El Credo de los Apóstoles

Creo en Dios Padre, Todopoderoso Creador del Cielo y la Tierra.

Creo en Jesucristo, Su Unigénito Hijo, nuestro Señor quien fue concebido por el Espíritu Santo, nacido de la virgen María; Sufrió bajo Poncio Pilato; Fue crucificado, muerto y sepultado; Descendió al infierno; Al tercer día resucitó de entre los muertos; Ascendió al cielo, y se sentó a la derecha de Dios Padre Todopoderoso. Desde allí vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Universal1, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección del cuerpo, y la vida eterna. AMEN

Los cristianos siempre hemos sido una comunidad confesionista. Parte de ser cristiano es creer las enseñanzas que Jesús dejó a los apóstoles y aplicarlas a nuestras vidas. Por lo tanto, los cristianos, a lo largo de la historia de la Iglesia, hemos compilado confesiones de fe o credos, que nos sirven para expresar de forma clara que es lo que creemos y para poder enseñar a nuevos convertidos. Estas confesiones no están basadas en una “fe ciega”, sino en la convicción obtenida por medio de los hechos históricos relatados en la Biblia. Una de las primeras confesiones de fe que los cristianos recitaron fue el llamado “Credo de los apóstoles”. Este nombre puede sugerir que los autores del credo fueron los mismísimos apóstoles de Jesús, pero la mayoría de los estudiosos creen que esto no es así. En realidad, se lo llama “credo de los apóstoles”, porque resume de forma muy breve, toda la enseñanza apostólica, es decir, todo lo que los apóstoles enseñaron en el Nuevo Testamento.

El credo data del siglo I o II, de los primeros padres de la Iglesia. Millones de cristianos en toda la historia han recitado, aprendido y meditado usando este credo. Éste tiene las declaraciones de fe más escenciales a la fe cristiana. Cada frase puede tomarse por separado para meditar y para comenzar una charla teológica. Tiene una estructura diseñada de forma que la Trinidad es manifestada y Dios es adorado en sus tres personas.

Hoy en día, cuando leemos este credo, cada una de sus frases, podemos tomarnos un tiempo para pensar: “¿Qué significa creer en el perdón de los pecados o en la comunión de los santos?”. Cientos de pasajes bíblicos pueden exponerse para cada frase de esta confesión de fe.

La parte más controversial es quizás la frase “Descendió al infierno”. A lo largo de los años, los teólogos han interpretado esta frase de distintas maneras:

  • Algunos, directamente excluyen esta frase del credo de los apóstoles, dado que en las versiones más antiguas del mismo, esta frase no está presente, por lo que se asume que fue añadida más adelante. Wayne Grudem dice: “A diferencia de todas las demás afirmaciones en el Credo, no representa una doctrina principal en la que todos los cristianos están de acuerdo, sino que es una declaración acerca de la cual la mayoría de los cristianos están en desacuerdo. En el mejor de los casos es confusa y en la mayoría de los casos engañosa para los cristianos modernos. Mi opinión es que ganaríamos mucho y no perderíamos nada si la eliminamos del Credo de una vez y para siempre”2.
  • Otros aceptan esta frase como parte del credo, aclarando que en realidad significa que Jesús permaneció muerto hasta el tercer día.
  • También hay algunos que directamente dicen que Cristo fue literalmente al infierno:
    • Entre ellos, algunos dicen que Jesús fue a un lugar llamado infierno, donde fue a liberar a aquellas almas aprisionadas, basados en 1 Pedro 3:18-20, aunque es difícil de reconciliar con las mismas palabras de Jesús al ladrón de la cruz: “Hoy estarás conmigo en el paraíso”. Por lo tanto, lo más probable es que Pedro se refería a que el Espíritu de Cristo les hablaba la Palabra de Dios a aquellos en los días de Noé, a través de la predicación de Noé, pero como no creyeron, hoy se encuentran aprisionados
    • Otros, como Juan Calvino, creen que Jesús descendió al infierno en la misma cruz ¿Por qué dicen esto? Porque Jesús, al entregarse a sí mismo para morir por nuestros pecados, recibió el castigo que nosotros debíamos merecer, esto es, el infierno. La infinita y santa ira de Dios(Romanos 1:18) se derramó totalmente sobre Jesús, quien dio su vida por nosotros(Isaías 53:10). Jesús, en ese momento, pasó realmente por el infierno, llegando a la culminación de esta aterradora experiencia cuando dijo: “Dios mío, Dios mío ¿Por qué me has abandonado?” (Mateo 27:46 NBLH)

Es bueno poder conocer las confesiones de fe históricas y ver que los cristianos modernos no estamos solos. Vemos que miles de años atrás, hubo personas que confesaban las mismas doctrinas bíblicas que nosotros confesamos. Esto nos tiene que dar seguridad en cuanto a la historicidad de nuestras creencias. Además, este credo y muy bueno para memorizar, enseñar y meditar en él ¡Espero que sea de bendición para tu vida!

Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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  1. Se refiere a la Iglesia compuesta en todos los creyentes del mundo a lo largo de la historia
  2. Wayne Grudem, Teología Sistemática, Miami FL EE. UU., Editorial Vida, 2007

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Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

Un comentario en “El Credo de los Apóstoles

  1. Buen comentario, preciosas enseñanzas que ayudan a confirmar la Sana Doctrina, Bendiciones, Gracias, sea Bendecido su Ministerio!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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