Sola Scriptura: La Biblia es la máxima autoridad para el creyente

Sola Scriptura es uno de los cinco principios o cinco solas de la Reforma Protestante. Significa “Sólo la Escritura” y dice que sólo la Biblia es la autoridad máxima a la cual el creyente puede apelar. Ella es la única regla de fe y conducta para el cristiano, ya que sólo ella es la Palabra de Dios. Este principio surgió como respuesta a la doctrina Católica Romana de que la autoridad máxima para el creyente es la Iglesia, que se reserva el derecho de interpretar las escrituras de acuerdo a la tradición y a la autoridad del Papa. Esta doctrina establece a la Tradición de la Iglesia Romana y a su gobernante, el Papa, al mismo nivel de autoridad que tiene la Palabra inspirada por Dios.

¿Cómo justifican los romanos el hecho de que la Tradición y la Biblia hayan sido puestas al mismo nivel?

Los católicos romanos justifican su posición, diciendo que la Revelación Divina se divide en dos partes:

  • La Revelación Escrita: Esta es la Biblia, que dicho sea de paso, tiene un canon más extenso en el Antiguo Testamento. Los libros adicionales de la Biblia católica romana no eran reconocidos por los padres de la Iglesia ni tampoco es reconocido por el pueblo Judío como texto inspirado por Dios. Jerónimo, quien creó la traducción latina de la Biblia conocida como “la Vulgata”, dijo explicitamente que los libros Sabiduría, Jesús hijo de Siraj, Judith, Tobias y el Pastor no son parte del Canon (Jerónimo, “Prefacio de 2 Reyes de la Vulgata latina”, 391).
  • La Revelación transmitida de forma oral: Esta es la que los católicos romanos llaman “Santa Tradición”. Ellos dicen que enseñanzas de los apóstoles fueron transmitidas de forma oral y que se han conservado por medio de la sucesión apostólica.

Los problemas que encontramos con esto es:

  • ¿Cómo es que la tradición llega a contradecir lo que los apóstoles enseñaron en el Nuevo Testamento?
  • ¿Cómo es que los padres de la iglesia no se refieren a ninguna tradición y citan a los escritos de los apóstoles como autoridad máxima?

No me malinterpreten. Las tradiciones no son malas. Ciertamente, donde hay una comunidad de cristianos, allí hay una tradición. Lo que no podemos pretender es elevar la tradición al mismo nivel de autoridad que el de las Escrituras. Jesús mismo luchó contra este tipo de actitudes durante su tiempo, confrontando a los fariseos y maestros de la Ley, que elevaban sus tradiciones por encima de la Palabra de Dios (Marcos 7:8). Las tradiciones y costumbres son buenas para mantener el orden, pero nunca debemos permitir que lleguen a ser para nosotros la autoridad máxima. Muchos cristianos, incluso dentro del mundo evangélico, elevan sus tradiciones a un nivel que no corresponde y juzgan a todos aquellos que no cumplen con las demandas de su tradición. De tal forma, que exigen a los hombres a cumplir con reglas que no son bíblicas. Es por eso que las tradiciones siempre deben sujetarse a lo que está escrito en la Biblia. Es la Biblia la única de la cual podemos decir que es inspirada por Dios.

La inspiración Divina de las Escrituras

El apóstol Pablo le dijo a su discípulo Timoteo “Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto (apto), equipado para toda buena obra.” (2 Timoteo 3:16-17 NBLH). El verbo inspirada en el original es un verbo que fue inventado por el apóstol y que significa “respirada por Dios”. Pablo dice que “la Escritura” es inspirada por Dios, no la tradición oral.

La cosa se pone mucho peor cuando las tradiciones comienzan a contradecir lo que la Escritura dice. Sabemos que la Escritura es inspirada por Dios y por lo tanto es verdadera en todo su contenido. Sin embargo, la Tradición y la Escritura parecen contradecirse. Es por eso que la Tradición debe ser descartada cuando comienza a ir en contra de la Escritura, ya que no pueden ser las dos ciertas. Si el Espíritu Santo inspiró las Escrituras y la Tradición, no pueden contradecirse. Todo se resume a un problema de lógica

