Yo Soy el Buen Pastor

Juan 10:11-16 – »Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas. El asalariado no es el pastor, y a él no le pertenecen las ovejas. Cuando ve que el lobo se acerca, abandona las ovejas y huye; entonces el lobo ataca al rebaño y lo dispersa. Y ese hombre huye porque, siendo asalariado, no le importan las ovejas.
»Yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí, así como el Padre me conoce a mí y yo lo conozco a él, y doy mi vida por las ovejas. Tengo otras ovejas que no son de este redil, y también a ellas debo traerlas. Así ellas escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo pastor. (NVI)

Seguimos adelante en nuestro estudio de los “Yo Soy” enunciados por Jesús a lo largo del evangelio de Juan. En este caso, llegamos al cuarto, el cual se encuentra en el capítulo 10, pegadito al tercero. Por tal motivo, está muy relacionado con él, ya que ambos forman parte del mismo discurso que el Señor da a los fariseos. Por eso, te recomiendo que puedas leer la implicancias de que Jesús se anuncie como la puerta de las ovejas acá.

En el artículo anterior, el foco estuvo puesto sobre todo en nosotros y nuestro rol de ovejas. Cómo estábamos perdidos y teníamos necesidad de un pastor que nos cuide, nos proteja y nos lleve por buen camino. En este caso, vamos a poner el énfasis en cuáles son las características que tiene este pastor para llamarse “bueno”. Al igual que sucedía con la puerta, debemos poner énfasis en que él es EL buen pastor. Es decir, el único en su tipo. Hay otros pastores, pero ninguno de ellos puede llevar el calificativo de bueno, sino que ellos son ladrones y engañadores.

A continuación, enumeraremos las características de este buen pastor que se destacan en el pasaje:

  1. Él muere por sus ovejas: El diablo viene a nosotros con una mochila llena de acusaciones que hacernos. Y, en cierto modo, todas ellas son justas y reales. Nosotros somos malos y nada bueno puede salir de nosotros. Esto nos hace sentir culpables e inútiles delante de Dios; incapaces e inmerecedores de servirle y de estar en comunión con él. Sin embargo, esto es una trampa, porque las cosas viejas pasaron y todas son hechas nuevas desde que aceptamos a Jesús como nuestro salvador (2 Corintios 5:17). Nosotros éramos merecedores de la ira de Dios, por haberle desobedecido y por llevar una vida apartada de él. Es por eso que el diablo se acerca a nosotros con el dedo acusador. Es acá en donde entra la gracia en nuestras vidas. Inmerecidamente, somos declarados justos, a pesar de nuestra maldad, por medio de nuestra fe en Jesús. Él no solo es un pastor que está dispuesto a dar todo, incluso su vida, por sus ovejas, sino que lisa y llanamente dio su vida por todos nosotros, de manera que quienes crean en su sacrificio en la cruz no se pierdan mas tengan vida eterna. Esto lo diferencia notoriamente de aquellos líderes religiosos que todo lo que buscan es ganar dinero mediante lo que hacen (1 Pedro 5:2) y que les interesa poco y nada como estén las ovejas, sino que en la primera señal de dificultad están dispuestos a abandonar el barco. Ellos son los falsos maestros que pretenden engañar a la iglesia.
  2. Él ama a sus ovejas: ¿Por qué da su vida por sus ovejas? Lo hace por el amor que tiene hacia ellas. No importa todas las veces que le fallemos, él es fiel y su amor para con nosotros permanece inmutable. Él está siempre dispuesto a disciplinarnos, así como también a restaurarnos para que podamos volver a encauzar nuestro camino. Este pasaje afirma que él conoce a ovejas e incluso las llama por su nombre. Se preocupa por ellas, las cuida y busca lo mejor para sus vidas.
  3. Él une a sus ovejas: Jesús es el pastor que vino a unir los rebaños de dos rediles: los judíos y los gentiles. De la misma manera, hoy en día él une los diferentes rediles, que podrían representar las congregaciones, para que formen parte de un solo rebaño, es decir, un solo cuerpo en Cristo. Él rompió el muro que nos dividía (Efesios 2:14) y ahora somos nuevas criaturas que forman parte de una nueva sociedad santa, apartada para cumplir los propósitos y la perfecta voluntad de nuestro Dios.

Además de las características de este buen pastor, podemos sacar algunas cosas más de este pasaje:

  1. Este pastor fue profetizado desde mucho antes de su venida, en el Antiguo Testamento (Ezequiel 34:23 / Miqueas 5:4 / Zacarías 13:7).
  2. Este pastor fue reconocido por los escritores del Nuevo Testamento (1 Pedro 2:25 / 1 Pedro 5:4 / Hebreos 13:20 / Apocalipsis 7:17).
  3. Dios advirtió a los falsos pastores por medio de los profetas (Isaías 56:10 / Jeremías 10:21, 12:10, 23:1-2, 50:6 / Ezequiel 34:2-10).
  4. En la iglesia hay falsos pastores (Mateo 7:5 / Hechos 20:29 / 2 Pedro 2:1 / 1 Juan 4:1).

Podemos confiar en este buen pastor que nos guía en nuestros caminos, nos protege, se entrega por nosotros, cura nuestras dolencias y nos lleva directamente a la presencia del Padre. En él tenemos salvación y en el hallamos descanso. ¡Gracias a Dios por ese pastor que se sacrificó en la cruz por amor a sus ovejas!

Fede Sinopoli

Fede Sinopoli

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

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Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

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