13 Cosas que la Biblia no dice

A veces, en nuestras predicaciones hacemos referencia a ciertas cosas que en teoría están en la Biblia, pero que en realidad no es así. Terminamos haciendo nuestras propias asunciones, y nos alejamos de lo que la Palabra verdaderamente dice.

En este texto, vamos a ir viendo algunas creencias populares sobre ciertos pasajes que son mera invención humana.

1- Jonás y la ballena

Jonás 1:17 – El Señor, por su parte, dispuso un enorme pez para que se tragara a Jonás, quien pasó tres días y tres noches en su vientre. (NVI)

Casi cualquier cristiano que fue a la escuelita dominical escuchó en algún momento la historia de “Jonás y la ballena”. Sin embargo, como vemos en el texto, nunca se menciona que fuera ese animal el que tragó a Jonás. Es más, ¡ni siquiera debemos considerar la posibilidad! La ballena es un mamífero, y como tal nunca podría ser descrita por la Biblia como “un enorme pez”. Quizás nuestra falta de fe haga que intentemos buscarle un sentido razonable a la historia de Jonás, y por eso creemos que debe tratarse de una ballena, puesto que es el animal más grande que habita los mares. Sin embargo, eso sería querer imponer nuestra propia inteligencia por sobre la Palabra. Si dice que es un pez, entonces no tenemos por qué dudar al respecto.

2- La manzana del Edén

Génesis 3:6 – La mujer vio que el fruto del árbol era bueno para comer, y que tenía buen aspecto y era deseable para adquirir sabiduría, así que tomó de su fruto y comió. Luego le dio a su esposo, y también él comió. (NVI)

Este es un mito que, hoy en día, la mayoría de los creyentes lo reconocen como falso, pero aun así vale la pena sumarlo a la lista por algún desprevenido. La Biblia no específica que tipo de fruto era el que comieron Adán y Eva en el Edén, ni da ningún indicio de que pudiera llegar a ser una manzana.

3- Jacob y su pelea con el ángel

Génesis 32:24-25 – Entonces un hombre luchó con él hasta el amanecer. Cuando ese hombre se dio cuenta de que no podía vencer a Jacob, lo tocó en la coyuntura de la cadera, y ésta se le dislocó mientras luchaban. (NVI)

Este pasaje es muy recordado por ser el momento en el que Jacob pelea con un ángel. Sin embargo, es interesante notar que en el libro de Génesis nunca tenemos ningún indicio de que la pelea hubiera sido con un ser como tal. De hecho, Jacob dice en Génesis 32:30 que vio a Dios cara a cara. ¡Nunca un ángel del Señor permitiría que lo llamaran Dios! Es por eso que creo que la posibilidad más acertada está asociada con lo que se conoce como “cristofanía”, es decir, las apariciones de Cristo antes de su encarnación y luego de su resurrección.

Es interesante que la mayoría de las versiones de la Biblia (RV, NVI, LBLA, por ejemplo) ponen el título de este pasaje haciendo referencia a la lucha de Jacob con un ángel. Sin embargo, debemos recordar que ni los títulos, ni la organización en versículos y capítulos forman parte de la palabra inspirada. Para este pasaje, creo que la versión NTV es la más acertada respecto al título: Jacob pelea con Dios.

Un pasaje que presta confusión sobre este tema es Oseas 12:4, donde se indica que Jacob peleó efectivamente con un ángel. Pero la realidad es que si leemos el contexto del pasaje, nos damos cuenta que se refiere a Dios mismo. Con podemos ver en varias referencias del antiguo testamento, muchas veces se hace referencia al Señor como “su ángel”.

