¿Apareció realmente el espíritu de Samuel en Endor?

En el capítulo 28 del primer libro de Samuel, nos encontramos en el último tiempo de la historia de Saúl, el primer rey de Israel. Para ese entonces, David ya había sido escogido por Dios para ser rey, lo que al monarca que estaba en el cargo no le resultó simpático, por lo que inició una persecución contra el joven pastor. Su desobediencia había hecho que el Señor se apartara de él por completo. Es entonces que, mientras David se refugiaba entre los pueblos filisteos, se dio un nuevo incidente en la vida de Saúl. Aparentemente, Samuel, que acababa de morir, vuelve en forma de espíritu para hablarle a Saúl. La gran pregunta de todo esto es qué pasó en la casa de la adivina. ¿Realmente apareció Samuel? ¿Podemos invocar espíritus de gente muerta?

Analicemos el pasaje…

1 Samuel 28:4-19 – Así que los Filisteos se reunieron, fueron y acamparon en Sunem; y Saúl reunió a todo Israel y acamparon en Gilboa. Al ver Saúl el campamento de los Filisteos, tuvo miedo y su corazón se turbó en gran manera. Y Saúl consultó al Señor, pero el Señor no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas. Entonces Saúl dijo a sus siervos: “Búsquenme una mujer que sea adivina para ir a consultarla.” Y sus siervos le dijeron: “Hay una mujer en Endor que es adivina.”
Saúl se disfrazó poniéndose otras ropas y fue con dos hombres. Llegaron de noche a ver a la mujer, y él dijo: “Te ruego que evoques por mí a un espíritu, y que hagas subir al que yo te diga.” Pero la mujer le dijo: “Usted sabe lo que Saúl ha hecho, cómo ha echado de la tierra a los que son adivinos y espiritistas. ¿Por qué, pues, pone trampa contra mi vida para hacerme morir?” Saúl le juró por el Señor: “Vive el Señor que ningún castigo vendrá sobre ti por esto.” Entonces la mujer dijo: “¿A quién debo hacerle subir?” Y él respondió: “Tráeme a Samuel.” Cuando la mujer vio a Samuel, clamó a gran voz; y la mujer le dijo a Saúl: “¿Por qué me ha engañado? ¡Usted es Saúl!” “No temas; pero, ¿qué ves?” le dijo el rey. Y la mujer respondió a Saúl: “Veo a un ser divino subiendo de la tierra.” “¿Qué aspecto tiene?” le dijo él. Y ella dijo: “Un anciano sube, y está envuelto en un manto.” Y Saúl supo que era Samuel, e inclinando su rostro a tierra, se postró ante él.
Entonces Samuel dijo a Saúl: “¿Por qué me has perturbado haciéndome subir?” Y Saúl respondió: “Estoy en gran angustia, pues los Filisteos hacen guerra contra mí; Dios se ha apartado de mí y ya no me responde ni por los profetas ni por sueños; por esto te he llamado, para que me reveles lo que debo hacer.” Y Samuel dijo: “¿Entonces, por qué me preguntas a mí, ya que el Señor se ha apartado de ti y se ha hecho tu enemigo? El Señor ha hecho conforme a lo que dijo por medio de mí; y el Señor ha arrancado el reino de tu mano, y se lo ha dado a tu prójimo, a David. Porque tú no obedeciste al Señor, ni llevaste a cabo Su gran ira contra Amalec, el Señor te ha hecho esto hoy. Además, el Señor entregará a Israel y a ti en manos de los Filisteos; por tanto, mañana tú y tus hijos estarán conmigo. Ciertamente, el Señor entregará el ejército de Israel en manos de los Filisteos.” (NBLH)

En primer lugar, este pasaje nos muestra la situación espiritual desesperante en la que se encontraba Saúl. Tuvo miedo del ejército enemigo, aun cuando ya había participado en múltiples batallas. Ya ni siquiera confiaba en que Dios le podía llegar a dar la victoria a su pueblo, tal como había hecho en tantas otras situaciones antes de ese tiempo. Quiso consultar al Señor para ver qué hacer, pero éste ya se había apartado de él, por lo que no le respondió por ninguno de los medios habituales: sueños, Urim (un instrumento, posiblemente una piedrita, que el sumo sacerdote llevaba y que permitía conocer la voluntad de Dios) y profetas. Entonces, Saúl no tuvo mejor idea que recurrir a los adivinos, aun cuando los había expulsado del reino en el versículo anterior.

