¿Qué es la ideología de género? 3 puntos a tener en cuenta

Cuando hablamos de “ideología de género” nos estamos refiriendo a un conjunto de ideas y movimientos, no necesariamente unidos, que están cuestionando el entendimiento que se tiene del género y la sexualidad de cada uno. Dentro de esta ideología podemos encontrar los movimientos del feminismo, el liberalismo sexual, el activismo LGBT, el activismo a favor del aborto, etc.. A continuación vamos a ver algunos puntos interesantes a tener en cuenta sobre esta ideología:

1. Breve Historia de la ideología

La ideología moderna de género ha sido grandemente influenciado por la idea de igualdad de género entre el hombre y la mujer y la revolución sexual de los años 60′. El movimiento feminista originalmente insitía en que los hombres y las mujeres son seres humanos y por eso son igualmente dignos y valiosos, por lo que corresponde que tengan los mismos derechos ante la ley. La gran lucha de la primera ola del feminismo fue el sufragio femenino (es decir, la capacidad de las mujeres de participar en las elecciones de autoridades del país), la igualdad de contrato laboral y derechos de propiedad privada. Con el avance del tiempo, los activistas del feminismo comenzaron a llevar al extremo la idea de la igualdad entre el hombre y la mujer, a tal punto que para que la mujer tenga los mismos derechos que el hombre, debe concedersele a la mujer el derecho a abortar a su hijo no nacido. Ya que el hombre tiene la libertad de no tener que gestar por 9 meses, la mujer debe tener la misma libertad, incluso si esto significa abortar a los niños no deseados. A este tipo de ideología se le suma la revolución sexual de los 60′, en los cuales el sexo pasó de ser principalmente el medio por el cual los seres humanos se reproducen, a ser un entretenimiento, el cual puede ser disfrutado sin ningún tipo de compromiso entre los participantes. Al separar totalmente el sexo de los propósitos de la reproducción y la unión entre conyuges, se dio lugar a tipos de encuentros sexuales que antes estaban vistos como grandes perversiones: La homosexualidad, las orgías, la pornografía, etc.. Es necesario aclarar que este tipo de actividades existen desde la antigüedad, ya que en la misma Biblia encontramos ejemplos de su práctica, pero en nuestro mundo moderno eran considerados como prácticas ilícitas y que no tenían lugar entre la gente piadosa. Si a esta revolución sexual, le sumamos la creciente ideología de igualdad de género que fue creciendo durante todo el siglo XX y principios del siglo XXI, podemos obtener lo que hoy llamamos “ideología de género”.

2. El término “ideología de género” no es usado por los activistas, sino que fue acuñado por sus opositores

El término no es usado por los activistas, sino que fue acuñado por sus opositores. Los activistas incluso reconocen que no están todos unidos en una única lucha, sino que cada uno tiene una agenda por separado y que no ven relación en sus distintos reclamos. Los opositores reconocen que detrás de sus distintos reclamos y valores, existen motivaciones muy similares y es por eso que se los agrupa en un conjunto de ideologías y movimientos. Detrás de cada uno de estos movimientos podemos ver que los valores que rigen a estas personas es el deseo de tener una total autonomía sobre sus vidas, es decir, la habilidad de poder vivir como cada uno quiere. Según ellos, todos los seres humanos somos libres de vivir de la forma que querramos vivir. Cuando esta idea es relacionada con el género, se generan todas las ideas que motivan al feminismo moderno, el activismo LGTB, etc.. Es por eso que se reconoce a estos movimientos por su motivación y sus ideas distintivas acerca del género, aunque incluso entre ellos pueden tener distintas ideas acerca del mismo.

3. La premisa que en general los une es que el género es una construcción social y no una característica innata del ser humano

Esta es quizás una de las premisas que sí une a todos estos movimientos. Pero la realidad es que para lograr hacer esto, los activistas y seguidores de esta ideología tuvieron que re-definir la palabra género. Siempre se entendió como género a la consciencia que una persona tiene de su propio sexo biológico. Biológicamente existen dos sexos: Masculino y femenino. Las personas que “se sienten como alguien del otro sexo” siguen siendo biológicamente hombre o mujer. Hoy en día se ha separado totalmente al género del sexo biológico, incluso en las definiciones de los diccionarios, como podemos ver la definición del Diccionario de la Real Academia Española:

Grupo al que pertenecen los seres humanos de cada sexo, entendido este desde un punto de vista sociocultural en lugar de exclusivamente biológico (Énfasis añadido).

Quienes tienen estas ideas, dicen que el género no es la consciencia del sexo propio, sino una construcción social que se construye por medio de la enseñanza y la vida en sociedad. Los padres tienen la responsabilidad de que una niña sea niña y se comporte como niña, ya que eso es lo que le enseñaron, de acuerdo a su sexo biológico. Ellos asignaron el género de su hija al nacer, en lugar de dejarla elegir por sí misma. Esta es la nueva definición de género. Como el género es una construcción social, cada uno tiene derecho a elegir el género con el cuál se quiere identificar. Esta idea se puede presentar en todo nivel, por ejemplo:

  • La persona que se identifica como una persona del sexo opuesto está separando evidentemente su sexo del género con el que se identifica
  • Una feminista que dice que la mujer tiene derecho a abortar porque, al igual que el hombre, tiene que tener la elección de gestar por 9 meses, sabemos que está buscando separar el sexo biológico femenino de una de las funciones que este tiene en la sociedad

¿Qué debemos pensar los cristianos de esta ideología?

Como cristianos debemos primeramente estar bien informados de lo que Dios pretende de nosotros como seres humanos y qué es lo que Dios enseña respecto al género. En el futuro haremos una serie de posts en los cuales estaremos abordando distintos movimientos de esta ideología y vamos a analizar a la luz de las Escrituras que es lo que Dios enseña. En este post reflexionaremos más que nada sobre la premisa principal de esta ideología.

¿Es cierto que el género es una construcción social?

La realidad es que el género, lejos de ser una construcción social, es una noción que cada persona tiene acerca de su propio ser. La Biblia nos dice que Dios creó al ser humano y lo hizo en dos sexos, varón y mujer (Gén. 1:27). Si Dios nos creó con cierto sexo, ya sea varón o mujer, él lo hizo para que nosotros podamos vivir de acuerdo a lo que ese sexo significa para Él.

¿Son los dos sexos iguales para Dios?

Si, en un sentido y no en otro sentido. Es cierto que ambos sexos son iguales para Dios, en sentidgo de su dignidad y valor individual. Para Dios un hombre y una mujer son igualmente dignos y valiosos(Gén. 1:27;Gál. 3:28), creados a su imagen y semejanza.

Pero el hombre y la mujer son distintos en otro sentido, esto es, en el sentido funcional. Dios diseñó ambos sexos para que cumplieran distintas funciones y puedan complementarse. Es evidente incluso desde el punto de vista anatómico y biológico que el hombre y la mujer son distintos y que estos se complementan. Sus mentes y cuerpos funcionan de distintas maneras y están diseñados para llevar a cabo distintos tipos de tareas. Dios explicitamente nos muestra que existen distintos roles que el hombre y la mujer desempeñan en la sociedad, la Iglesia y el hogar. Estas distinciones no son hechas porque Dios prefiere a un sexo que al otro, es más, los dos sexos son necesarios para el florecimiento y el desarrollo de la raza humana. Los hombres y las mujeres se necesitan unos a otros y el desempeño de estas funciones le da gloria a Dios. No debemos creer que hay un rol mejor que otro o que un rol es más digno que el otro, ya que Dios diseñó estos roles para su gloria y como representaciones de misterios más importantes. Por ejemplo: Sabemos que Dios es una misma sustancia en 3 personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Los tres son iguales en escencia aunque cada uno cumple una función distinta. Cada uno cumple su rol y ninguno de ellos está descontento con ello, pues los tres son iguales en escencia. Así mismo, el hombre y la mujer son iguales en dignidad y valor, pero distintos en roles y esto es algo bueno y glorioso. En futuros posts veremos distintos roles que Dios tiene para hombres y mujeres.

La rebelión de una raza caída

La gran rebelión del hombre es la de ir en contra de lo que Dios ha dicho. Así fue siempre desde el principio. La frase justa es “autonomía humana”, es decir, el hombre siempre buscó crear su propia ley y vivir de acuerdo a lo que a él le parece bien, sin importar lo que Dios haya dicho o diseñado. Esta rebelión se hace más evidente cuando ya queremos ir en contra de la misma naturaleza, diciendo que nosotros podemos elegir los roles que queramos en la sociedad, el hogar y la iglesia o incluso peor, decir que podemos elegir el género con el cual queremos identificarnos y vivir. Una vez que hemos negado la existencia de Dios, ya no quedan razones por las cuales no hacer caso a nuestros deseos, es más, la Biblia nos dice que Dios mismo nos entrega a ellos. Él sabe que estos deseos no nos van a causar más que dolor e insatisfacción y por último la muerte. Nuestra rebelión de negar la existencia de Dios provoca quue Dios nos entregue a toda clase de deseos en contra de la naturaleza (Romanos 1:18-32).

¿Qué solución provee Dios para esto?

Hay muchas personas que no reconocen tener un problema. Hay otras que si lo hacen, pero no saben como solucionarlo. La solución que Dios provee es el evangelio. El evangelio primero nos muestra que todos nos hemos rebelado contra Dios y que todos somos dignos de ser condenados por esta transgresión. Pero Dios que está lleno de misericordia y amor, envió a su Hijo para morir en nuestro lugar de forma que si creemos que Él murió por nosotros, nuestro castigo ya fue pagado por Él. Tan sólo tenemos que arrepentirnos, abandonar nuestro estilo de vida pecaminoso y creer en Él. Sabemos que no podemos vivir de acuerdo a sus estándares morales, pero confiamos en que Cristo pudo hacerlo y en que Dios nos transformará desde el momento en que creímos y completará la obra en el día de nuestra resurrección. Hay esperanza, Dios tiene poder para transformar las vidas y que podamos vivir de acuerdo al diseño original que Él tenía para nosotros.

¿Debemos enfrentar esta ideología como cristianos?

Como cristianos, nuestro deber es el de predicar la verdad. Si las ideas de las personas son contrarias a la verdad revelada en las Escrituras, es nuestro deber anunciarlo. Pero siempre tenemos que recordar la situación de la otra persona. Cuando enfrentamos a un no creyente, tenemos que recordar que nuestro objetivo no es demostrar que tenemos razón, sino que la otra persona pueda creer en el evangelio. La persona no creyente está muerta espiritualmente(Efesios 2:1) y por más de que nosotros le digamos que lo que ellos hacen está mal, no van a creerlo, a menos que el Espíritu Santo los convenza de pecado. Es por eso que nosotros tenemos que orar para que Dios tenga compasión de ellos, como la tuvo con nosotros y pueda abrir sus ojos.

Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

More Posts

Follow Me:
TwitterFacebook

Comentarios

comentarios

Matías Salerno

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Cristo. Ingeniero en Informática egresado de la Universidad Nacional de La Matanza. Curioso, tratando de aprender siempre algo nuevo, busco estudiar la Palabra de Dios para poder compartir el evangelio con los demás

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *