”, “hermanos tenemos que pensar en esto otro”, “hermanos tenemos que adorar”, “hermanos, como dice su palabra”, son algunas de las frases más conocidas que se escuchan en estos intentos de oraciones. Esto sucede más que nada en personas que no tienen la posibilidad de subirse al púlpito y predicar con frecuencia, por lo que aprovecha el momentito que tiene para “demostrar” sus conocimientos bíblicos. Hermano, es muy bueno el deseo de predicar, pero no tiene que esperar a que le den un púlpito para hacerlo; vaya y demuestre todo lo que conoce de Dios llevándole el mensaje de salvación a todas las personas que se van al infierno cada día.

2- No oramos en nombre de la congregación

Hermano, si se te da el privilegio de dirigir a toda la congregación en oración, es fundamental que puedas conjugar todos los verbos en plural. No va el “yo te pido” o “yo te agradezco”, sino que hay que empezar usar el “te pedimos” o “te agradecemos”. Vos estás orando en nombre de todos los creyentes, por lo que tu oración no es personal ni cosa tuya, sino que simplemente estás representando a toda la iglesia en su comunicación con Dios. El resto de los hermanos debe acompañar la oración de quien está dirigiendo, pero él debe asegurarse de orar en nombre de todos.

3- Creemos que las oraciones largas nos hacen más espirituales

Esta es una gran mentira que nos aleja de la palabra de Dios. Si leemos Mateo 6:7-8, se nos indica que debemos tener cuidado con este tipo de oraciones. Muchas veces por considerar que nuestra oración fue muy corta terminamos repitiendo lo mismo una y otra vez de mil maneras diferentes. ¡Eso está mal! La Biblia nos alienta diciéndonos que Dios ya conoce cuáles son nuestras necesidades y que esta repetición no es necesaria. Una oración corta, pero dicha por un corazón sincero y justo, puede más que la de alguien que busca extender su tiempo de oración para parecer más espiritual delante de la congregación.

4- Usamos palabras complicadas

Muy a menudo sucede en las oraciones que escuchamos palabras que ni siquiera tenemos idea de qué significan. Es más, es posible que quien las dice tampoco tenga muy en claro su significado. Parece que la moda dispone que cuanto más complicadas sean las palabras que usemos, “mejor” va a ser la oración. Esto es algo con lo que tenemos que luchar: Dios no quiere que le hablemos como si fuéramos robots, sino que quiere que lo hagamos con total confianza, con las palabras que nos salgan y no usando frases pre-armadas.

5- Nos olvidamos de respirar

Al orar, parece que tomarse un segundo para orar es pecado. Esto nos lleva a, muchas veces, terminar cayendo en repeticiones o decir cosas sin sentido, sin que las pensemos. Hablemos con Dios con un ritmo normal, como lo hacemos con cualquier otra persona. No tiene nada de malo que nos tomemos unos segundos de silencio; incluso muchas veces es necesario que nosotros callemos para que Papá pueda hablarnos. Si te sentís cómodo orando así, podés seguir haciéndolo, pero sino, sabé que no tiene nada de malo tomarse unos segundos para respirar y buscar de Dios por medio del silencio.

Conclusión

Estas son algunas cosas que Dios me fue marcando en mí primeramente, en la medida que iba creciendo en él. De a poco pude ir reconociéndolas y cambiándolas, para empezar a orar buscando estar verdaderamente en comunión con el Señor, y no para agradar a los hombres. Espero que estos consejos puedan serte de utilidad para vos también.

¡Dios te bendiga!

Fede Sinopoli

Fede Sinopoli

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

More Posts

Comentarios

comentarios

Fede Sinopoli

Fede Sinopoli

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

6 comentarios en “5 Errores Cometidos al Orar”

    1. Hola María. Nos alegra que el mensaje te haya gustado. Esperamos que Discipulado Cristiano pueda seguir bendiciendo tu vida.
      ¡Bendiciones!

  1. hermano buenos dias muy bueno el mnsj! tengo un problema con mi hija esta muy rebelde tiene 13 años y no quiere estudiar no entraba a clases y desia q si la monitoriamos en el liceo y nunca entraba !. mi espoza tiene el caracter muy fuerte lo bofetio y se fue de la casa yo me la traje hable con ella duro !. pero mi espoza no la quiere en la casa!!! q puedo yo haser estoy muy preocupado??

    1. ¡Hola José!
      Si podés escribinos un mensaje privado a la página de facebook para que podamos hablar de tu situación en privado.

      ¡Dios te bendiga!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *