Resumen de Isaías: Capítulo 1

Contenido

El contenido de Isaías 1 se puede bosquejar de la siguiente manera:

  • Introducción al libro (v1)
  • El pecado de la nación de Judá (v2-17):
    • La acusación de Dios contra Judá (v2-3)
    • Isaías amplía la acusación hecha por Dios (v4-9)
    • La falsa adoración a Dios (v10-17)
  • El último llamado al arrepentimiento (v18-20)
  • El juicio y la rendención de Jerusalén (v21-31):
    • La corrupción de una ciudad fiel (v21-23)
    • La purificación de Jerusalén (v24-26)
    • Redención para el arrepentido; juicio para el rebelde (v27-31)

De esta manera, encontramos cuatro partes principales:

  1. Introducción al libro.
  2. El pecado de la nación de Judá.
  3. El último llamado al arrepentimiento.
  4. El juicio y la redención de Jerusalén.

Parte 1: Introducción al libro

En su primer versículo, Isaías escribe una corta introducción con la finalidad de establecer una ubicación histórica de lo que está escribiendo, así como también indicar quién es el que escribe.

En primer lugar, se nos indica que el autor de la totalidad del contenido del libro es de Isaías. Más allá de que en algunos casos esto se puso en duda por la precisión de algunas de sus profecías como la de Ciro, en el capítulo 44, tenemos una única introducción, por lo que no tenemos motivo alguno para suponer a algún otro autor. En segundo lugar, Isaías indica que esta es una visión que Dios le fue dando durante los reinados de Uzías, Jotán, Acaz y Ezequías, los cuales eran reyes de Judá. Es decir, fue una única revelación de parte de Dios, pero que este profeta fue recibiendo de forma progresiva entre los años 750 y 700 AC. En ella, el Señor tiene un mensaje para la nación de Judá y especialmente para Jerusalén, su capital.

Parte 2: El pecado de la nación de Judá

Todo el pueblo de Judá, que afirmaba proclamar el nombre de Judá, en realidad se había apartado de sus caminos. Es por eso que Dios los acusa por medio del profeta, indicando que aunque él los cuidó como hijos, ellos se rebelaron contra él; los judíos habían amado más las riquezas de este mundo y la prosperidad que tuvieron durante el reinado de Uzías, que a Dios.

Isaías acusa al pueblo de haber dado la espalda a Dios y de haber despreciado todo lo que él hizo por ellos. ¡Se habían olvidado de dónde los sacó el Señor! La corrupción dominaba a esta nación, y el profeta indica que ésta era la causa de la destrucción que estaba dejando desolada a Judá debido a los ataques de los grandes imperios como Asiria. Es por gracia que Dios los mantuvo, a pesar de que merecían ser destruidos como Sodoma y Gomorra.

Finalmente, el Señor vuelve a hablar evidenciando que aunque ellos ofrecían ofrendas, celebraban fiestas y levantaban las manos en adoración, su corazón estaba lejos de él. Dios estaba cansado de ver tanta falsedad, y por eso dice que está pronto a juzgar a la nación por sus pecados.

Parte 3: El último llamado al arrepentimiento

A pesar de toda su maldad, Dios decide seguir mostrando su misericordia para con un pueblo infiel. Es por ello que, por medio del mensaje de Isaías, les da una última oportunidad para volverse de sus malos caminos. Promete limpiar sus pecados si ellos se arrepienten. Es decir, aunque sus obras son malas, Dios promete mostrar su gracia para con ellos perdonándolos. De este modo, les recuerda que si obedecen serán bendecidos, pero si viven en desobediencia, entonces terminarían muriendo a espada.

Parte 4: El juicio y la redención de Jerusalén

Isaías se lamenta por cómo una ciudad fiel y majestuosa como Jerusalén, que solía estar llena de justicia, ahora se encontraba en un total estado de corrupción. Desde los gobernantes hasta cada integrante del pueblo; todos vivían en pecado. Es por eso que Dios dice que va a ejecutar su juicio sobre esta ciudad, aunque lo interesante es que el propósito de éste no tiene que ver con la destrucción, sino con la purificación. ¡El Señor quería que la ciudad volviera a tener su viejo esplendor para que volviera a ser llamada “ciudad de justicia”!

Personajes Principales

  • Isaías: El profeta que recibe el mensaje y habla con el pueblo.
  • Dios: Da un mensaje a Isaías por medio de una visión.
  • Jerusalén: Pueblo hacia quien va dirigido el mensaje de Dios.

Versículo Elegido

Isaías 1:18 – “Vengan ahora, y razonemos,” dice el Señor“Aunque sus pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos. Aunque sean rojos como el carmesí, como blanca lana quedarán.

Palabras Clave

Rebelión, Acusación, Religión, Juicio, Redención, Purificación.

Retos

  • ¿Quiénes eran los imperios que dominaban la ese en ese tiempo?
  • ¿Por qué Dios es llamado “Santo de Israel”?
  • ¿Qué quiere decir Isaías al llamar al pueblo “gobernantes de Sodoma y habitantes de Gomorra”?
  • ¿A qué se debe el énfasis especial que se le da al huérfano y a la viuda en este capítulo?

Referencias

Génesis 19:1-29 – Sobre Sodoma y Gomorra.

Números 28:11-15 – Sobre las ofrendas presentadas en la Luna Nueva, mencionada en el versículo 13.

Ver la Historia de la Redención

En este capítulo podemos ver a Cristo como nuestro redentor. Nuestros pecados son rojos como la grana, pero por medio de la sangre de nuestro Señor derramada en la cruz es que podemos llegar a la redención. Esa es la redención a la que se refiere el versículo 27. Jerusalén va a ser redimida y habrá una Nueva Jerusalén donde habitarán todos aquellos que fueron justificados por medio de la obra de Cristo. Es entonces cuando esta ciudad, así como toda la creación, va a ser completamente redimida, y los santos habitarán en ella. En este pasaje, podemos ver a Israel como un ejemplo de nuestra sociedad, que está en completa rebelión contra Dios. Llegará el día en el que él juzgará a todos, y sólo aquellos que pongan su fe en Jesús podrán alcanzar salvación.

Enseñanza

Una de las grandes enseñanzas que nos deja este capítulo es que nuestras obras no valen nada si las hacemos estando alejados de Dios. Como dice el Salmo 127:1, todo lo que podamos hacer nosotros es en vano si no es acompañado por la perfecta voluntad de nuestro Señor. Es por eso que en Isaías 1:31 dice que tanto el hombre como sus obras hechas estando apartado de Dios serán prendidas fuego; de nada sirven; son trapos de inmundicia delante de su presencia (Isaías 64:6).

Que podamos estar seguros de que vamos a la iglesia y servimos a Dios porque lo amamos y porque verdaderamente estamos arrepentidos por nuestros pecados. De otro modo, todas nuestras obras, aunque parezcan buenas, serán una aberración delante de los ojos del Señor. Que podamos entregar nuestra vida entera a aquel que murió por nosotros, y no sólo un domingo a la mañana para cumplir, como si Dios necesitara algo de nosotros.

Fede Sinopoli

Fede Sinopoli

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

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Fede Sinopoli

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Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

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