4- Noé y los dos animales de cada especie

Génesis 7:2-3 – De todos los animales puros, lleva siete machos y siete hembras; pero de los impuros, sólo un macho y una hembra. Lleva también siete machos y siete hembras de las aves del cielo, para conservar su especie sobre la tierra. (NVI)

Noé llevó en el arca un macho y una hembra de cada especie, ¿no? Bueno, resulta que en realidad no es tan así. Esto se cumple sólo para los animales terrestres impuros. Por su parte, serían siete parejas de cada especie de animales terrestres puros. La realidad es que no conocemos en base a qué se hacía esta distinción, ya que en ese momento no había sido dada la ley. Puede que sean los mismos que se describen en Levítico o puede que no.

A su vez, hay que destacar que fueron llevadas siete parejas de cada especie de aves. Esto era importante ya que, como toda la tierra sería inundada, estos animales no tendrían donde reposar. Por eso debían ir también en el arca.

El punto en todo esto es que el hecho de que Noé haya llevado dos animales de cada especie en realidad no es tan así como lo creemos…

5- Los tres reyes magos

Mateo 2:1 – Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos. (RVR)

En la época navideña suele recordarse la escena en la que los reyes magos visitan a Jesús en el pesebre. El mundo da por hecho que Melchor, Gaspar y Baltazar se acercaron a adorar al Señor. Sin embargo, todo esto poco tiene que ver con lo que la Biblia dice. Tanto los nombres, como su título de reyes, como el número de la comitiva, surgen de tradiciones posteriores, y de escritos cuya procedencia no es lo suficientemente certera como para darlos por hecho.

6- Jesús y la fecha de su nacimiento

¿En qué año nació Jesús? El 25 de diciembre, ¿no? Bueno, la realidad es que, a diferencia de lo que muchos creen, el Señor no nació un 25 de diciembre del año 0. En primer lugar, el año 0 no existe en el calendario gregoriano que nosotros usamos, sino que se produce un salto del 1 AC al 1 DC. Se desconoce con exactitud el año en que se produjó en nacimiento, pero algunos registros de una gran matanza de niños permiten ayudarnos a estimar que pudo haber sido entre el 5 y el 4 AC.

Por su parte, Jesús tampoco nació un 25 de diciembre. Más bien se estima que la fecha debe haber sido entre marzo y abril, aunque la misma es desconocida con exactitud. La fecha en la que actualmente celebramos la navidad fue instituida por el imperio romano como una manera de “hacer frente” a varias celebraciones paganas que tenían lugar ese día.

7- Jesús y el pesebre

Es interesante notar que los pastores vieron a Jesús en el pesebre, cuando este recién había nacido, en Lucas 2:16. Sin embargo, debemos entender que los magos de oriente no entran en esta escena, a diferencia de lo que representamos habitualmente en los pesebres navideños. Ellos tuvieron que recorrer un largo camino desde oriente, por lo que deben haber demorado, en el mejor de los casos, varios meses en llegar hasta Israel. Es decir que, cuando ellos se encontraron con Jesús, puede que el pequeño Señor hasta caminara para ese entonces.

Esto encuentra su aval en el hecho de que Herodes mandara a matar a todos los niños menores de 2 años (Mateo 2:16). Si Jesús acababa de nacer, bastaba con matar a los que tuvieran un par de meses. Pero acá nos da la pauta de que transcurrió un tiempo desde que nació el Señor hasta que los magos llegaron a verle.

8- David y la honda que mató a Goliat

1 Samuel 17:51 – Entonces corrió David y se puso sobre el filisteo; y tomando la espada de él y sacándola de su vaina, lo acabó de matar, y le cortó con ella la cabeza. (RVR)

David hiere gravemente y vence a Goliat mediante el uso de su honda, pero como vemos en este pasaje, lo remata finalmente con su propia espada.

9- Dalila y el pelo de Sansón

Jueces 16:19 – Después de hacerlo dormir sobre sus rodillas, ella llamó a un hombre para que le cortara las siete trenzas de su cabello. Así comenzó a dominarlo. Y su fuerza lo abandonó. (NVI)

A diferencia de lo que se piensa habitualmente, no fue Dalila quien cortó los cabellos de Sansón, sino que ella llamó a un hombre para que se encargara de dicha tarea.

