El valor de la vida en una cultura de muerte

La cultura de la muerte es un termino que fue acuñado por el Papa Juan Pablo II al referirse a la cultura en la que graves crímenes como la eutanasia y el aborto o el infanticidio son vistos como derechos individuales.

¿Cómo es que una sociedad cambia tan repentinamente acerca de las ideas que tiene sobre estos asuntos fundamentales? ¿Cómo puede ser que vivamos en medio de una cultura de muerte?

La respuesta es mucho más profunda de lo que parece. Lo que ha cambiado en la sociedad es la cosmovisión, es decir, la forma en que las personas entienden la realidad.

Quienes hemos nacido en países tradicionalmente cristianos, hemos sido educados en los ideales bíblicos de la santidad de la vida humana y el valor inherente de la vida. Pero con el advenimiento del materialismo, la teoría de la evolución, la forma en que la sociedad ve el mundo ha cambiado. Muchos ya no ven la vida humana como un bien inherente y santo, sino como algo que debe producir utilidad. El hecho de haber rechazado a Dios y a sus enseñanzas, ha hecho que los seres humanos reinterpreten el valor de la vida. Si la vida humana no es santa, si el hombre no está hecho a imagen y semejanza de Dios y si Dios no es el único que tiene derecho a dar la vida y quitarla, entonces ¿Para qué vivimos? ¿Cuál es el valor de la vida? Han quienes intentan responder a estas preguntas con la siguiente respuesta: “La vida humana tiene valor en la medida de que esta es útil”. Estos, asumen que el valor de la vida viene dado por la utilidad de la misma. Estos piensan que el objetivo principal debe ser el de lograr eliminar la mayor cantidad de sufrimiento que sea posible y maximizar la felicidad de la mayor cantidad de gente posible. Los valores absolutos como el de “no matar” debe ser descartado, si este es un obstáculo para alcanzar el objetivo. Esta filosofía es llamada Utilitarianismo.

Esta filosofía, que además trae consigo una cosmovisión, es la que está detrás de estos crimenes en contra de la vida humana. La criatura que está en el vientre de su madre puede ser asesinada, si esto resulta conveniente a la madre. El anciano con demencia puede ser asesinado, si esto resulta conveniente a sus hijos, o al Estado. El niño a punto de nacer con una discapacidad puede ser asesinado, porque no es conveniente que viva en este mundo. Los utilitaristas más radicales afirman que un niño que aún no tiene conciencia de sí mismo no puede ser llamado una “persona” y puede ser asesinado si esto resulta más conveniente.

Uno de los mayores y más peligrosos exponentes de esta filosofía es el Profesor Peter Singer. Este controversial hombre ha hecho declaraciones del tipo: “Matar a un recien nacido nunca es igual a matar a una persona adulta, es decir, alguien que desea seguir viviendo” ¿Qué hace tan peligroso a este hombre? El hecho de ser profesor de Bioética en la Universidad de Prinston, una de las Universidades más importantes de Estados Unidos. Allí tiene la plataforma para diseminar estas ideas a todos sus estudiantes.

Pero no debemos asustarnos, ya que este tipo de ideas tienen mucho sentido para la cosmovisión anti-cristiana, que rechaza a nuestro Dios creador. Esta es la grave consecuencia de haber abandonado a Dios, y que Dios haya abandonado al hombre para que obre de acuerdo a lo que su mente reprobada le dicta, tal y como lo expone el apóstol Pablo en Romanos 1:18-32.

¿Por qué son peligrosas estas ideas?

Lo que muchos de sus proponentes no asumen es la inherente maldad del ser humano. Por ejemplo, una vez que hemos decidido que no todos los seres humanos deben ser mantenidos con vida ¿Bajo qué criteros debemos seleccionar a las personas que deben morir? Los utilitaristas dirían que por medio de la investigación científica y el uso de la razón podemos ir obteniendo las respuestas a estas preguntas. Debemos recordar que los investigadores nazis utilizaron estos mismos argumentos para justificar las atrocidades cometidas por el régimen liderado por Adolf Hitler. Habiendo establecido “científicamente” la teoría de la raza superior, justificaban los asesinatos de las personas que, de acuerdo con su teoría científica, no debían continuar con vida, de forma que se eliminaran todas las vidas que no eran útiles para la supervivencia de la raza humana. La realidad es que los argumentos de los utilitaristas están muy cercanos a aquellos de los del Tercer Reich, y por lo tanto, no hay garantías de que más límites se crucen. Esto termina dando la libertad a los poderosos de turno de asesinar a quienes quieran, según les sea conveniente.

