Pablo: La identidad del autor de Romanos

Pablo, siervo de Cristo Jesús, llamado a ser apóstol, apartado para anunciar el evangelio de Dios

Romanos 1:1 (NVI)

Pablo se introduce tomando su identidad de parte de Dios. Pareciera que él está presentando todos sus títulos, cuando, en realidad, está presentándose por medio de la identidad que le da el Señor que lo compró como siervo. La identidad de aquel que lo llamó para serle testigo (apóstol) y aquel que lo apartó para anunciar el evangelio de Dios. Según John Piper, Pablo no estaba diciendo quién era él, sino de quién era. Ésta es la realidad del ser humano. Todos estamos intentando responder a la pregunta “¿Quién soy?¿Cuál es mi identidad?”. La realidad es que hay una pregunta más importante que debemos hacernos: “¿De quién soy?”. Pablo comienza diciendo que es siervo(doulos -> esclavo) de Cristo Jesús. En ese entonces, los siervos o esclavos eran propiedad de sus dueños. Los dueños debían comprar a su esclavo a un dueño anterior. La carta a los romanos dice que nosotros éramos esclavos del pecado(Romanos 6:17), pero Cristo nos compró con su sangre y ahora somos sus esclavos. Hemos renunciado a la voluntad pecaminosa y nos encontramos sujetos a su voluntad. A trabajar para su reino. Pero no somos esclavos que trabajan por obligación. Somos siervos que trabajamos por amor a nuestro amo. Hay gran dignidad en la servidumbre de un rey. Más aún entonces en ser siervo del Rey de reyes.

Luego, dice que fue llamado a ser apóstol. Este llamado lo hizo Jesús mismo cuando se le apareció en el camino hacia Damasco. Jesús le dijo que le sería testigo de su resurrección y de todo lo que Él le iba a decir. En Hechos 26:17 Jesús lo envía a los gentiles. Para enviarlo le dice  ego apostello se, (yo te hago apóstol, yo te envío).

También dice que fue apartado para el evangelio de Dios. En la carta a los Gálatas vemos que fue apartado desde el vientre de su madre (Gálatas 1:15). Si ésto es así: ¿Por qué fue que Pablo vivió toda su vida como un fariseo y cuando aparecieron los cristianos los persiguió hasta que se encontró con Cristo en el camino hacia Damasco? Ésto lo responde Pablo en 1 Timoteo 1:16 cuando dice que Dios tuvo misericordia de él, para que Cristo Jesús pueda demostrar su infinita bondad y lo use de ejemplo para que otros puedan creer y recibir la vida eterna. Dios tenía todo bajo control. No se había escapado aquel que había predestinado a ser su testigo. Él permitió que Pablo se alejara, a fin de probar su infinita misericordia. Quería probar que la gracia de Dios puede alcanzar a cualquier persona, incluso al mayor de los pecadores, como Pablo se describe a sí mismo. El hecho de ser apartado nos muestra que Dios, cuando llama a un hombre a ser salvo y a servirle, lo llama para ser santo. La voluntad de Dios para nuestra vida es que nos santifiquemos. El servicio a Dios requiere santidad. Esto es algo que no es comúnmente predicado hoy en día. Pero desde el Antiguo Testamento y hasta el Nuevo Testamento vemos cómo Dios ordena la santificación de las personas que van a servirle. Por ejemplo, cuando la nación Israel iba a tomar posesión de la ciudad de Jericó, Josué les ordenó a los israelitas: “Purifíquense, porque mañana el Señor va a realizar grandes prodigios entre ustedes.”(Josué 3:5 NVI). Por lo tanto, si queremos servir a Dios, debemos santificarnos, sabiendo siempre que es el Espíritu Santo quien produce esta santificación en nosotros (Para leer más acerca de la santificación leé: La Santificación: ¿Responsabilidad nuestra o de Dios?).

John Stott remarca la diferencia que hay entre las palabras esclavo y apóstol. La primera es una palabra que denota mucha humildad y servidumbre. La segunda es un título de gran importancia y dignidad. Nos muestra en parte cómo debe ser el liderazgo de la Iglesia y cualquier otro tipo de llamado de Dios. El liderazgo de servidumbre establecido por Cristo, pero que debe ser respetado como autoridad en cuanto a la enseñanza y la exhortación. Además el título de apóstol le da autoridad para hablar en nombre de Jesús, una autoridad que no está vigente en estos días para ningún ser humano vivo, pero que sigue presente en el Nuevo Testamento, ya que fueron los apóstoles los que lo escribieron. Para ser apóstol, uno debía ser testigo de primera mano de la resurrección de Jesús y además debía ser comisionado por Él, para la predicación y la enseñanza del evangelio. En sus numerosas cartas, Pablo argumenta que su apostolado era verdadero, que había sido dado a Él por Cristo mismo, quien se le había aparecido. Incluso los otros apóstoles reconocían la misión apostólica de Pablo(Gálatas 2:9). Reconocer el apostolado de Pablo es muy importante, ya que eso le da autoridad para hablar como de parte de Cristo. Es por eso que los cristianos reconocemos sus cartas, junto con los otros escritos del Nuevo Testamento, como Palabra inspirada por Dios. Pablo mismo dice que la Iglesia está basada en el fundamento de los profetas, Antiguo Testamento, y los apóstoles, Nuevo Testamento(Efesios 2:20). Los profetas recibían de Dios revelación de lo que iba a venir, el Mesías. Los apóstoles hablan de algo que ya había ocurrido y que debían anunciar a todo el mundo. El evangelio de Dios, que habla de su hijo Cristo Jesús. Por eso el pasaje de Efesios dice que la piedra angular es Cristo. Si bien, el apóstolado ya no existe en el sentido del título que tenían los apóstoles de Cristo, con autoridad para hablar de parte de Él, si podemos considerar a los cristianos como “enviados”. Cristo mismo nos envió a hacer discípulos de todas las naciones(Mateo 28:18-20). En ese sentido, podemos decir que todos los cristianos fuimos llamados a ser enviados.

Espero que podamos reflexionar en la forma en que vemos nuestra propia identidad, entendiendo cómo el apóstol Pablo se veía a sí mismo

Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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