El Juicio a Jesús

Luego de compartir la cena, Jesús fue arrestado y enjuiciado en un juicio injusto. Analizaremos el juicio a Jesús previo a su crucifixión, en base a los evangelios cuya cita es: Mateo del 26:-47 al 27:31; Marcos 14:43 a 15:20; Lucas 22:47 a 23:25; Juan 18 a 19:16;

Jesús es arrestado

Luego de la última cena, cercano a la medianoche, Jesús sale con sus discípulos hacia el monte de los Olivos, Getsemaní. Allí, y tras haber estado orando con Dios, una turba de hombres armados con palos y espadas llegan a su encuentro, los cuales eran enviados por los principales sacerdotes y ancianos del pueblo. Con ellos estaba Judas, discípulo de Jesús y quien decidió traicionarlo. Previamente había acordado la traición, por lo que a cambio de treinta piezas de plata él iba a entregarles a Jesús. Posteriormente, Jesús es arrestado.

La ley judía establecía que el arresto era para delitos flagrantes, es decir, que son evidentes o que se están produciendo en ese mismo momento. Pero Jesús fue arrestado de noche y no predicando ante la multitud.

Características de los juicios

A partir de ahora, comenzarán una serie de juicios que Jesús debe afrontar ante líderes religiosos y líderes políticos:

En los juicios religiosos, Jesús es acusado de blasfemia por afirmar ser el Hijo de Dios y el Mesías. (Mateo 26:65-66; Marcos 14:63-63; Lucas 22:71)

En los juicios políticos , Jesús es acusado de generar disturbios en el pueblo, proclamándose rey y prohibiéndoles pagar impuestos al César. (Lucas 23:2)

Los juicios religiosos

Juan nos cuenta dos cuestionamientos que le hacen a Jesús: sobre sus seguidores y sobre sus enseñanzas. La intención era que Jesús diga algo en su contra.

Jesús responde:

“20 —Yo he hablado abiertamente al mundo —respondió Jesús—. Siempre he enseñado en las sinagogas o en el templo, donde se congregan todos los judíos. En secreto no he dicho nada. 21 ¿Por qué me interrogas a mí? ¡Interroga a los que me han oído hablar! Ellos deben saber lo que dije.” (Juan 18:20-21)

Uno de los guardias le pega y Anás lo envía al sumo sacerdote, Caifás.

Caifás está con el Sanedrín o el Concilio supremo. Ellos sobornaron a personas para que sean “testigos” y mintieran en contra de Jesús (Mateo 26:59). Pero todos se contradecían. Finalmente, Caifás le pregunta si es el Mesías, el hijo de Dios, a lo que Jesús responde:

“64 —Tú lo has dicho —respondió Jesús—. Pero yo les digo a todos: De ahora en adelante verán ustedes al Hijo del hombre sentado a la derecha del Todopoderoso, y viniendo en las nubes del cielo.” (Mateo 26:64)

Caifás lo acusa de blasfemia y logra que todos estén de acuerdo.


Los juicios políticos

Ahora bien, ya eran horas de amanecer y Jesús estaba siendo enjuiciado por Caifás. Tenían que resolver cómo matar a Jesús, ya que por su ley no podían matarlo. (Juan 18:31-32) Por lo tanto es envíado a Pilato, el gobernador romano. Pilato pregunta de qué se lo acusa, a lo que los judíos le responden:

“—Hemos descubierto a este hombre agitando a nuestra nación. Se opone al pago de impuestos al emperador y afirma que él es el Cristo, un rey.” (Lucas 23:2)

Pilato no encuentra razón para matar a Jesús y al enterarse de que Jesús era galileo, lo envía a Herodes que tenía jurisdicción sobre Galilea.
Herodes sólo quiere ridiculizar a Jesús y como no quiere pagar el costo político de matarlo lo envía a Pilato otra vez. (Lucas 23:11-12)

Pilato vuelve a encontrar inocente a Jesús por lo que les comunica a los sacerdotes y gobernantes que sólo lo azotará y luego librará, respondiendo a la costumbre de liberar un preso cada Pascua. El azote o el flagelamiento era una de las peores penas, en la que se lo mandó a azotar con un látigo cuyas puntas eran de plomo y donde además se le colocó una corona de espinas. Sin embargo, la multitud y los líderes le piden que lo crucifique. (Lucas 23:14-23). Ante tanta presión de la multitud como así también la amenaza política y de que su imagen quedara mal vista (Juan 19:12), Pilato sentenció a Jesús a muerte y muerte de Cruz.

Conclusiones.

  • Los judíos quebrantaron muchas de sus leyes con tal de matar a Jesús: sus juicios no debían ser en celebraciones y a Jesús se lo enjuició en la Pascua; Jesús fue condenado por acusaciones masivas, no por votación de la corte; La pena de muerte debía efectivizarse un día después, pero sólo pasaron horas; ellos no podían matarlo, así que inventaron delitos para llevarlo al tribunal romano; Los juicios debían ser en horas diurnas, pero el de Jesús fue en la madrugada; A Jesús se le buscó auto incriminarse, cosa que no debía hacerse; utilizaron sobornos y falsos testimonios; Jesús, como acusado, no tuvo un defensor.
  • La acusación religiosa no era más que la pura verdad.
  • La acusación política era falsa. Jesús predicaba abiertamente en sinagogas y lugares públicos y no fue arrestado allí y nunca prohibió pagar tributo al césar. (Lucas 20:25)
  • Pilato tuvo hasta tres oportunidades de absolverlo, pero se dejó llevar por la presión del pueblo judío.

Todo las profecías fueron cumplidas. El precio del pecado humano era impagable, sólo Dios podía hacer algo para que volvamos a tener vida. Fue hacerse hombre y morir por nosotros. Hasta aquí, vimos cómo Jesús llegó a la Cruz.

Facundo Vanni

Facundo Vanni

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Soy un seguidor de Jesús, "común y corriente". Trabajo, estudio y otras cosas de la vida. Me encanta escribir. Por lo general escribo poesía y también me gusta pensar devocionales, reflexiones, predicaciones y demás formas de comunicar las verdades de Jesús.

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