¿Qué hay del potencial de las personas? ¿Podemos asesinar a un bebé no nacido o incluso recien nacido, simplemente porque no puede decidir si desea seguir viviendo en ese momento? Si esa persona no fuera asesinada, crecería, sería conciente y tendría el deseo de vivir que cualquier otra persona adulta tiene. A muchos de nosotros, esto nos habría quitado la posibilidad de tener el deseo de vivir que hoy tenemos. A esto se le puede refutar diciendo que la anticoncepción es una forma de eliminar el potencial de vida. La realidad es que en esos momentos tenemos que llegar a la pregunta “¿Cuándo empieza la vida realmente?”. Los utilitaristas definen a la vida de acuerdo a la utilidad de la misma, por lo tanto, quien no es útil, no tiene vida. Contrariamente, la Biblia nos dice que la vida comienza desde el momento de la concepción (Salmo 139:13-16), pero si uno rechaza la autoridad de la revelación de Dios, entonces es difícil discutir este tipo de argumentos.

¿Qué hay de los discapacitados? Se estima que en el Reino Unido, 693 niños fueron abortados en 2014, por el hecho de ser diagnosticados con Síndrome de Down. Lord Kevin Shinkwin, un legislador de la Cámara de Lores de Inglaterra habló en contra de un agujero legal que permitiría a las madres abortar a sus hijos incluso antes del momento de nacer, si están diagnosticados con alguna discapacidad. Lord Shinkwin, siendo él mismo discapacitado, habló con las siguientes palabras:

Nuestros atletas paraolímpicos representaron a su país en Río con orgullo ¿Cuál fue la característica principal que les permitió competir? Su discapacidad. El país que aplaude su éxito es el mismo país cuyas leyes consideran que esa característica que les permitió competir en Río-discapacidad-es la razón por la cual deberían morir ¿Cómo puede esto ser justo, estar bien o ser lógico? No es ninguna de esas cosas, por lo que hoy reflexiono en el increíble impacto que estas leyes dadas por la Cámara de los Lores tienen en mi vida, como una persona discapacitada. Es por eso que me pregunto a mi mismo: ¿Cómo no tener fé en nuestra humanidad en común? ¿Cómo no tener fé en la verdad de que es más lo que nos une que lo que nos divide? Y cómo puedo no creer en que la Cámara de los Lores no será honesta consigo misma y continuará su noble lucha por la igualdad de los discapacitados al aprobar esta ley?1

En lo que respecta a la enseñanza bíblica, creemos que todo ser humano es creado a imagen y semejanza de Dios (Génesis 1:26-27), esto incluye a las personas con discapacidades. Tenemos el ejemplo del hombre que había nacido ciego, y cuando los discípulos le preguntaron a Jesús quién había pecado para que este hombre naciera así, Jesús les dijo: “―Ni él pecó, ni sus padres —respondió Jesús—, sino que esto sucedió para que la obra de Dios se hiciera evidente en su vida” (Juan 9:3 NVI) ¡Este hombre había nacido ciego para la Gloria de Dios! ¿Y nosotros pretendemos terminar con la vida de una persona, simplemente porque no es conveniente para nosotros? No quiero ni por casualidad minimizar el problema de tener un hijo discapacitado, pero el Dios que permitió que esto ocurra nos dará la gracia para poder llevar a adelante la crianza de esta persona y en los momentos más difíciles, el amor y la misericordia de nuestro Buen Pastor nos sostendrá y nos dará paz. Él Espíritu Santo nos consolará hasta el día que el Señor vuelva o decida llevarnos a su presencia.

Los cristianos estamos convencidos de que estos absolutos fueron establecidos por Dios, no por capricho, sino porque realmente este comportamiento es el que realmente lleva al florecimiento de la raza humana. Estamos convencidos de que Dios sabe qué es lo mejor para nosotros. Cuando comenzamos a definir por nosotros mismos estas nuevas conductas, estamos rechazando a Dios y sus estándares, creyendo que podemos realmente controlar el mundo. Pero la historia nos ha demostrado innumerables veces que el mundo no está bajo nuestro control. Tenemos el ejemplo de los terribles genocidios, la crisis de la gran baja en la tasa de natalidad en los países europeos, etc.. Todo esto nos muestra que cuando jugamos a ser Dios, las cosas siempre se nos van de las manos, porque nosotros no somos Dios y no tenemos el control de todas las cosas.

Como vimos, estamos rodeados por una cultura de muerte que sigue avanzando más y más. Ante esto, debemos responder con el evangelio de la gracia, ofreciendo a todos el perdón de pecados y defendiendo la verdad de Dios, la santidad de la vida humana.

Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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  1. Bre Payton, “A Disabled Lawmaker Speaks Out About Abortion: ‘People Like Me’ Are Facing Extinction“, The Federalist, 2017

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Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

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