Como no quería que la mujer de Endor pensara que él se dirigía a ella para apresarla por la ilegalidad de lo que estaba haciendo, Saúl acudió disfrazado a ella, acompañado sólo por dos personas. Inmediatamente, la adivina se hace la tonta, como si no lo hubiera reconocido. La realidad es que todos conocían a Saúl, y tenía un físico particularmente llamativo, que no podía ocultarse con ningún disfraz (1 Sa 9:2).

Evidencia a favor de que fuera Samuel el espíritu:

  • El espíritu aparece sin que la adivina hiciera nada.
  • La descripción que hace la adivina bien podría corresponder a Samuel.
  • La adivina se sorprende por la aparición.
  • Profetiza con exactitud la derrota de las fuerzas de Israel contra los filisteos, así como también que morirían Saúl y sus hijos.

Evidencia en contra de que fuera Samuel el espíritu:

  • Si Dios no respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas, ¿por qué usaría un medio como el espiritismo? Dios no habló por medio de los profetas, ¿por qué usaría a un profeta muerto?
  • La mujer ve a un hombre anciano con un manto, pero Saúl no lo ve, sino que supone que es Samuel.
  • La información dada por el espíritu ya había sido suministrada por Samuel en vida (1 Sa 15.1-35, 1 Sa 16.1-13).
  • La palabra “mañana” es en realidad “machar”, que significa: mañana, venir, diferido, al día siguiente, en lo sucesivo. Es decir, en este pasaje hace referencia a “en lo sucesivo”, por lo que no define un día exacto para la muerte de Saúl y sus hijos.
  • La adivinación es pecado:
    • Dt 18:10: No sea hallado en ti nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni hechicería, o que sea agorero, o hechicero.
    • 1 Sa 15:23: Porque la rebelión es como el pecado de adivinación, Y la desobediencia, como la iniquidad e idolatría. Por cuanto tú has desechado la palabra del Señor, El también te ha desechado para que no seas rey.
  • El hecho de que el espíritu diga “estaréis conmigo tú y tus hijos” es una mentira. No hay forma en que Saúl estuviera con Jonatán en la eternidad, y mucho menos con Samuel. Los justos eran llevados al seno de Abraham, mientras que los que rechazaron a Dios, como Saúl, iban al lugar de los perdidos (ver artículo: ¿A dónde vamos al morir?).

Conclusión final

Para llegar a una conclusión definitiva, vamos a analizar el pasaje a la luz de la evidencia que fuimos viendo:

