Dios salva con Uno

Cuando los filisteos estaban con su ejército listo para atacar a Israel, Jonatán le pide a su paje de armas que lo acompañe a campamento enemigo con el fin de lograr la victoria. Lo que parecía una completa locura en un principio, terminó siendo una de las victorias más maravillosas de los combates relatados en la Biblia. ¿Cómo sabía Jonatán que resultaría su plan? ¿No fue demasiado arriesgado? ¿Por qué se arriesgó de tal manera? Veámoslo…

1 Samuel 14:6 – Jonatán dijo al joven que llevaba su armadura: “Ven y pasemos a la guarnición de estos incircuncisos; quizá el Señor obrará por nosotros, pues el Señor no está limitado a salvar con muchos o con pocos.” (NBLH)

Lo que entendemos en este pasaje es que, sin lugar a dudas, la plena confianza de Jonatán no venía de sus propias capacidades humanas, sino de Dios mismo. Él sabía que más allá de cualquier factor humano, era el poder del Creador el que era capaz de hacer cosas imposibles. Es por ello que, con valentía, se dispone a avanzar hacia el enemigo. Él sabía que el Señor es todopoderoso; es decir, él es soberano y está al control de todas las cosas; no hay nada que se escape de sus manos. Es por ello que este hombre entendía que Dios no está limitado por ninguna circunstancia; no importaba lo que sucediera, en él estaba el poder para conceder la victoria a quien quisiera.

Es interesante que Jonatán no sacó esta lección de su propia cabeza, sino que esto es algo que vamos viendo a lo largo de todo el libro de Jueces…

  • Con Otoniel y Aod vemos que Dios puede salvar usando a todo el pueblo (Jc 3:10, Jc 3:27).
  • Con Débora vemos que Dios puede salvar usando a dos tribus (Jc 4:6).
  • Con Gedeón vemos que Dios puede salvar usando a 300 hombres (Jc 7:8).
  • Con Sansón vemos que Dios puede salvar usando a un solo hombre (Jc 16:30).

Por lo tanto, una de las grandes lecciones que encontramos en el libro de Jueces está en que Dios no dependía de los ejércitos para darle la libertad al pueblo de Isael, sino que únicamente dependía de su voluntad soberana para hacerlo. Así como pudo usar a Otoniel y Aod para que, apoyados por todo el pueblo, se convirtieran en los libertadores de los primeros tiempos de esta época, luego vemos como el Señor hace que el ejército de Gedeón pase de tener diez mil hombres a tener sólo trescientos. Con esto Dios iba a probar que la victoria no dependía de las fuerzas humanas, sino que todo triunfo era para la gloria de su nombre. Finalmente, se nos muestra cómo inlcuso una sola persona era suficiente para salvar al pueblo de Israel.

Todo esto tiene la finalidad de llevarnos a la idea de que Dios no está limitado a salvar con muchos o pocos. Y haciendo este pequeño análisis del libro de Jueces, vemos como el número de los que participan en la liberación va decreciendo cada vez más, hasta llegar a un único héroe solitario. Y todo esto nos lleva al siguiente pensamiento: Uno puede ser suficiente para salvar. Y así lo fue con nuestro Señor Jesús, quien se despojó de sí mismo tomando forma de hombre, para venir y padecer por nosotros. Sufrió la soledad y el abandono, pero por sobre todas las cosa sufrió el ser hecho pecado por nuestras transgresiones, recibiendo así el castigo que todos merecíamos; la ira del Padre fue sobre y por medio de su sangre a nosotros se nos fue consedida la libertad de la deuda que teníamos. Nosotros no podíamos hacer nada para salvarnos; estábamos perdidos. ¡Pero creemos en un Dios que no está limitado por nuestras circunstancias! ¡Creemos en un Dios que no se iba a quedar de brazos cruzados mientras todos nos perdíamos! Sino que él, en su perfecto plan, mostrando su justicia y su misericordia, proveyó un medio para que por gracia por medio de la fe pudiéramos ser salvos. Una vez más, Dios mostró que no se trata de cantidades, porque él nos trajo salvación por medio de Uno: Jesús. Sólo en él hay salvación y él es el único camino al Padre para la gloria del nombre de nuestro Señor.

Que cada día podamos dar gracias porque Dios no está limitado por nuestras debilidades ni tampoco por las circunstancias, sino que él es todopoderoso como para estar al control de la situación y proveer salvación sin importar nada más. ¡Gracias al Señor por su amor!

Fede Sinopoli

Fede Sinopoli

Miembro de la Iglesia Asamblea Cristiana de Villa Devoto. Discípulo de Jesús, busco cada día aprender un poquito más de él, disfrutando de esta aventura de vivir como hijos del creador. Me encanta que Papá me desafíe a hacer nuevas cosas para su gloria, y es un placer que podamos crecer juntos en el Señor mediante este blog.

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