1 Timoteo: La teoría del pseudónimo (intro)

La primera epístola dirigida a Timoteo, comienza con la presentación de su autor: “Pablo, apóstol de Cristo Jesús”. En esa época, era habitual que el remitente figure al comienzo del escrito y no al final, como hoy en día acostumbramos. Esta presentación parece esclarecer toda duda respecto a quién se está dirigiendo al joven pastor. No obstante, para algunos sigue siendo tema de discusión. Es allí cuando surge la teoría del pseudónimo. Veamos de qué se trata…

Las epístolas pastores conforman el cuarto y definitivo grupo de cartas escritas por el apóstol Pablo. Las que entran dentro de esta clasificación son las dos epístolas dirigidas a Timoteo y la enviada a Tito. Como la fecha de escritura de las mismas tiende a situarse en una ubicación cronológica posterior a los acontecimientos relatados en Hechos 28, es más complicado determinar en qué circunstancias se desarrollaron estos textos. Sólo sabemos que el apóstol estuvo como preso domiciliario en Roma durante dos años. Más allá de eso, nos encontramos con una gran sombra sobre cómo terminó la historia de este hombre de Dios. Es por ello que algunos tomaron la suposición de que esos dos años marcan la muerte de Pablo, por lo que estas cartas en realidad fueron escritas por otras personas. En base a cómo concluyen los relatos de Lucas, tenemos dos opciones: O creemos que fue liberado, o creemos que lo mataron luego de esos dos años.

Lo primero que se nos viene a la mente para confrontar esta teoría está relacionado con la firma de la epístola, al inicio de la misma. Resulta obvio ver que indica “Pablo, apóstol de Cristo Jesús”. Es por ello que los que opinan que Pablo no escribió las cartas a Timoteo y Tito dicen que alguien estaba utilizando un pseudónimo, siendo éste reconocido por sus receptores. Como la persecución se había incrementado notoriamente con Nerón al mando del imperio romano, los cristianos buscaban formas para evitar ser descubiertos. Es esta la base principal sobre la que se indica que no fue el apóstol quien escribió, sino alguien más. Como dato adicional, si se analizan las palabras utilizadas en estas epístolas notamos que un tercio de ellas no son usadas en ningún otro escrito de Pablo. Tomando todo esto, quienes están a favor de esta teoría argumentan que lo más probable es que Lucas haya sido el autor de estos textos.

Esta teoría se cae, principalmente, porque nunca fue considerada por los padres de la iglesia primitiva. Es una teoría relativamente moderna. La autoría de Pablo nunca estuvo en duda a lo largo de la historia; ¿por qué lo estaría ahora? Si durante casi dos mil años la iglesia estuvo de acuerdo en algo, no hay motivos para dudar a esta altura del partido. Recordemos que muchos de estos primeros hombres que formaron parte de la iglesia, fueron contemporáneos a los apóstoles y a sus principales discípulos. Siendo así, podemos confiar en que ellos tenían información buena y directa respecto a temas históricos. Es por ello que tenemos que hacer a un lado las meras especulaciones que no llevan a ninguna parte y considerar este tipo de cosas. No hay evidencia alguna de que, efectivamente, otro sino Pablo haya escrito la epístolas pastorales. Esto tiene sentido en el cariño con que se expresa hacia Timoteo y Tito, dos de sus discípulos.

Ahora bien, si queremos considerar el asunto de la variedad de palabras, en primer lugar podemos decir que Pablo era un hombre culto. Es claro que su vocabulario estaba lejos de ser limitado, por lo que suena un poco forzado el sacar conclusiones de un dato como ese. Además, tenemos que tener en cuenta que el apóstol tendría unos 60 años para ese entonces, y no se caracterizó por llevar una vida precisamente tranquila. Según 2 Corintios 4:16 el hombre interior se renueva día a día, pero no debemos olvidar que la otra parte también es verdad: El hombre exterior va decayendo. Desconocemos cómo se encontraba el apóstol en aquel tiempo, aunque podemos deducir que no estaría en su plenitud física. En base a esto, es probable que Lucas haya sido su escriba y que también haya contribuido con su vocabulario a la hora de redactar. Lo que no podemos dudar es que la idea de todo lo que está contenido en las epístolas proviene del apóstol Pablo y del Espíritu que lo inspiraba.

Pablo es un gran ejemplo de una persona que se gastó para la gloria de Dios. Como diría George Whitefield luego de cruzar más de diez veces el Atlántico en el siglo XVIII y de pasar unas 40 horas por semana predicando: “Es mejor gastarse que oxidarse”. De cualquier modo, el tiempo va a correr para nosotros. Qué lindo que como él, podamos llegar al final de nuestras vidas sabiendo que peleamos la buena batalla y que dimos todo lo que teníamos para la gloria de Dios.

Fede Sinopoli

Fede Sinopoli

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

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Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

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