¿Puedo estar seguro de mi salvación?

Hoy vamos a reflexionar acerca de un asunto muy común para los cristianos, es la Seguridad de su salvación.
Estoy seguro que no soy el único que se hizo alguna de las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo puede ser que sigo pecando a pesar de ser salvo?
  • ¿Podrá Dios perdonarme? 
  • Si hoy muero, ¿dónde voy a pasar la eternidad?

Muy a menudo, venían este tipo de preguntas a mi cabeza. A pesar de haberme criado en una familia cristiana, haber ido a la iglesia desde muy pequeño, todavía me sentía inseguro sobre ciertos aspectos de mi vida cristiana. En ese momento me di cuenta que las respuestas a todas mis preguntas, siempre estuvieron enfrente mío, en la Palabra de Dios. Mi deseo es que usted pueda sentir la seguridad de su salvación, y si todavía no conoció a Dios de forma personal, mi deseo es que esto pueda ayudarlo a tener un encuentro con Él.

¿Quiénes somos? 

El ser humano en sí mismo, fue creado por Dios a su imagen y semejanza. No es correcto decir que existen personas de diferentes “razas”; sí podemos decir que existen “Etnias” con diferentes costumbres y culturas. Al decir que fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios, no quiere decir que Él es un ser de carne y hueso, sino que nos proveyó de un alma. Creó al hombre santo y sin mancha, le dio la facultad de señorear el mundo que creó para nosotros y nos dio la posibilidad de tener voluntad propia, discernimiento, sentimientos e inteligencia. Todo era perfecto hasta que el pecado entró en el hombre, y junto con él, la muerte. A partir de allí el hombre tuvo que presentar sacrificios como expiación de sus pecados, hasta la venida de Jesucristo. La naturaleza humana se describe en Romanos 3:8-20. Esta naturaleza pecaminosa, rechazó a Dios, y no quiere estar en comunión con él.

¿Quién es Dios?

Dios es nuestro Creador. Él mismo que creo los cielos y la tierra, no tiene principio ni fin. Es perfecto, no hay en el pecado ni maldad. Debemos entender que él es justo y soberano. No hay nada que pase en esta tierra y el universo entero que él no sepa. Él nos escogió a cada uno de nosotros y nos adopto como sus hijos por medio del sacrificio de Jesucristo.

Porque Dios nos escogió en Cristo antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de El. En amor nos predestinó para adopción como hijos para sí mediante Jesucristo, conforme a la buena intención de Su voluntad.

Efesios 1:4-5 NBLH

¿De qué somos salvos?

Mucho se habla de la salvación, pero poco se dice acerca de qué es que somos salvos. Para entender esto, debemos remontarnos al comienzo de la tierra. Dios creó al hombre en perfecta comunión con Él. No existía muerte ni pecado alguno, hasta que esa comunión se rompió cuando el pecado entró a partir de desobedecer a Dios. En ese momento, la muerte llegó a la vida del ser humano y a la tierra; éste se corrompió. Somos salvos de lo que merecemos en verdad, eso es la Ira de Dios y por consiguiente, la muerte espiritual y física. Todo el castigo que merecíamos por nuestros pecados, Jesús lo padeció, murió por nosotros y nos hizo libres de pecado.

Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.
Romanos 5:12

¿Hay algo que pueda hacer para ganar mi salvación?

Ciertamente, la salvación es por Gracia. Esto quiere decir que no hay nada por lo cual Dios debería salvarnos, no podemos jactarnos de nada, porque nuestra naturaleza es pecaminosa. El hombre en su estado natural, rechaza a Dios abiertamente. Veamos lo que dice Romanos acerca de eso. Inclusive, el hombre sin Dios, se goza en su pecado.

Quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.
Romanos 1:32

Como está escrito: No hay justo, ni aun uno;  No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
Romanos 3:10-12

¿Cómo puedo saber que soy salvo?

Ya habiendo entendido los puntos anteriores, podemos hacernos esa pregunta. La primera evidencia de nuestra salvación, es nuestra relación con el pecado. Como vimos antes, el ser humano tiene una naturaleza pecaminosa que se goza del pecado y lo disfruta, cuando la Biblia nos habla de que nosotros somos nuevas criaturas.

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura (nueva creación) es; las cosas viejas pasaron, ahora han sido hechas nuevas. 2 Corintios 5:17

Nos habla de que nuestro espíritu pasó de muerte a vida. Cuando nacemos de nuevo, el Espíritu Santo comienza a vivir adentro nuestro, y trae con él convicción de pecado. ¿Qué quiere decir esto? Que nuestra relación con el pecado va a cambiar. Nos va a doler pecar; vas a sentir rechazo hacia ti mismo por haberle fallado a Dios. Esa tristeza produce arrepentimiento.

Porque la tristeza que es conforme a la voluntad de Dios produce un arrepentimiento que conduce a la salvación, sin dejar pesar; pero la tristeza del mundo produce muerte.

2 Corintios 7:10

Este arrepentimiento nos acerca cada vez más a Dios, genera que nos demos cuenta que sin Él nada somos; debemos menguar para que Dios crezca en nosotros, y así vamos a santificarnos cada vez más. Es un proceso de toda la vida.

La otra forma de darnos cuenta de nuestra salvación, es por nuestros frutos.

Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, 23 mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley. Pues los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Galatas 5:22-24

En el momento que nacemos de nuevo, nuestro YO comienza a menguar para que crezca Dios adentro nuestro. Todas esas cualidades provienen solamente de parte de Dios. Tal vez podrás pensar que hay personas buenas en el mundo que hacen buenas obras, pero estas no las hacen para agradar a Dios, sino por algún impulso moral de ayudar al otro. La salvación no es por lo que yo pueda hacer, sino que Es por lo que Dios hizo en mí.

Entonces, ya sea que coman, que beban, o que hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios. ” 1 Corintios 10:31 NBLH

Cuando leemos el versículo anterior, nos habla de nuestra forma de vida. Tenemos que agradar a Dios en todo aspecto de nuestra vida; esa debe ser nuestra motivacion para realizar buenos actos. No para agradar a la gente, no para dar una buena impresion a los demás. Esto nos quita la presión del mundo y de los demás; nos rendimos ante el amor de Dios y por ese amor que tuvo por nosotros queremos honrarlo, servirle y solamente agradarlo a ÉL. No podemos decir que somos cristianos si, por ejemplo, en nuestro trabajo, perjudicamos a otras personas o lastimamos a alguien. El Espíritu Santo se va a encargar de santificarnos, y cada cada vez darnos más convicción de pecado y de nuestras faltas; esto es un proceso de aprendizaje continuo hasta nuestra muerte física. La respuesta al título de este devocional es SÍ, puedes estar seguro de tu salvación. Esto te lleva a experimentar a Dios de otras maneras, mucho mas profundas y a conocerlo mucho más de lo que te imaginas.

Hoy te animo a que si no estás seguro de tu estado actual, que busques de Dios para que él te de esa seguridad. Si estas viviendo en pecado, pedile perdón a Dios y seguí adelante. No somos perfectos; fallamos. Pero la vida cristiana no se trata de cuántas veces pecamos o no; se trata de levantarnos, y seguir adelante mejorando cada día y dejando que Dios actúe en nuestra vida. No se trata de lo que podamos hacer por nuestras fuerzas, sino por lo que Dios hace en nosotros. No podemos jactarnos de nada, ya que todos somos pecadores. Deja que Dios tome el control de Tu vida, descansa en Él.

“Vengan a Mí, todos los que están cansados y cargados, y Yo los haré descansar. Tomen Mi yugo sobre ustedes y aprendan de Mí, que Yo soy manso y humilde de corazón, y hallaran descanso para sus almas. Porque Mi yugo es fácil y Mi carga ligera.” Mateo 11:28-29 NBLH

¿Qué debemos hacer nosotros?

Parecería que después de todo lo que dijimos anteriormente, nosotros ya no tenemos parte ni decisión sobre nuestra vida. Si bien la salvación se nos es presentada y creemos por voluntad de Dios, como dice Efesios 1:11.

“También en El hemos obtenido herencia, habiendo sido predestinados según el propósito de Aquél que obra todas las cosas conforme al consejo de Su voluntad”

Debemos ocuparnos y cuidar el regalo de nuestra salvación

 Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad. Filipenses 2:12-13

Hay una parte que nos corresponde a nosotros; es la decisión de Santificarnos. Esto sí es nuestra responsabilidad; trabajar día a día para ser más como Cristo. Hay que diferenciar dos palabras aquí:

  • Santo: Significa apartado, dedicado a Cristo. ¿Esto significa que no tenemos que pecar más? Ciertamente no deberíamos pecar más, pero el pecado mora en nosotros; en nuestra naturaleza pecaminosa. En 1 Juan 1:8-9 dice:
    “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” Esto no debe entenderse como una excusa para pecar. Si realmente quiere agradar a Dios, nuestro pecado va a ir disminuyendo pero nunca va a desaparecer.
  • Justo: Significa Sin pecado. Como dice Romanos 3, “No hay justo ni aun uno“, el único Justo que habitó en esta tierra fue Jesus, habiendo sido humano, nunca pecó. Por tanto si buscamos justificarnos a nosotros mismos por nuestros “buenos actos”, siempre vamos a fracasar.

Por lo tanto, nuestra motivación para santificarnos no debe ser porque alguien lo dice; no debe ser para parecer “Bueno” ante los demás; no debe ser para la gloria del hombre, ni para que nadie te vea. Toda motivación para santificarnos no es suficiente, sino que nuestra única y verdadera motivación debe ser vivir para Cristo, ya que él murió por usted, para que tenga vida, y vida en abundancia, nadie va al Padre (Dios) si no es a través de su Hijo (Jesús). La única forma de santificarnos es buscar más de Dios, leer de su palabra, estudiarla y orar. Poco a poco el Espíritu Santo va a trabajar en nosotros y va a finalizar la obra que empezó. No perdamos de vista el objetivo: La pureza y la santidad, con el propósito de agradar a Dios, y que él nos use para que mas personas escuchen su Evangelio. ¡Vivamos para Cristo!

“Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.”
2 Corintios 5:14-15

Matías Cardo

Matías Cardo

Soy parte de Asamblea Cristiana Villa Devoto, allí sirvo en el ministerio de Alabanza, y Sonido. También soy estudiante de Música. Espero que lo que escriba en este Blog pueda ayudarte a estar mas cerca de nuestro Papa celestial! Que Dios te bendiga!

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Soy parte de Asamblea Cristiana Villa Devoto, allí sirvo en el ministerio de Alabanza, y Sonido. También soy estudiante de Música. Espero que lo que escriba en este Blog pueda ayudarte a estar mas cerca de nuestro Papa celestial! Que Dios te bendiga!

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