El Poder del Evangelio Predicado

 Así que, en cuanto a mí, pronto estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma. Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.

Romanos 1:15-16 (RVR)

– ¿Se predica el evangelio en la Iglesia en donde asistís?

– ¿El evangelio? Si, cada tanto se hace alguna reunión de evangelismo para que la gente pueda conocer el evangelio.

Este es el tipo de respuesta que se suele obtener hoy en día en muchas Iglesias de Argentina. Muchas Iglesias han dejado de predicar el evangelio. Me resulta alarmante el poco uso de la misma palabra en las predicaciones. Muchas personas son ignorantes del poder increíble del evangelio. Hay Iglesias que han abandonado la Palabra de Dios y comenzado a inventar sus propias filosofías, usando versículos fuera de contexto como notas al pie, de forma que pueden seguir llamandose evangélicos, pero que distorsionan la revelación de Dios para favorecerse a sí mismas.

Otras Iglesias han caído en un moralismo terapéutico que busca que las personas vivan de a cuerdo a una moral con principios Bíblicos, pero que no atacan los verdaderos problemas de la gente, su corazón pecaminoso y sus consecuencias. Este tipo de Iglesias pueden producir personas muy correctas social y moralmente hablando, pero son sal insípida, que poco sirve para influenciar a este mundo de pecado, que pecan al querer agradar a Dios por sus propios medios y terminan transformándose en legalistas. Veamos lo que piensa el apóstol Pablo acerca de la predicación del evangelio en un análisis muy corto de un gran pasaje de la carta a los Romanos:

  • No me avergüenzo del evangelio, pues es poder de Dios para salvación: Pablo tenía bien en claro que el evangelio era motivo de burla y persecución. Él mismo en otra de sus cartas, la primera carta a los Corintios, dice que “el evangelio es locura para los que se pierden…” y “el evangelio es tropiezo para los judíos y locura para los gentiles”(1 Corintios 1:18, 1 Corintios 1:23) ¿No les pasa que cuando le hablan a alguien de Jesús, algunos piensan que estás medio loco? Si no te pasó nunca esto, significa que no estás hablando con nadie acerca del evangelio. Debemos soportar este tipo de burlas y aún la persecución, porque el evangelio es el poder de Dios que nos va a salvar de la condenación que merecemos. Cuando somos burlados por el evangelio, debemos seguir el ejemplo del apóstol Pablo y sobre todo, el ejemplo de Cristo Jesús(Hebreos 12:2). Jesús menospreció la vergüenza y soportó el sufrimiento en la cruz para vencer. Nosotros debemos hacer lo mismo. Si nosotros hacemos esto, vamos a demostrar que verdaderamente hemos creído en el evangelio y por lo tanto vamos a ser salvos de la ira de Dios, porque el evangelio es poder para salvación. Y no debemos avergonzarnos nunca de él. Es como avergonzarse de tener el mejor auto del mundo, la mejor casa, el mejor tesoro ¡Nadie hace estas cosas! Así como es poder para salvarnos a nosotros, también es poder para salvar a los que todavía no lo han oído. Es por eso que es importantísimo predicarle a los demás. Nuestra Iglesia local debe estar muy comprometida en la predicación del evangelio para la extensión del reino de Dios. Debemos comprometernos con la extensión en nuestra localidad y también con la misión mundial, ya que hay millones de personas que aún no han sido alcanzadas por el evangelio y que en estos momentos no conocen como pueden ser reconciliados con Dios
  • Es poder de Dios para la salvación de todos los que creen: Ahora, mucha gente piensa que el evangelio es algo que se le predica a un no creyente. Le predicamos a las personas para que sean salvas ¿No es así? Pero miremos lo que dice Pablo en el versículo 15; El dice que tenía muchas ganas de predicar el evangelio a los romanos. Éstos ya eran cristianos. Es más, Pablo les había dicho en los versículos 6 y 7 que le escribía esta carta “a quienes Jesucristo ha llamado” y también a “los amados de Dios que están en Roma” ¿Por qué quería Pablo predicarles el evangelio a los creyentes romanos?¿No habían sido salvos ya? Y la clave está en el entendimiento de la salvación. Nosotros somos justificados desde el momento en que nacemos de nuevo, nos arrepentimos de nuestros pecados y creemos en Jesús como nuestro salvador. Pero aunque somos salvos en ese momento, lo que nos mantiene en el camino de Dios es el evangelio. Y el día de nuestra muerte, lo que nos va a salvar de sufrir la infinita ira de Dios, no son los cursos, hobbies, deportes que hayamos practicado, los viajes que hayamos hecho, la carrera que hayamos estudiado, las cosas buenas que hayamos hecho. Lo que nos va a salvar es la demostración de que hemos conocido, creído y vivido el evangelio. El evangelio no es sólo la forma en que empezamos a formar parte de la Iglesia. Es el medio que Dios nos da para vivir la vida cristiana y sobre todo, es la forma en la que vamos a ser salvos del castigo de Dios por nuestro pecado. Dios es tan bueno, que no sólo nos da la puerta de entrada a la salvación, también nos da los medios para mantenerla. Los medios son tener una vida centrada en el evangelio de Jesús, esto es ser su discípulo. Por eso es importante que conozcamos bien el evangelio, que lo atesoremos, que podamos vivir de acuerdo a lo que creemos. Fue por oír el evangelio que pudimos nacer de nuevo, arrepentirnos y creer en el Hijo de Dios(Romanos 10:17). Crecer en el conocimiento del evangelio es lo que nos va haciendo madurar espiritualmente. Si queremos Iglesias robustas, con gran fuerza para la adoración y la extensión del reino de Dios, debemos empezar por predicar el evangelio desde los púlpitos y asegurarnos de que las personas que asisten a nuestra Iglesia sean verdaderos cristianos

Hermanos, es la predicación del evangelio la que salva a las personas. No las lecciones de vida, los discursos motivacionales y todo lo que se predica últimamente en los púlpitos de una alarmante cantidad de Iglesias. Si queremos ser una Iglesia relevante por el bien de nuestra localidad, prediquemos el evangelio con nuestras palabras y con nuestra vida. Si comprendiste éste mensaje, comenzá a ser de influencia en tu Iglesia ¡No te quedes cayado! Si notas que en tu Iglesia no se predica el evangelio, busca la forma de que se haga. Si ésto es imposible, quizás la única opción es buscar una Iglesia en la que si se predique el evangelio. No debe ser nunca una decisión apresurada. No me gusta aconsejar a los hermanos a que dejen su Iglesia local. Pero hay algunas Iglesias que se han apartado tanto del evangelio, que no queda otra recomendación más que abandonarla.

Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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