No hagas tesoros en Facebook; hacelos en el cielo

A lo largo del famoso sermón del monte, Jesús nos enseña diferentes aspectos que tienen que ver con la conducta que debemos tener como hijos de Dios. Es así que, al llegar al capítulo seis de Mateo, encontramos que se menciona una serie de cosas que en sí son buenas, pero que nuestro orgullo se termina llevando la recompensa que pudiéramos llegar a merecer por ellas.

Hoy en día como en aquellos tiempos, la gente sigue haciendo cosas por orgullo y para mostrarse. Sin embargo, en algún sentido, esto es todavía más evidente. Las maneras de hacer tesoros en la tierra se multiplicaron gracias al avance de las comunicaciones, y eso lleva a que nuestra carne se haga una “fiesta de vanagloria” con cada oportunidad que tiene. Por eso, a partir de este artículo, quiero alentarte a que dejes de hacer tesoros en Facebook y los empieces a hacer en el cielo…

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Sola Fide: Justificados por la fe

Uno de los grandes pilares que motivó la reforma fue justamente la fe. Esto resultó crucial para que Lutero abriera los ojos de su entendimiento para darse cuenta que el hombre no debe aportar obras para poder alcanzar la salvación, sino que somos justificados sólo por nuestra fe en Jesús. Si nos ponemos en el contexto de aquella época, es importante que entendamos que la iglesia era diferente a lo que vemos hoy en día. En aquel tiempo, las autoridades de la iglesia romana se constituían dispensadores de la salvación. Es decir, no bastaba sólo con creer; también era necesario obedecer lo que la iglesia ordenaba, y para mantener la salvación se requerían ciertos sacramentos, ritos y obras. De hecho, en muchos casos, las personas tenían que pagar para que le fuera concedido el perdón de sus pecados. De igual manera, los líderes de la iglesia romana decían que lo que se necesitaba para que un pariente fallecido pasara del purgatorio al cielo era simplemente el ruidito de unas monedas entregadas a la iglesia.

El tema de las indulgencias fue clave para que Lutero empezara a dudar del Papa y de las creencias romanas en general, lo que lo llevaría a iniciar la reforma prostestante. La salvación es únicamente por fe, y no es ninguna obra requerida para que seamos justificados.

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Fuertes por Amor

A lo largo de toda la escritura, vemos como Dios nos manda a negarnos a nosotros mismos en pos de amar a los demás, y nos da múltiples ejemplos de personas que dedicaron su vida a hacer esto (así como también de muchas que hicieron precisamente lo contrario). Una de las grandes características que tenemos que tener como cristianos es el poder estar atento a las necesidades que tienen los que nos rodean. Al momento de la regeneración, Dios nos da un nuevo corazón sensible y que se conmueve frente al sufrimiento de las personas, y que tiene el deseo de que todos puedan adorar al Señor.

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Lo que decimos y lo que hacemos

Jueces 8:22-23 – Entonces los israelitas le dijeron a Gedeón: —Gobierna sobre nosotros, y después de ti, tu hijo y tu nieto; porque nos has librado del poder de los madianitas. Pero Gedeón les dijo: —Yo no los gobernaré, ni tampoco mi hijo. Sólo el Señor los gobernará. (NVI)

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¿Tenemos que ser perfectos?

Hace unos días, una amiga se me acercó con una pregunta: ¿Como cristianos tenemos que ser perfectos? El contexto en el que le surgió esta duda fue mientras ella investigaba sobre los mormones, quienes se basan en el versículo de Mateo 5:48 para afirmar que ellos deben ser perfectos.

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No Perdamos de Vista Nuestra Conducta

Hoy tuvimos la cena del Señor en Asamblea Cristiana y, durante el mensaje que trajo el pastor Daniel Grasso, Dios me recordó algo importante:

 Deja que el malo siga haciendo el mal y que el vil siga envileciéndose; deja que el justo siga practicando la justicia y que el santo siga santificándose (Apocalipsis 22:11 NVI)

Soy una persona muy práctica. Todo el tiempo me enfoco en hacer. No creo que sea algo malo. Pero creo que se convierte en algo malo cuando por hacer descuido otras áreas de mi vida y mi discipulado, como por ejemplo, la santidad.

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