La Escritura es inspirada por Dios

La Escritura y la Tradición se contradicen

Por lo tanto,  La Tradición no puede ser inspirada por Dios

Lutero ante la Dieta de Worms

Sin dudas, esto fue lo que llevó a Martín Lutero a escribir y clavar sus 95 tesis. Cuando fue llevado a presentar declaración ante la Dieta de Worms y se le pidió que se retractara de sus escritos, Lutero respondió:

A menos que no esté convencido mediante el testimonio de las Escrituras o por razones evidentes —ya que no confío en el Papa, ni en su Concilio, debido a que ellos han errado continuamente y se han contradicho— me mantengo firme en las Escrituras a las que he adoptado como mi guía. Mi conciencia es prisionera de la Palabra de Dios, y no puedo ni quiero revocar nada reconociendo que no es seguro o correcto actuar contra la conciencia. Que Dios me ayude. Amén.

Como podemos ver, Lutero había perdido toda confianza en el Papa, su concilio y las tradiciones. Esto es porque habían contradicho lo que la Escritura claramente enseñaba. Al estar totalmente seguro que las Escrituras eran sagradas (2 Tim. 3:16), Lutero no podía seguir creyendo en las tradiciones que contradecían a la Escritura. Es por eso que allí surgió el principio Sola Scriptura.

Un ejemplo bíblico: La Reforma del Rey Josías

En los capítulos 22 y 23 de 2 Reyes, podemos ver como el hecho de volver a darle a las Escrituras el lugar que le corresponde produce una reforma. El pueblo de Judá se encontraba en decadencia espiritual. Esto se debía a que ya nadie obedecía la Ley de Dios. La Palabra de Dios había sido abandonada por completo y se encontraba escondida en el Templo. Cuando Josías decidió hacer algunas reparaciones en el Templo, el sumo sacerdote encontró el libro de la Ley y se lo llevó al rey para leerselo. El rey Josías era un hombre temeroso de Dios que confiaba totalmente en Él. Cuando oyó lo que decía el libro de la Ley, se rasgó las vestiduras en señal de dolor, al ver las calamidades que Dios había prometido llevar a cabo contra su pueblo si este lo abandonaba. Esto llevó a Josías a tomarse la Palabra de Dios tan en serio que comenzó una reforma. Quitó todos los cultos a otros dioses y toda actividad de adivinos y espiritistas. Destruyó todos los idolos e hizo que el pueblo de Judá celebre la Pascua en honor a Dios. Al ver este gran cambio de actitud en el corazón de Josías, Dios retuvo el castigo contra la nación de Judá hasta después de la muerte del rey. Como podemos ver, las reformas siempre son llevadas a cabo cuando la Escritura toma el lugar que le corresponde.

La relevancia de este principio hoy en día

Este principio sigue siendo muy relevante hoy en día por distintos motivos:

  • La Iglesia Católica Romana sigue manteniendo su posición respecto de la Tradición, lo que hace irreconciliable su posición con la posición evangélica que sólo acepta a las Escrituras como máxima autoridad
  • Hoy en día, en el mundo evangélico, muchas iglesias han abandonado la Escritura, como sucedía en los tiempos de Josías y en los tiempos de Lutero. Muchas iglesias optan por dar mensajes “positivos”, “alentadores”, pero que tienen muy poco de bíblicos.
  • Muchas otras iglesias se basan más en “revelaciones personales extra bíblicas” que tienen sus líderes religiosos y comienzan a tener un comportamiento totalmente sectario.

Ya que la Palabra es el medio que utiliza Dios para salvarnos(Romanos 10:17) y santificarnos (Juan 17:17), las “iglesias” están llenas de personas que creen ser espirituales, pero no son salvas ni se están santificando. Y esto se puede comprobar por la falta de fruto del Espíritu Santo en la vida de los que profesan ser creyentes. Si una sociedad tiene la cantidad de creyentes, como aquellos que dicen profesar la fe cristiana en nuestros países, prácticamente no debería existir la pobreza, ni la delincuencia, etc..

Necesitamos darle a la Escritura el lugar que le corresponde. Es sólo por medio de ella que podemos salvarnos y santificarnos. Los seres humanos somos demasiado malvados como para alejarnos de las Escrituras y creer que podemos llevar buenas vidas de paz alejados de ella. Oremos para que la Escritura vuelva a ser amada y estudiada. La reforma viene sólo por medio de la Escritura.

Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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