¿Qué significa ser Sólo Testigos?

¿Querés empezar el próximo año de la mejor manera? Entonces es una buena oportunidad para que puedas sumarte a Cima 2018. Durante seis días vas a poder crecer en el conocimiento de la Palabra, compartir con hermanos de muchos países, participar de talleres prácticos y, sobre todo, ser desafiado a ser parte de la comunidad de creyentes que participa activamente en la gran comisión que tenemos como iglesia: Que el nombre de Jesús sea proclamado en todos los rincones de la tierra. Animate a dejar que el Señor abra tu entendimiento para que puedas ser motivado a sumarte a las misiones que muchos hermanos están realizando por todo el mundo. Sea orando, ofrendando o yendo, si verdaderamente pusiste tu fe en Cristo como Señor y Salvador, no podés ser indiferente su propósito de que sean hechos discípulos suyos en todas las naciones. Como bien dice una frase popular, las misiones se hacen con las rodillas de los que oran, las manos de los que dan y los pies de los que van. El problema con esto es que, en general, la mayoría de los creyentes da por hecho de que el “ir” es una parte que le toca a otro. Eso hace que, hoy en día, haya una enorme necesidad de misioneros en todo el mundo.

En Cima, vas a poder entrar en contacto con muchas personas y ministerios que te van a ayudar a potenciar los dones que el Señor puso en vos, y a que realmente puedas descubrir cómo encajás vos en el plan que Dios está llevando a cabo en todo el mundo. Vas a poder compartir con misioneros y hermanos de diferentes partes del mundo que te van a posibilitar tener una nueva perspectiva de lo que es la verdadera vida cristiana; de lo que implica el ser discípulo de Jesús. Te comparto todo esto para que, tal como me pasó a mí, Cima te ayude a darte cuenta del gran propósito de Dios para su iglesia.

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Hasta que Cristo venga: Un llamado a las misiones

Marcos 13:32-33 – Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre. Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo. (RVR)

Para entender a qué se refiere Jesús al decir estas palabras, es fundamental que, en primer lugar, analicemos cuál era la situación que se estaba dando. No faltaba mucho para que él fuera crucificado, y algunos de sus discípulos tenían curiosidad respecto a cómo iban a suceder las cosas que el anunciaba. Más específicamente, hablaban de la destrucción del templo de Jerusalén. Es entonces cuando el Señor comienza con su reconocido discurso del Monte de los Olivos, en el cual habla sobre la gran tribulación y sobre las señales del fin del mundo. Si aun hoy en día nos cuesta entender a qué se refieren todas las señales mencionadas en este pasaje, no me quiero imaginar lo que debe haber sido para Pedro, Santiago, Andrés y Juan…

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¡Ha Resucitado!

Jesús dijo: “—El Hijo del Hombre (Jesús) tendrá que sufrir muchas cosas terribles —les dijo—. Será rechazado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los maestros de la ley religiosa. Lo matarán, pero al tercer día resucitará.” (Lucas 9:22)

Creemos que hay un Dios, el único Dios, creador de todas las cosas. Somos su creación, pero nosotros decidimos hacer lo malo antes sus ojos, lo que se llama “pecado”. La Biblia enseña que la humanidad entera se apartó de Dios a partir del pecado. “El pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron” (Romanos 5:12). En la antigüedad, cada vez que uno pecaba honraba sacrificio a Dios. La sangre de un cordero al morir era el símbolo de la poción que limpiaba el pecado, la cual cubría esa mancha. Sin embargo, la maldad fue cada vez peor y Dios consideró necesario dar una vuelta de timón, y decidió traer a Jesús, Su Hijo, al mundo en forma de hombre, en reemplazo del cordero que se sacrificaba y enseñarnos a vivir.

Jesús es la “buena noticia”, y la buena noticia que damos es que Jesús llegó al mundo para dar Vida. Para morir por nuestros pecados, para dar luz en medio de la oscuridad. Para que nosotros, que estábamos muertos, podamos hallar vida a través de él. Por su Gracia, Dios,  a través de Jesús, nos ha librado del castigo que merecían nuestros pecados. Este fue el gran regalo que Dios nos ha dado. La Salvación.

Aquel domingo, hace casi dos mil años, muy temprano algunas mujeres fueron a la tumba de Jesús. Y algo increíble había pasado. La piedra de la entrada estaba corrida y dos ángeles les dijeron:

“—¿Por qué buscan ustedes entre los muertos al que vive? No está aquí; ¡ha resucitado! Recuerden lo que les dijo cuando todavía estaba con ustedes en Galilea: “El Hijo del hombre tiene que ser entregado en manos de hombres pecadores, y ser crucificado, pero al tercer día resucitará.” (Lucas 24:5-6) ¡Jesús ha resucitado!

Jesús se aparece

Las mujeres iban a ver un muerto, pero se encontraron con una tumba vacía. ¡Wow!

Y aunque Jesús ya lo había predicho, las mujeres recordaron aquellas palabras luego de que los ángeles se las dijeran. Luego las mujeres fueron corriendo a anunciarles a los discípulos, mas ellos no les creyeron (Lucas 24:10-11)

Dos seguidores de Jesús iban camino a Emaús. Jesús se les apareció y caminó con ellos, aunque Dios no permitió que le reconocieran. Ellos debatían sobre todo lo que había pasado. Con pesar y en lamento, decían que tenían la esperanza y pensaban que ese que murió era el Mesías que había de venir. (Lucas 24:21)

“Entonces Jesús les dijo: —¡Qué necios son! Les cuesta tanto creer todo lo que los profetas escribieron en las Escrituras.  ¿Acaso no profetizaron claramente que el Mesías tendría que sufrir todas esas cosas antes de entrar en su gloria?” (Lucas 24:25-26)

Jesús se aparece a sus discípulos. Tomás no estaba con ellos y descree que Jesús haya estado. Jesús lo supo y días después volvió a aparecer y le hizo tocar sus heridas, tal como lo había pedido Tomás para creer. (Juan 20:24-28)

A muchos les costó creer las palabras que Jesús mismo decía. ¿Por qué somos tan incrédulos a la verdad de Jesús?

Palabras de verdad y la esperanza venidera.

¡La palabra se cumplió, y es verdadera y fiel! Jesús fue, es y será el Hijo de Dios. Él ahora está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios. Sus últimas palabras a sus discípulos son fascinantes. Jesús les vuelve a decir que esto tenía que cumplirse y deja una promesa:

«Cuando estaba con ustedes antes, les dije que tenía que cumplirse todo lo escrito acerca de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los Salmos». Entonces les abrió la mente para que entendieran las Escrituras, y dijo: «Efectivamente, se escribió hace mucho tiempo que el Mesías debería sufrir, morir y resucitar al tercer día. También se escribió que este mensaje se proclamaría con la autoridad de su nombre a todas las naciones, comenzando con Jerusalén: “Hay perdón de pecados para todos los que se arrepientan”. Ustedes son testigos de todas estas cosas.” (Lucas 24:44-48)

Los discípulos fueron los testigos, ellos creyeron y lo vieron, mas ¡benditos somos los que no vimos pero creímos igual! (Juan 20:29)

El mensaje de la gran comisión

“Jesús se acercó y dijo a sus discípulos: «Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos».” (Mateo 28:18-20)

El mensaje de la Cruz y lo sucedido aquella pascua es el mensaje central del cristianismo. Es nuestro deber anunciar el evangelio a todos. Predicar al Jesús de la Cruz, pero también a Jesús resucitado. La resurrección es el inicio de la exaltación de Jesús y es la demostración de la deidad, poder y gloria de Dios, siendo la victoria sobre la muerte. La resurrección nos muestra como Dios aceptó el sacrificio de su Hijo para nuestra salvación. Y a partir de este acto sabemos que:

“Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.” (Filipense 2:9-11) “Todos los que pertenecen a Cristo recibirán vida nueva; pero esta resurrección tiene un orden: Cristo fue resucitado como el primero de la cosecha, luego todos los que pertenecen a Cristo serán resucitados cuando él regrese.” (1 Corintios 15:21-23)

¡Esa es nuestra esperanza! Un día nuestros cuerpos serán levantados, los muertos resucitados, aquel día que Jesús venga a buscar a todos los que le creímos y le seguimos como discípulos, y así compartir su gloria.  ¡Amén!

Cierro con el versículo que continúa al de inicio:

“Entonces Jesús dijo a la multitud: «Si alguno de ustedes quiere ser mi seguidor, tiene que abandonar su manera egoísta de vivir, tomar su cruz cada día y seguirme. “ (Lucas 9:23)

¡Felices Pascuas! ¡Qué el mensaje de Jesús siga siendo anunciado!

Uno Para Que el Mundo Crea

¿Te acordás de la gran comisión? Jesús resucita, y en el monte de Galilea se aparece a sus discípulos y les dice:

Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos (Mateo 28:19-20 NTV)

No me quiero detener en la gran comisión como objeto de análisis (para saber más, visitá nuestro post “Analicemos la gran comisión“) sino sólo tomar las dos palabras claves: “vayan” y “hagan”. En otra versión es “id” y “haced”. Y se me ocurrió que podríamos hacer un paralelismo con la oración que Jesús que, tiempo antes de haber dicho esto, tuvo con Dios. Antes de ser crucificado Jesús eleva su mirada al cielo, como cuando uno busca a Dios, como cuando uno siente una carga más dura de la que puede llevar y se dispone a una oración que deja una huella en la historia. De las más lindas oraciones de toda la biblia. (Si querés conocer más puedes visitar nuestro análisis básico “La oración de Jesús”) (más…)

Analicemos la Gran Comisión

smallgroupJesús le dejó una misión a sus discípulos. La misión es hacer discípulos de todas las naciones. Vamos a leerlo para poder analizar un poco de que se trata la gran comisión:

Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo:

—Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo. (Mateo 28:18-20 NVI)

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La Obligación hacia los no Alcanzados

“Pues siento una gran obligación tanto con los habitantes del mundo civilizado como con los del resto del mundo, con los instruidos y los incultos por igual.” Romanos 1:14 (NTV)

Muchos la llaman “La mejor carta jamás escrita”. La carta del Apóstol Pablo a los Romanos es una carta tan rica en contenido, en enseñanza. Hay tanto que podemos aprender de ella, si tan sólo la leemos y prestamos atención a lo que Dios esta tratando de decirnos. Esto no me resultó tan fácil a mi por lo menos.

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