10- El tamaño de Sansón

Es interesante que, en general, se piense en Sansón como un hombre grandote, alto y musculoso. Sin embargo, la Biblia nunca hace referencia alguna a que él tuviera un tamaño fuera de lo normal. Siendo así, no tenemos por qué considerarlo como un hombre demasiado diferente a la estatura y el tamaño promedio que podemos encontrar hoy en día.

El hecho de que representemos a Sansón de esa manera, tiene que ver con nuestros intentos de buscar explicar de forma natural algo sobrenatural. El poder de este hombre venía de Dios y no de la fortaleza física que pudiera llegar a tener. Si Dios le concedía el poder, daba igual que Sansón midiera 2 o 1.30 metros.

11- La cuerda para sacar al sumo sacerdote si moría

La leyenda dice que el sumo sacerdote debía entrar al lugar santísimo con una cuerda atada al tobillo, de modo que pudieran sacarlo con facilidad si moría allí adentro. No obstante, en ningún lugar de la Biblia se nos da alguna referencia a esto. En Éxodo 28:37 habla de un cordón azul en la vestimenta del sacerdote, aunque esto poco tiene que ver con la entrada al lugar santísimo.

12- Los frutos del Espíritu

Gálatas 5:22-23 – En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. (NVI)

¿Quién no escuchó alguna vez predicar sobre los frutos del Espíritu? Es normal que pensemos de esta manera: “Yo ando muy bien en la bondad, pero me falta un poco de dominio propio”. Es decir, consideramos que podemos llegar a desarrollarnos más en un fruto respecto a otro. Pero todo esto trae aparejado un problema: ¡el fruto es uno solo! La Palabra nunca se refiere a ellos en plural, leas la traducción bíblica que leas. Siendo así, podemos afirmar rotundamente que el fruto es único, y que si tenemos amor, entones tenemos que tener paz; si tenemos paciencia, entonces también tenemos que tener humildad. En la medida que crecemos espiritualmente, vamos desarrollando el fruto del Espíritu, ya que en nosotros se irán manifestando todas y cada una de estas características.

13- La tartamudez de Moisés

Éxodo 4:10 – —Señor, yo nunca me he distinguido por mi facilidad de palabra —objetó Moisés—. Y esto no es algo que haya comenzado ayer ni anteayer, ni hoy que te diriges a este servidor tuyo. Francamente, me cuesta mucho trabajo hablar. (NVI)

En esta referencia del libro de Éxodo, vemos que la Biblia no indica explícitamente que Moisés fuera tartamudo. Todo lo que dice es que a lo largo de toda su vida tuvo dificultades con el habla. Si bien es una posibilidad que tuviera tartamudez, también podría ser que Moisés era de esas personas a las que les cuesta hablar en público, llevándoles esto a ponerse nerviosos. De igual manera, otra opción sería que él fuera muy tímido y retraído, y no tuviera una gran elocuencia a la hora de dar un discurso. Es por eso que, a la hora de analizar a este personaje, no debemos quedarnos con ideas nuestras que la Palabra no indica; consideremos todas las posibilidades y escuchemos lo que Dios quiere decirnos con ellas.

Conclusión

La conclusión de todas estas referencias a cuestiones que son globalmente aceptadas por la iglesia pero que no tienen que ver con la Biblia, es que debemos ser muy cuidadosos y poner a prueba todo lo que escuchemos en las predicaciones. No debemos creer todo lo que nos dicen, sino que debemos creer a lo que está en la Palabra únicamente. Un gran ejemplo de esto lo tenemos en los hermanos de Berea, quienes analizaban la escritura para verificar que Pablo y Silas no les estuvieran hablando mentiras (Hechos 17:11). Que podamos tomar esa misma costumbre y que la Biblia sea nuestra única referencia de la palabra de Dios, y no lo que dice algún predicador.

¡Dios te bendiga!

Fede Sinopoli

Fede Sinopoli

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

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