  • Entonces la mujer dijo: “¿A quién debo hacerle subir?” Y él respondió: “Tráeme a Samuel.” Cuando la mujer vio a Samuel, clamó a gran voz; y la mujer le dijo a Saúl: “¿Por qué me ha engañado? ¡Usted es Saúl!”:
    • La Biblia no nos indica que la mujer haya hecho algo para ver al espíritu frente a ella. Puede ser que Saúl lo haya nombrado y apareció de inmediato, o puede ser que hayan ocurrido algunas cosas en el medio que no fueron registradas. No lo sabemos.
    • Luego, debemos considerar que sólo la mujer vio la figura de este supuesto Samuel.
    • Al ver la figura, clamó a gran voz. Es decir, la mujer se asustó por lo que veía. Esto puede tener dos fundamentos:
      • O se asustó realmente, porque lo que ella hacía era una farsa y se sorprendió por ver a un espíritu. Esta opción es la que tiene más sentido, como iremos viendo.
      • O fingió ver a un espíritu cuando en realidad no había visto nada.
    • La mujer, repentinamente, reconoce a Saúl. ¿Cómo lo reconoció? Porque, como dijimos antes, todos conocían a Saúl y su físico no podía ser ocultado con facilidad. Él era el hombre que la quería echar a ella de la tierra de Israel, cómo no lo iba conocer. Como dijimos, la adivina se estaba haciendo la tonta en este aspecto.
  • “No temas; pero, ¿qué ves?” le dijo el rey. Y la mujer respondió a Saúl: “Veo a un ser divino subiendo de la tierra.” “¿Qué aspecto tiene?” le dijo él. Y ella dijo: “Un anciano sube, y está envuelto en un manto.” Y Saúl supo que era Samuel, e inclinando su rostro a tierra, se postró ante él:
    • Una vez más, Saúl no veía nada, sino que a lo largo de todo esta charla la mujer va a pasar a ser la interlocutora entre el rey y el espíritu que se presentó.
    • La adivina indica que un ser divino está subiendo de la tierra. Sin dudas que Samuel fue un gran hombre de Dios, pero ¿divino? ¿De verdad? Sí tiene sentido que subía de la tierra, porque el profeta se encontraba en el Seol en ese entonces. El problema con esto es que Lucas 16, en la historia del rico y Lázaro, vemos que no está dentro de la voluntad de Dios que los muertos aparezcan en la tierra para dar testimonio a los vivos. Por ello, Samuel no podría haber salido del Seol.
    • La mujer da una descripción general sobre la figura que está viendo. Samuel recorría todo Israel en el tiempo de su ministerio, por lo que también era conocido por todos. Ella sabía cómo describirlo para engañar a Saúl. Pero, una vez más, Saúl nunca llegó a ver al espíritu.
    • Saúl se postra ante los pies del espíritu. ¿No debemos postrarnos sólo delante de Dios? Saúl estaba totalmente perdido…
  • Entonces Samuel dijo a Saúl: “¿Por qué me has perturbado haciéndome subir?” Y Saúl respondió: “Estoy en gran angustia, pues los Filisteos hacen guerra contra mí; Dios se ha apartado de mí y ya no me responde ni por los profetas ni por sueños; por esto te he llamado, para que me reveles lo que debo hacer.”
    • En principio, pareciera como que el espíritu fue obligado a subir. Estaba tranquilo, pero tuvo que salir del Seol porque alguien “lo hizo” subir. La realidad es que ni una mujer ni nadie tiene el poder para sacar a alguien del reino de los muertos. Sólo Dios puede hacerlo.
    • Saúl describe sus penas y sus preocupaciones. Dice que Dios no le ha respondido por profetas ni por sueños. ¿Entonces por qué ahora acude a otros profeta?
  • Y Samuel dijo: “¿Entonces, por qué me preguntas a mí, ya que el Señor se ha apartado de ti y se ha hecho tu enemigo? El Señor ha hecho conforme a lo que dijo por medio de mí; y el Señor ha arrancado el reino de tu mano, y se lo ha dado a tu prójimo, a David. Porque tú no obedeciste al Señor, ni llevaste a cabo Su gran ira contra Amalec, el Señor te ha hecho esto hoy:
    • En este caso, el espíritu no hace más que repetir cosas que Samuel ya le había dicho a Saúl mientras estaba vivo. No hay nada nuevo en su mensaje.
  • Además, el Señor entregará a Israel y a ti en manos de los Filisteos; por tanto, mañana tú y tus hijos estarán conmigo. Ciertamente, el Señor entregará el ejército de Israel en manos de los Filisteos.”:
    • Ya estaba claro para ese entonces que tanto Saúl como Israel caerían frente a los filisteos por su desobediencia.
    • Como vimos, la frase “mañana” representa un “de ahora en adelante”. Una vez más, no hay nada nuevo en esto.
    • La frase que deja bien claro que no era Samuel el que hablaba es “tú y tus hijos estarán conmigo”. Está claro que Samuel fue justo, y que Jonatán también lo fue. Pero no hay forma alguna que Saúl, un hombre rechazado por Dios, estuviera con ellos.

La conclusión final, a partir de todo este análisis, es que en Endor se dio un evento sobrenatural. No porque haya aparecido verdaderamente Samuel, sino porque quien se apareció fue un demonio haciéndose pasar por él. Estos seres no son ni omnipresentes ni omniscientes, pero sí son experimentados. Ellos ya habían escuchado todo el juicio que Samuel pronunció sobre Saúl, y no hicieron más que repetirlo con otras palabras. Todo esto no tuvo nada que ver con un mensaje de parte de Dios, ni con la intervención de Samuel. Simplemente es una ilustración de lo bajo que había caído aquel que había sido ungido como rey de Israel.

Fede Sinopoli

Fede Sinopoli

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

More Posts

Comentarios

comentarios

Fede Sinopoli

Fede Sinopoli

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *