Heroes de la Fe: Policarpo de Esmirna

Policarpo de Esmirna fue un cristiano que vivió entre los siglos I y II, desde el 69 al 155 d.C.. Sabemos, por Ireneo su discípulo, que Policarpo fue uno de los discípulos del apóstol Juan, junto con Ignacio de Antioquía. Además, fue obispo (pastor. Lit. supervisor) de la iglesia de Esmirna, aquella preciada iglesia a la cual Jesús escribe por medio del apóstol Juan en el libro de Apocalipsis (Ap. 2:8-11). Esta iglesia sufría gran persecución, pero a pesar de todo, se mantenían fiel al Señor, quien los cosidera una iglesia rica, aunque eran realmente pobres (Ap. 2:9). Es destacable que el Señor llame a esta iglesia “rica” y que no diga nada malo acerca de ella. Junto a la iglesia de Filadelfia, es la única a la que Jesús no le corrige nada ni tiene nada en contra de ellos.

Según la historia, Policarpo vivió en una época de gran persecución. Los oficiales locales de las provincias del Imperio Romano perseguían a los cristianos por el malestar público que sus enseñanzas sobre un único Dios y un único Señor traían a la gente. El culto al Cesar era algo obligatorio y se exigía que los habitantes del imperio dijeran la siguiente confesión: “Cesar es Señor”. Pero los cristianos se negaban a hacer tal confesión, no porque no querían dar el debido respeto a sus autoridades, sino porque esta confesión era un acto de adoración a un ser humano, que sólo corresponde a Dios. Por eso, los cristianos respondían “Cristo es EL Señor”.

Ireneo cuenta lo siguiente:

Podría señalarte el lugar donde el bienaventurado Policarpo se sentaba a predicar la Palabra de Dios. Todavía está presente en mi mente con que gravedad él entraba y salía a donde sea que iba; la santidad con la que se comportaba, la majestada de su expresión y sus santas exhortaciones a la gente. Aun me parece oirlo ahora relatarme cómo conversaba con Juan y muchos otros que habían visto a Jesucristo, las palabras que él había oído de sus bocas

Lamentablemente, el único escrito de Policarpo con el que contamos es su carta a los Filipenses, aunque esta carta es muy importante para demostrar la gran autoridad que daban los primeros cristianos a las escrituras, porque cita muchas veces las mismas, en especial las cartas del apóstol Pablo.

Quizás el relato más importante que tenemos acerca de su vida es su martirio. El mismo está relatado en la carta de la iglesia de Esmirna a la iglesia de Filomelio. En esta carta, los dolidos hermanos de la iglesia de Esmirna comunican a las otras congregaciones cómo fue que Polycarpo fue detenido y luego ejecutado.

Al ser un hombre de gran fe y un líder de la Iglesia, los oficiales romanos quisieron aprehenderlo para poder poner un ejemplo de lo que pasa cuando no se adora al emperador debidamente. Es por eso que comenzaron a buscar a Policarpo por la ciudad de Esmirna. Este, de muy mala gana y a pedido de su iglesia, comenzó a esconderse para que no lo encuentren. Estaba escondido en una granja no muy lejos de la ciudad de Esmirna cuando al anochecer, unos gendarmes romanos llegaron. Estos inescrupulosos oficiales no tuvieron mejor idea que torturar a los muchachos que vivían en la casa, quienes no pudieron resistir la tortura y confesaron. Policarpo podría haber huído en ese momento, pero viendo que su aprehensión era inevitable, decidió entregarse. Los gendarmes no podían creer que se haya armado tanto alboroto para arrestar a un hombre tan anciano.

Cuando llevaron a Policarpo al estadio, donde iba a ser juzgado, fue recibido por el procónsul Lucius Statius Quadratus, quien dirigió el juicio. Junto con Policarpo había otros cristianos más que iban a ser juzgados ese día. Cuando fue traido al frente, la gente comenzó a gritar y a clamar porque habían oído que por fin habían podido arrestar a Policarpo. Entonces el procónsul le pregunto: -¿Eres tú Policarpo?

– Si – le respondió este.

Entonces el Procónsul intentó persuadirlo de que abandone su fe diciendo: -Considerá tu edad. Sólamente te pido que jures por Cesar, cambies tu mente y digas “¡Fuera los ateos!” – Esto dijo porque en esa época se consideraba a los cristianos como “ateos”, ya que no creían en ningún otro dios, más allá del Dios de la Biblia

Entonces Policarpo miró a la multitud de impíos y paganos en el estadio y con su mano alzada en dirección a ellos dijo: -¡Fuera los ateos!

El procónsul volvió a inistir-Sólo te pido que digas que Cesar es Señor. Insulta a Cristo

– Durante ochenta y seis años he sido su siervo, y no me ha hecho mal alguno ¿Cómo puedo ahora blasfemar de mi Rey que me ha salvado?

– Jura por el genio de Cesar- insitió el procónsul.

-Si supones, en vano, que voy a jurar por el genio del César, como dices, y haces ver que no sabes quién soy, te lo diré claramente: soy cristiano. Pero si quieres aprender la doctrina del Cristianismo, señala un día y escúchame – Contestó valientemente Policarpo.

– Haré que ardas con fuego si no te arrepientes – amenazó Statius.

– Tú me amenazas con fuego que arde un rato y después se apaga; pero no sabes nada del fuego del juicio futuro y del castigo eterno, que está reservado a los impíos. ¿Por qué te demoras? Haz lo que quieras – Y así culminó su defensa ante Statius.

Entonces el procónsul envió a su heraldo que gritaba- Policarpo ha confesado que es un cristiano. Este es el maestro de Asia, el padre de los cristianos, el que derriba nuestros dioses y enseña a muchos a no sacrificar ni adorar.

Muy rápidamente la multitud comenzó a recoger leña y heces. Lo amarraron a una estaca y colocaron toda la leña debajo de él. Entonces Policarpo oró así:

– Oh Señor Dios Todopoderoso, Padre de tu amado y bendito Hijo Jesucristo, por medio del cual hemos recibido conocimiento de Ti, el Dios de ángeles y poderes, y de toda creación y de toda la raza de los justos, que viven en tu presencia; te bendigo porque me has concedido este día y hora para que pueda recibir una porción entre el número de los mártires en la copa de tu Cristo en la resurrección de vida eterna, tanto del alma como del cuerpo, en la incorruptibilidad del Espíritu Santo. Que pueda ser recibido con ellos en tu presencia este día, como un sacrificio rico y aceptable, que Tú has preparado y revelado de antemano, y has realizado, Tú que eres el Dios fiel y verdadero. Por esta causa, sí, y por todas las cosas, te alabo, y bendigo, y glorifico, por medio del Sumo Sacerdote eterno y celestial, Jesucristo, tu Hijo amado, por medio del cual, con El y el Espíritu Santo, sea gloria ahora y siempre y por todos los siglos. Amén.

Entonces el verdugo encendió el fuego, pero al ver que las llamas parecían no hacerle daño, este lo apuñaló y de esa forma dio fin a la vida de este gran hombre.

Que importante es contar con estos testimonios:

  • Cuando leemos la Biblia creemos que hay una gran brecha entre nosotros y los autores bíblicos, pero la realidad es que entre los apóstoles y nosotros hay una linea ininterrumpida de hombres fieles que han creído en el evangelio y han vivido por Cristo.
  • Policarpo da testimonio de haber sido discípulo del apóstol Juan, y a su vez fue maestro de Ireneo. Esto nos da la continuidad que muchas veces nos falta de la historia de la iglesia
  • El testimonio valiente de Policarpo nos anima a nosotros a testificar y a ser valientes. Si él estuvo dispuesto a dar su vida, nosotros también tenemos que estar dispuestos a vivir para Cristo
  • Nos confronta con la realidad del cristianismo light que muchos cristianos viven y que siempre se quiere meter en nuestras iglesias

Espero que conocer más acerca de los héroes de nuestra fe te sea de bendición. Y siempre recordá que el verdadero héroe es nuestro Señor, que reparte su gracia sobre cada uno como Él dispone. Estos hombres fueron grandemente utilizados por Dios. Sólo a Él sea toda la Gloria.

Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

5 comentarios en “Heroes de la Fe: Policarpo de Esmirna

  1. Agradecido primeramente a Dios, por perdonar, y lavar mis pecados y hacerme justo en su amado hijo Jesucristo, Señor mio.
    Por medio del cual estamos unidos ustedes ´´Queridos hermanos´´ y yo.
    Aprovecho este medio de comunicacion, para mi antes ignorado, para saludarles y darles las Gracias hoy por compartirme un email con cada nueva entrada, que me edifico, enseñandome el andar de un ilustre hermano en la fe de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Policarpo al igual que muchos otros heroes de la fe, nos son necesarios recordarlos e imitarlos para la Gloria de Dios. Gracias a todos ustedes que hacen esto posible.´´

    1. Hola Eudo! Muchas gracias por tu mensaje! Esperamos que Discipulado Cristiano sea de bendición para tu vida y que puedas compartir el evangelio con los demás! Bendiciones!

  2. BENDICIONES mi hermano, DIOS le guarde y continúe usándolo, para llevar estos conocimientos de su palabra, los cuales nos ayudan en el crecimiento de nuestra fe cristiana, Y así poder compartir con otros el verdadero evangelio de JESUCRISTO. DIOS LE BENDIGA.

  3. QUÉ ES ESO DE Policarpo? , LO HE BUSCADO EN MI BIBLIA Y NO APARECE COMO UN PERSONAJE DE NINGUNA CARTA A LOS FILIPENSES ALGUIEN POR FAVOR ME EXPLICAN ESTO.

    1. Hola David!
      Policarpo no aparece en la Biblia. Él fue un cristiano que vivió cuando el Nuevo Testamento ya estaba casi todo terminado. Él fue pastor en la iglesia de Esmirna. Todo lo que sabemos acerca de él es a través de la investigación histórica y los escritos que quedaron de esa época.
      Que Dios te bendiga!

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