Dios siempre está

El devocional de hoy se dirige a quienes están atravesando momentos difíciles. No sé qué valle de dificultad estarás pasando, pero espero que pueda ser de bendición para vos. En este último tiempo, en lo personal he estado atravesando por un valle, por un momento de dificultad como nunca antes me había sucedido. Y ¿saben qué rescato de todo esto? Dios estuvo conmigo siempre y Dios me sostiene. Sí como leíste, podría haberme rebelado, podría haberme enojado con Él, mas no opté por seguir esos pasos sino por descansar en él. Y, aunque hubo días en que hasta me costaba orar o que ni leía la biblia, Dios siempre fue fiel conmigo y su mano nunca se alejó de mí.

Cuando uno atraviesa situaciones extremas, lo primero que nos nace son los interrogantes. Y Dios no pasa desapercibido, Dios es el blanco de críticas, de preguntas, de enojos. Porque sí, porque somos humanos, porque a alguien hay que culpar y más cuando las pruebas no son por alguna consecuencia hecha por nosotros. Sin embargo, en el momento más difícil, Dios me dio paz.

Recuerdo el momento más crítico de esta prueba. Fue una mañana, me desperté y en ese momento comencé a auto hablarme sobre las pruebas. Había hablado tiempo antes en la iglesia que asisto sobre este tema y luego lo plasmé en este post. Dos canciones vinieron a mi mente. Una es de Danny Berrios “Alaba a Dios” y en mi corazón se cantaban estas frases: Alaba, simplemente alaba, ¿estás llorando? ¡Alaba!, en la prueba ¡alaba!, ¿estás sufriendo? ¡Alaba!, ¡No importa! ¡Alaba! Tu alabanza él escuchará.”

La otra canción que mi corazón cantaba era una muy conocida: “Señor mi Dios, al contemplar los cielos, el firmamento y las estrellas mil. Al oír tu voz en los potentes truenos y ver brillar el sol en su cenit. Mi corazón entona la canción, ¡Cuán grande es Él!, ¡Cuán grande es Él!” Es como si Dios estuviera preparando mi corazón para los momentos más difíciles. Así lo sentí. Y ¿saben una cosa? En mi corazón hubo paz. Hubo la paz de Dios, esa que no podemos entender, esa que no nos explica cómo en los momentos más oscuros, más negros, hay paz en tu corazón. Y es así, y gracias a Dios que es así.

Esto no es una regla, no hay que cantar estas canciones para tener paz. Sólo quiero que comprendas que la prueba que Dios te da, no va a ser más grande de lo que puedas soportar. Y allí estará Dios, sosteniéndote. Él estará allí, ¡claro que sí! Hablará a tu corazón. Esas canciones me dieron paz. Yo sufría y Dios a través de esto me decía “Facu, no importa qué tan difícil sea lo que te está pasando, hablá conmigo, yo soy tu Dios. Mirá el cielo, mirá las estrellas, mirá el Sol. Soy el creador de todas esas cosas y allí están, bajo mi resguardo. Pero también soy tu creador y cuido de vos.” Él sólo quiere tener una relación con vos y que puedas escucharlo, y puedas agarrarte de su mano y atravesar los valles más difíciles. Que puedas recibir su abrazo y su paz incondicional.


Los días fueron pasando y esa paz se acrecentó cada vez más. Y aunque la esperanza que tenía frente a esa prueba no fue como yo esperaba, entendí que el fin de esta fue lo mejor. Y aunque me costó quizá entenderlo, Dios siempre fue fiel conmigo, su mano nunca se separó de mí. Dios siempre se contactó conmigo y me dio su amor, ya sea con una palabra en el corazón, con su palabra en la biblia o con las palabras de amigos y personas que Dios utilizó.


Mi intención es animarte, animarte a seguir. Cuando voy a hacer entrenamiento físico, en el box hay una célebre frase que dice “Retroceder nunca, rendirse jamás”. Así debe ser un hijo de Dios. Somos de los que nunca se rinden, de los que no retroceden ante las adversidades, los que vamos al frente con la verdad y con la guía de Dios. Sabiendo que Dios siempre está y que nunca nos dejará. Que si mantenemos una relación con él nunca nos soltaremos de su mano. No te alejes de Dios, las pruebas se pasan, es cuestión de descansar en Dios y dejar que él actúe su parte y nosotros la nuestra, no quedarnos en lo malo, seguir avanzando.

El camino que lleva a Jesús es angosto y no es fácil transitarlo,  pero la recompensa es grande. Proseguimos a la meta, hasta el final de nuestra carrera terrenal, para así obtener el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús. Qué nunca se apague la llama de tu corazón. Hermosos son los pies de los que anuncian las buenas noticias de Jesús. ¡Cristo Vive! (Mateo 7:14; Filipenses 3:14; Romanos 10:15)

“Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos,[…] para ser transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.
Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús.” (Romanos 8:28-29; Filipenses 4:7)
Facundo Vanni

Facundo Vanni

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Soy un seguidor de Jesús, "común y corriente". Trabajo, estudio y otras cosas de la vida. Me encanta escribir. Por lo general escribo poesía y también me gusta pensar devocionales, reflexiones, predicaciones y demás formas de comunicar las verdades de Jesús.

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